sábado, 31 de mayo de 2008

Firma de convenios para obras en Entre Ríos

la presidenta Cristina Fernández encabezó la firma del \"Acta de Reparación Histórica\" para Entre Ríos, con el propósito de revertir la postergación de infraestructura que sufrió esa provincia. Llamó a la sociedad a comprometerse con el cambio del país.
Firma de convenios para obras en Entre Ríos !

viernes, 30 de mayo de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE FIRMA DE CONVENIOS PARA OBRAS PÚBLICAS EN LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS

Muy buenos días a todos y a todas, entrerrianos y entrerrianas, porque veo que no ha faltado nadie. Realmente hoy es un día muy importante, no solamente para los entrerrianos, sino para los argentinos, porque el desarrollo armónico de las provincias, de las regiones no es solamente una cosa que sirva al hombre y a la mujer donde se hace la obra concreta; termina en definitiva sirviéndole a todos los argentinos. Porque pasa como en el barrio, cuando uno necesita que para estar bien uno también el resto de los vecinos tenga un desarrollo similar y armónico para que todos estemos mejor.
O sea el desarrollo equilibrado, la equidad territorial, ausente desde el fondo de la historia en la República Argentina, que ocasionó peleas entre el puerto y el interior federal, en las cuales Entre Ríos tuvo un importante rol. Me acuerdo cuando los valerosos entrerrianos vinieron y ataron los caballos en la Pirámide de Mayo en siglo XIX, frente a un modelo de país que era muy centralista y que aún hoy sigue siendo fuertemente centralista en lo que hace a la distribución del ingreso y de las obras.
Precisamente como lo señalaba el señor Gobernador, fue la Mesopotamia la que sufrió también las hipótesis afriebradas y alocadas de enfrentamientos con nuestros hermanos de la República Federativa del Brasil y por eso, ni Misiones, ni Corrientes y como último eslabón de esa cadena Entre Ríos, tienen infraestructura en materia vial, sanitaria, de gas, de gasoductos, etcétera. Esta es la historia de los argentinos. No se construyen estos desastres y estos desatinos -digo yo- en dos o tres años, para tantos errores y tantos horrores han tenido que pasar 200 años.
Y finalmente la decisión de una generación, a la que a mí me gusta denominar "la generación del Bicentenario", como síntesis de otras etapas en las cuales hemos nacido a la política y a la cual también usted pertenece, señor Gobernador, y que nos coloca en el compromiso que hoy estamos llevando a cabo por ejemplo aquí, con la provincia de Entre Ríos: obras viales, hidráulicas, sociales, escuelas, viviendas; en fin, todo lo que hemos pergeñado en el plan de intervención territorial, que no solamente eran dibujos o planificación sino la posibilidad de obras concretas por 1.600 millones de pesos, de las cuales ya estamos en ejecución aproximadamente 500 millones, obras que, como mencionaba el señor Gobernador, la Autovía 14, corazón de la ruta del MERCOSUR, comenzó durante la anterior gestión. Recuerdo que estuvimos 2 años para poder hacer el proyecto, porque cuando el presidente Kirchner decidió hacer la Autovía se fue a buscar el proyecto y no había proyecto. Se tardó aproximadamente 2 años en tener el proyecto ejecutivo terminado y entonces obviamente sí allí llamar a la licitación que hoy se está ejecutando.
Hoy estamos agregando obras que vamos a realizar por más de 1.100 millones a las que ya se están ejecutando. Esto viene a cuento también cuando dicen en qué se gastan los recursos del Estado. Precisamente en estas cosas, en darle una mayor equidad territorial a los argentinos.
Usted sabe, Gobernador, que las obras totales públicas que se financian con fondos nacionales, en cuanto a la cantidad de obras el 93 por ciento las ejecutan, las licitan y las hacen los gobiernos provinciales y el 7 por ciento el Gobierno Nacional. Los fondos son todos del Gobierno Nacional. Y si lo hacemos por monto total de las obras tenemos un 89 por ciento, casi un 90 por ciento del monto que lo ejecutan, licitan y deciden las provincias, que son las que hacen las obras, y solamente el 11 por ciento en el orden nacional
Estos son los promedios porque además sabemos que es necesario federalizar la ejecución de las obras, ya que esto permite también la generación de trabajo y de formación de empresas en las propias provincias, lo que ayuda a una redistribución del ingreso, porque genera mayor trabajo en los municipios, en las provincias.
Yo decía hace un tiempo que transformar un país no es algo que pueda realizar una sola generación, mucho menos un partido político, mucho menos un gobierno, la necesidad de elaborar un plan como el que hicimos de intervención territorial, que no solamente sea la obra de 4 años de un gobierno, sino que el que le siga y el otro lo tomen como un plan maestro para el desarrollo de todos los argentinos.
Creo que es una cosa que nos falta tal vez porque tuvimos mucho tiempo de discontinuidad democrática en nuestra historia, pero además porque siempre en los últimos períodos un gobierno democrático venía prácticamente en medio de una crisis terminal y entonces parecía que todo tenía que empezar de nuevo y que todo tenía que ser diferente a lo anterior.
Estamos ante un cambio cultural y estructural en el funcionamiento institucional de la Argentina, debemos hacernos cargo de ese desafío, de institucionalizar un modelo que ha permitido un crecimiento económico inédito en los últimos 100 años y que si volvemos a crecer en este año, como de hecho lo estamos haciendo, va a ser inédito en nuestros 200 años de historia.
Generación de trabajo. En el primer trimestre hemos generado 250.000 puestos de trabajo más, 250.000 argentinos y argentinas que no tenían trabajo hoy lo tienen. En el 2003, cuando vivíamos la desocupación, el impacto del plan Jefes y Jefas, para medir en puntos, representaba entre un 3,9 y un 6 por ciento de la tasa de desempleo; hoy el impacto de los 700.000 planes que quedan representa entre un 0,2 y un 0,4 en la tasa de desempleo. El salto cualitativo ha sido muy grande. Que faltan cosas por resolver seguro, mientras haya un solo argentino que no tenga trabajo, mientras haya un solo argentino que no tenga un techo seguro y una mesa donde comer vamos a estar en falta desde las instituciones y desde todos los sectores sociales políticos y dirigenciales del país, públicos o privados, que tenemos responsabilidades de gobernar o de generar trabajo, porque además son poseedores de capital y riqueza.
La responsabilidad no es solamente de un gobierno en esto de provocar o promover un país diferente, el Gobierno tiene la iniciativa política desde el Estado, que se la confieren los ciudadanos en cada elección democrática, y quienes son poseedores de capital y riqueza tienen también la responsabilidad social de generar trabajo, mucho trabajo para que otros argentinos que no han tenido la misma suerte que ellos puedan acceder a una vida digna. Este es el modelo de responsabilidad social que hoy está imperando en todas las grandes sociedades desarrolladas, las cuales muchas veces nuestros dirigentes privados miran con admiración y repiten monocordemente en sus discursos para imitar. Pero tenemos que imitar todo, todos tenemos en definitiva que ver esos modelos de desarrollo y la parte de responsabilidad que cada uno de los sectores tiene en el desarrollo de esos modelos. No es solamente un gobierno sino también los que tienen responsabilidades porque la vida los ha colocado en el rol de empresarios, dirigentes, etcétera.
Quiero hoy agradecer la presencia de los señores intendentes y legisladores nacionales de la provincia de Entre Ríos, por supuesto del amigo gobernador Sergio Urribarri, y fundamentalmente pedir perdón a todos los entrerrianos por no haber podido hacer antes las cosas que hace décadas tendríamos que haber hecho. Pedírselo en nombre de todos los argentinos y fundamentalmente de aquellos que desde hace mucho tiempo, por vivir en zonas privilegiadas, tienen todo lo que les falta a tantísimos argentinos.
Muchísimas gracias, tengan todos ustedes muy buenos días. (Aplausos)

Firma de convenio por relleno sanitario

La presidenta Cristina Fernández Gobierno durante el acto por la firma del relleno sanitario junto con el gobernador bonaerense Daniel Scioli y el intendente de General Pueyrredón, Gustavo Pulti.
jueves, 29 de mayo de 2008
PALABRAS DEL GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, DANIEL SCIOLI, EN EL ACTO DE FIRMA DE CONVENIO CON LA MUNICIPALIDAD GENERAL PUEYRREDÓN, EN CASA DE GOBIERNO

"La cuestión ambiental es una cuestión moral", dijo el Premio Nobel de la Paz y señora Presidenta gracias por ayudarnos a tener una provincia más sana, más saludable, en el marco de una economía más prospera, más pujante.
Estamos ante los desafíos del crecimiento y esta es una de las máximas expresiones de un país, que ha crecido un 50 por ciento, en los últimos años. Y todos tenemos que ser responsables, solidarios, cuidar y mantener lo que hemos logrado, pero avanzar decididamente hacia un futuro de desarrollo y progreso.
Una economía que ha crecido nos ha generado mayor volumen de residuos y aquí lo podemos ver en forma muy contundente, en los más de cien basurales, que tenemos a cielo abierto, en el conurbano bonaerense y complementando esta tarea que está haciendo la Secretaria de Ambiente, Picolotti, a nivel nacional, con el Riachuelo, nosotros con el Río Reconquista, los 20 basurales, a cielo abierto, que ya hemos clausurado para que vuelvan a ser espacios públicos, que se recuperan para la comunidad.
Le comentaba recién a la señora Presidente, por ejemplo, que en los próximos días, estaremos inaugurando, en Quilmes, lo que es un espacio deportivo, donde había un basural; antes había chicos hurgando la basura y ahora van a poder tener un espacio para la práctica deportiva y el esparcimiento.
Y también cumpliendo con los lineamientos de las Naciones Unidos, al haber puesto en marcha, en la provincia de Buenos Aires, el Plan Generación tres R, que es reducir, reciclar y reutilizar y creando conciencia.
Y hoy esta decisión estratégica, que usted toma de cerrar el basural más grande, que hay en nuestra provincia, de poner en marcha todas estas acciones y es muy importante porque llega a un municipio, como el General Pueyrredón, con una ciudad como Mar del Plata, que si bien nosotros atendemos cotidianamente con mucha responsabilidad la necesidad de cada municipio, porque de la recuperación de cada municipio y la recuperación de la provincia y si la provincia anda bien empuja mucho y ayuda mucho a todo lo que usted está haciendo, a nivel nacional, señora Presidenta.
Mar del Plata es una ciudad que es un sentimiento para todos los argentinos, sinónimo de familia: A mi en lo personal me toca muy de cerca, recuerdo cuando era chico e iba ahí con mi familia, con mis padres, allí empezó mi carrera deportiva, allí también comenzó la campaña, en su momento, que me llevó a tener esta responsabilidad, es una ciudad que usted quiere mucho, una ciudad que estamos trabajando codo a codo con el Intendente Pulti, que llegó con el respaldo del pueblo de Mar del Plata, con un gran objetivo, que es tener una ciudad como Mar del Plata activa, durante los doce meses del año.
Cuando empezamos a planificar dijimos, ¿qué nos hace falta?, recuperar el Hotel Provincial en su espíritu fundacional, que sea un gran centro de ferias, congresos y convenciones y vamos a estar inaugurándolo, si Dios quiere, y si se dan todas las condiciones, como todo va camino a, antes de fin de año con el Festival del Cine, con la Feria del Libro y así podremos tener en la provincia de Buenos Aires el centro de convenciones más grande, para 18.000 personas.
Esto es trabajo, esto es turismo, esto es una herramienta fundamental conjuntamente con otras iniciativas que hemos consensuado con el Intendente de cara también a realizar obras del Bicentenario, como usted nos ha pedido a los gobernadores.
En nuestro caso, estamos planificando también el Museo de Arte Moderno y en el caso de los turistas que lleguen en esta próxima temporada, van a poder ver y disfrutar los nuevos puentes en Punta Mogotes, la estación ferroautomotora que está en marcha, también haber mejorado el servicio de justicia con el desarrollo del Polo Judicial para que no tenga que estar deambulando por distintos puntos de la ciudad y del municipio y también, especialmente, vamos a estar apoyando a toda la diversidad de los sectores productivos. Porque esta oportunidad que nos da la Nación, hace que veamos que ha resurgido con fuerza en Mar del Plata la industria naval, la industria pesquera, la industria fruti hortícola y también el esfuerzo que tenemos que hacer ahora de articular la educación técnica para agregar valor.
Yo decía minutos antes de estar en este encuentro, en una reunión que tuvimos los gobernadores con la señora Presidenta, que nos vamos muy entusiasmados porque vemos ahora que se nos abren muy grandes oportunidades que tenemos que aprovechar en este marco que da la Nación. Por otra parte, les comentaba que países como Irlanda e Italia en el tema alimentos han tomado este camino por el cual usted está transitando, es decir, cómo agregamos valor, cómo podemos generar una articulación entre el sector público y el privado, cómo predomina la responsabilidad social empresaria.
Es por eso que en la provincia de Buenos Aires sentimos que con estas decisiones y con este marco que nos da la Nación, están dadas todas las condiciones para que podamos seguir adelante haciendo un muy buen trabajo.
Así que, gracias por esta decisión y por poner en marcha el cierre de este basural porque nuestros chicos van a ser los más beneficiados y se van a encontrar con una Argentina, seguramente si perseveramos en este camino, llena de oportunidades que es lo más importante.
Gracias. (APLAUSOS)

jueves, 29 de mayo de 2008

Entrega de viviendas en Avellaneda !


Entrega de viviendas en Avellaneda !

Martes, 27 de mayo de 2008

Cristina Fernandez de Kirchner

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE ENTREGA DE VIVIENDAS EN EL PARTIDO DE AVELLANEDA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Gracias. Un presidente, en este caso una presidenta, cumple muchas funciones, tiene que entrevistarse con jefes extranjeros, tiene que recibir empresarios, articular alianzas entre el sector privado y el sector público, en fin, todas las múltiples funciones que puede tener quien ha sido electo, electa en este caso, por el voto popular de todos los argentinos.
Pero permítanme decirles algo, hay momentos como este, hoy aquí en Avellaneda, cuando entrego la llave de una vivienda a un argentino o a una argentina que vivía en una villa y que hoy a partir de la gestión de un gobierno vuelve a incorporarse a la trama urbana en una casa digna, en que les puedo asegurar que me siento más que nunca presidenta de todos los argentinos. (APLAUSOS)
¿Y saben por qué? Por dos cosas; una, porque nadie nace eligiendo ser pobre o vivir en una villa, otros sí eligen ser empresarios, mandatarios, ejecutivos o lo que fueren. ¿Pero saben qué? El compromiso del corazón, de alguien que ha militado en política toda la vida, está junto a los que no eligieron la vida que tienen y que es entonces, desde la gestión de un gobierno, desde el Estado, donde estamos ante la responsabilidad política y moral de reparar esa injusticia de vivir una vida que no se quiere y que merece ser mejor.
También hay otro momento en que siento y soy presidenta de todos los argentinos, cuando puedo mirar los cascos de los obreros, cuando puedo ver cómo en la Argentina miles de argentinos que allá por el año 2003 cortaban calles o puentes aquí en Avellaneda, de triste y trágica memoria, hoy ya no están en los puentes ni cortando las calles, sino que visten cascos amarillos o están en un taller o en un comercio, en fin, han vuelto a recuperar el trabajo.
Y digo entonces que me siento presidenta de todos los argentinos cuando puedo asegurar que estamos trabajando para que todos y cada uno vuelva a tener casa y trabajo, que son los grandes organizadores de la vida, de las sociedades y de las familias. Lo saben las mujeres, esas jefas de hogar que se quedaron al frente de la casa cuando el compañero no tenía trabajo, los hombres aguantan menos la indignidad de la falta de trabajo porque están casi por una cuestión cultural acostumbrados a parar la olla, es signo también de hombría y cuando lo pierden se cae todo y se desune la familia.
Por eso cuando recién el intendente de Avellaneda contaba con orgullo cómo habían inaugurado hace poco tiempo un gran centro que va a generar 400 puestos de trabajo, cómo en Avellaneda cuando él termine su gestión no va a haber más ninguna villa sino que todos van a vivir en casas incorporadas a la trama urbana y a la ciudad. (APLAUSOS); cuando anunciaba los más de 500 millones de pesos puestos el año pasado por el Gobierno nacional aquí, en un municipio, no en toda la provincia o en el Conurbano, no, en un solo municipio, uno dice entonces que la redistribución del ingreso no sólo es un discurso en la República Argentina, sino una realidad cotidiana. Y ese debe ser el compromiso de quienes gobernamos en nombre del pueblo con el cual hemos hecho un compromiso desde muy jóvenes, no para renegar del resto de la sociedad, sino al contrario, porque estamos convencidos de que logrando el ascenso social de todos, la cohesión social de la sociedad, vamos a poder generar entonces más y mejor riqueza, porque todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas argentinas van a volver a sentirse parte de este país.
Hubo un momento, hubo un instante en la vida de los argentinos en el que muchos se sintieron extranjeros en su propia tierra; sentían que habían sido olvidados y que a nadie le importaba. Y díganme si hoy, este nuevo orgullo de pertenecer y ser argentinos, no es tal vez una de las cosas más importantes que hemos logrado en estos años en que estamos juntos.
Yo quiero hoy aquí, junto a todos ustedes, hacer el compromiso de todos nosotros de trabajar codo con codo, brazo con brazo, porque todavía hay muchos argentinos que no tienen trabajo, todavía hay muchos argentinos que no tienen casa, todavía hay argentinos que necesitan ir al colegio para tener un plato de comida.
Hemos avanzado mucho, hemos logrado que la mayoría de los pibes vuelvan al colegio a estudiar no a comer y los maestros a enseñar y no a cocinar, pero todavía falta, y como todavía falta es imprescindible que todos y sobre todo los que más tienen comprendan que aún falta mucho por hacer en este nuestro país la República Argentina. (APLAUSOS)
Pero como somos optimistas por naturaleza trabajamos todos los días para cambiar la realidad; la realidad no se cambia con discursos o palabras, se cambia con trabajo y con recursos. Con trabajo solo tampoco alcanza, necesitamos recursos para construir más casas, más pavimentos, más cloacas, más agua potable, para ser más igual la Argentina. No porque todos seamos iguales, no somos todos iguales, habrá algunos que les gustará trabajar más o menos, con más o menos inteligencia, más o menos talento, pero lo que estamos obligados a darles a todos los argentinos sin excepción, son las mismas oportunidades para crecer, para desarrollarse, para tener trabajo, estudio, casa, presente y futuro. Ese debe ser el compromiso de todos. (APLAUSOS)
Yo quiero felicitar a todos los que hoy tienen su nueva casa. Tal vez es muy difícil imaginar, para los que siempre han tenido una casa y nunca tuvieron que preocuparse de si va a alcanzar la plata para el alquiler, si los van a desalojar o dónde van a dormir, tal vez les parezca un acto más. Pero para el que le faltó la casa, para el que no sabía si le alcanzaba para pagar el alquiler y entonces desalojaban a toda la familia, tener una casa es empezar una nueva vida. Y a todos los que hoy empiezan a tener una nueva vida quiero abrazarlos muy fuerte sobre mi corazón y pedirles perdón en nombre de todos los argentinos por no haberlo podido hacer antes. En nombre de todos los argentinos, perdón por haber tardado tanto. (Aplausos)
Quiero finalmente referirme a un tema que también es y ha sido uno de los ejes de este Gobierno, de este proyecto que nació un 25 de Mayo del año 2003. Hoy en la ciudad de Córdoba comienza el juicio oral y público al ex general Menéndez, responsable de violaciones, torturas, desapariciones, asesinatos, violación en masa a los derechos humanos de los argentinos. Quiero en nombre de todos los argentinos felicitar a las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, luchadoras inclaudicables, como ejemplo de las luchas cívicas. (Aplausos) Más de 30 años pidiendo y reclamando, nunca un acto de violencia, nunca una amenaza, nunca un ejercicio de intolerancia hacia el otro, y eso que no les habían cobrado un impuesto, no les habían pedido dinero, les habían quitado a los hijos. Y sin embargo, durante 30 años la dignidad del reclamo cívico y democrático es ejemplo incontrastable de la Argentina que tenemos todavía que construir, más tolerante, más democrática y más respetuosa. Ellas son el ejemplo. (Aplausos)
Y ese genocida que hoy comienza a ser juzgado por los jueces de la Constitución y con las leyes de la Constitución es también un ejemplo del país que hoy somos, tiene la oportunidad que no tuvieron miles y miles de argentinos. Y esto también debe ser celebrado, construir una sociedad democrática, tolerante, respetuosa de las leyes y de los derechos de todos, aún de los que violan los derechos de los demás, es el país en el que quiero vivir y que merecen todos los argentinos vivir. (Aplausos)
Por eso quiero hoy, en este día de mucha alegría para tantos argentinos, aunque tal vez no sea un motivo de alegría porque mejor hubiera sido que esto no ocurriera, que sea por lo menos un momento de reconciliación, con la memoria, con la verdad y con la justicia.
Muchas gracias Avellaneda, muchas gracias Cacho, muchas gracias a todos y a todas, los llevo a todos muy dentro de mi corazón.

Acto por la firma del acuerdo de construcción de la represa Los Chihuidos I


Acto por la firma del acuerdo de construcción de la represa Los Chihuidos I !

lunes, 26 de mayo de 2008


PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, DRA. CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER DURANTE EL ACTO DE FIRMA DE CONVENIO ENTRE LA SECRETARIA DE RECURSOS HIDRICOS Y LA PROVINCIA DE NEUQUEN, EN EL SALÓN SUR, CASA DE GOBIERNO.

Muchas gracias, buenas tardes a todos y a todas, en esta presencia masiva de Neuquén, de la Patagonia, muchas gracias, Jorge Sapag por sus palabras, son las palabras de los hombres que tienen un fuerte compromiso con sus comunidades y fundamentalmente con su Patria, porque todo empieza siempre por la patria chica, pero en definitiva, es como con la familia, digo yo; el amor por la familia, el amor por su ciudad, el amor por su provincia y finalmente, el amor por la Patria. Pero esta obra, que estamos hoy lanzando su licitación, con financiamiento por más de 900 millones de dólares, los Chihuidos, y que va a permitir, precisamente, que no sucedan las cosas, que hoy están sufriendo los neuquinos por ese río correntoso.
En la Patagonia, todo es así, es muy fuerte, es muy correntoso, es un lugar de energía, es un lugar de fuerza y quiero también, en nombre de todo el pueblo argentino solidarizarme con los habitantes de Minas, que en estos momentos están aislados, reciben alimentos, pero por ejemplo, no puede pasar combustible. Así que quiero solidarizarme con ellos, igualmente con los hermanos trasandinos. El otro día estaba con la Presidenta de Chile, que se fue inmediatamente de la reunión, que mantuvimos por UNASUR, en Brasilia, producto de que tambièn a la misma altura, del lado chileno, inclusive era mucho más fuerte la inundación y habían muchas más cantidad de evacuados.
Pero esta obra, que como bien decía el señor Gobernador, es multipropósito, no solamente para generar energía eléctrica, que lo va a hacer, con 474 megavats, muy importante para la red nacional, pero fundamentalmente para permitir una vida de tranquilidad a la gente que vive a orillas de ese río.
Y creo que es, en definitiva, el rol que quienes gobiernan municipios, provincias o naciones, tienen para comprovincianos y conciudadanos, gestionar todos los días, en todos los ámbitos, todos tienen problemas, siempre hay necesidades que cubrir. Y me parece que lo importante es aunar esfuerzos entre hombres y mujeres, de distintos espacios políticos, de distintas regiones para construir un país diferente.
Recién el señor Gobernador recordaba la gesta de los hombres de mayo, que ayer recordábamos en Salta, y que nos debe impulsar a todos a tomar ejemplos - como yo decía ayer - que no tienen que ver solamente con recitar monocordemente el amor por la Patria, sino ejercitarlo en los hechos cotidianos. Porque esos hombres y esas mujeres, siempre fueron hombres los protagonistas en mayo, pero hubo muchas mujeres que también trabajaban, y muy fuerte, en la Revolución de Mayo. Lo hicieron, precisamente, no pensando en ellos, sino en la Patria, en la construcción de un país diferente, de un país con progreso, con solidaridad, con independencia. Y creo que eso es lo que nos debe llevar a todos los argentinos a emprender cada una de nuestras acciones.
Uno ve cómo se comportan otras sociedades desarrolladas, cómo aúnan esfuerzos, cómo muchas veces ante la adversidad, de esa adversidad hacen, entonces, una virtud y pueden construir un país y una sociedad mejor. Creo que ese es el ejemplo que nos trajo a nosotros la generación de mayo y que todos, en la medida y en el lugar en que nos toque cumplir funciones, debemos ejercitar sin claudicaciones, sin enojarnos, sin agresiones, sin calificaciones, sin adjetivaciones.
Yo creo que cada uno debe exhibir el resultado de lo que ha hecho y, fundamentalmente, comprender que hay muchísimos hermanos y hermanas en todo el país que tienen muchas necesidades. Como esa gente que contabas recién Jorge, a las que el río se les llevó la casa y todo lo que tenían. Imaginar por solo un instante un río que tiene un caudal de 320 metros cúbicos por segundo y que puede llegar a 6.000 metros cúbicos por segundo nos da un poco lo que significa vivir allí y que el río se lleve todo, es decir, la casa, las ilusiones, la esperanza, la familia, todo y esto también les pasó hace muy poco a los hermanos de Salta.
Vamos a ayudar a la población de Minas, vamos a comprometer nuestras ayuda para mitigar el dolor que sienten hoy esos compatriotas y entender que todos necesitan siempre algo más y que, precisamente, los que por allí hemos tenido la suerte, tal vez, de ser más favorecidos por la actividad, por lo que somos, tenemos que tener el compromiso con el resto de la sociedad. Eso es ser una sociedad solidaria, un país menor, un país con progreso, esa es la Argentina con la que todos soñamos y que muchas veces recitamos o decimos porque siempre decir cosas es más fácil que hacerlas. La solidaridad siempre es mucho más fácil repetirla que decirla, sobre todo, cuando la solidaridad es a partir del propio bolsillo para con el resto de los que no tienen.
Por eso digo que es bueno el compromiso y la memoria de esa generación de mayo, hoy 26 de mayo, que no dudó en un instante, en dar no ya su patrimonio, sino su vida por un país mucho mejor, más justo y en donde merezca la pena vivir.
Muchas gracias a todo Neuquen que hoy está presente, muchas gracias, los abrazo con todo mi corazón.
Gracias. (APLAUSOS)

Primer discurso como Presidenta electa

Cristina Fernández de Kirchner 28 de Octubre del 2007

Buenas noches argentinas, buenas noches argentinos: quiero agradecer la presencia de todos ustedes aquí; quiero comunicarles a todos los argentinos, a todas las argentinas que Argentina ha votado, Argentina votó y nos ha dado a todos los hombres y a todas las mujeres que hemos intervenido en esta elección un lugar; todos tienen un lugar.
Hemos ganado ampliamente, tal vez con la mayor diferencia entre la primera fuerza y la segunda desde el advenimiento de la democracia. Pero esto, lejos de colocarnos en alguna posición de privilegio, al contrario, nos coloca en el lugar de mayor responsabilidad y mayores obligaciones por la confianza que nos han depositado los argentinos y las argentinas.
Quiero esta noche desde aquí, convocar a todos los hombres y a todas las mujeres de nuestra patria, a los que nos han votado, a los que no lo han hecho, a todos los argentinos.
Hace poco más de cuatro años y medio, los argentinos vivíamos situaciones difíciles de fragmentación, enfrentamientos. Al hombre que hoy me acompaña y que ha sido mi compañero de toda la vida, el compañero de toda mi vida, le tocó asumir la Presidencia de la República en circunstancias muy diferentes a las que hoy tenemos los argentinos; circunstancias económicas, sociales y también políticas e institucionales, porque lo hizo con escaso nivel de representación popular a partir de que se frustró el mecanismo constitucional. Pero la idea no es retrotraernos a lo que ya fue.
Yo quiero convocarlos a lo que tenemos que seguir haciendo ahora los argentinos, porque desde aquel 25 de mayo de 2003, hemos avanzado mucho, hemos crecido, hemos reposicionado al país, hemos comenzado un combate sin tregua contra la pobreza, contra la desocupación, contra todos aquellos males que tanto dolor y tanta tragedia trajeron a todos los argentinos.
Por eso, en esta noche, quiero convocarlos a todos, sin rencores, sin odios, el odio hace mal, el odio no construye, el odio solo destruye, inclusive a todos aquellos que tal vez, no se sabe por qué, por distintas razones pudieron agraviarnos o descalificarnos en este proceso electoral, queremos también a ellos tenderles la mano, porque es necesario reconstruir el tejido social e institucional de los argentinos. Los argentinos nos merecemos de nosotros mismos un mejor relato, no solamente para nosotros, sino para el mundo.
Sueño con que este, nuestro país, pueda ser visto no solamente por nosotros mismos sino también desde otros lugares, como una patria en la cual podamos volver los argentinos, aún con diferentes puntos de vista, aún con diferentes ideas, a aportar a la construcción del conjunto.
Por eso también, quiero agradecerle a Julio Cobos, a los hombres y mujeres de la Concertación Plural, este espacio que pudimos construir superando tal vez viejas antinomias, experiencias de frustración y hasta experiencias de autodestrucción, que muchas veces los partidos nacionales, populares y democráticos no se sabe por qué, parecemos empeñados en querer repetir viejas historias.
Por eso fue esta decisión de la Concertación Plural, porque sabemos que es necesario aún profundizar los cambios y que para ello es necesario sumar a la mayor cantidad de argentinos y argentinas a esta tarea.
Por eso, con la misma responsabilidad con que abordamos un 25 de mayo de 2003 la reconstrucción de un país que parecía imposible, no me canso de repetirlo, si alguien pudiera relatar en el 2003 esta Argentina que tenemos hoy, seguramente lo hubieran tratado de demagogo. Pero lo hemos hecho, argentinos, y esto no es patrimonio ni de un espacio político, ni de un hombre, ni de una fuerza, es el esfuerzo conjunto de todos los argentinos, trabajadores, empresarios, estudiantes, obreros, intelectuales, mujeres, jóvenes.

Reunión con Luiz Inacio “Lula” Da Silva en Brasilia

Cristina Fernández de Kirchner 19 de Noviembre del 2007

Muy buenas tardes a todos, tal cual lo prometido en la última reunión que mantuvimos con el Presidente Lula, inclusive a la salida de Itamarati, había hablado también con ustedes; hemos cumplido con nuestra palabra, la primera visita bilateral, que la Presidente electa de la República Argentina iba a hacer a la República Federativa de Brasil, y aquí estamos. Hemos tenido una reunión muy fructífera con el Presidente Lula, en la cual hemos repasado todos los términos de nuestra relación y la decisión de profundizar esta Asociación Estratégica entre la Argentina y Brasil, con la convicción de la necesidad de fortalecer el bloque regional, en la comprensión que precisamente el mundo que hoy abordamos, y que esto va a tender a profundizarse también, es un mundo que se va a interrelacionar en bloques, y que por lo tanto, la profundización de esta Asociación Estratégica es una cuestión funcional, además de conceptual también,.
La segunda cuestión tiene que ver con la segunda parte de nuestra reunión, que fue de carácter ampliado y en la cual nos acompañaron miembros del Gabinete, tanto de la República Argentina, como del Brasil y donde, a una propuesta del Presidente Lula, de constituir una Comisión Bilateral, además de la que integramos en el MERCOSUR, entre ambos países, presidida por ambos presidentes, que va a tener, además de las reuniones, que normalmente hace el MERCOSUR, dos reuniones al año: una en Brasil, y obviamente, otra en la República Argentina, donde vamos a repasar todos los asuntos, que además hemos decidido - una cosa que le propuse como metodología al presidente en la reunión que mantuve con él a solas, y que luego fue extendida a los ministros - la de construir una metodología, en la cual las vinculaciones no sean de ministerio a ministerio, sino precisamente sean por temas. Ustedes saben que hay determinados temas que exigen la concurrencia de una o más áreas, de dos o más áreas de cada uno de los dos Gobiernos y por lo tanto necesitan un funcionamiento, precisamente, más ágil, en donde cada tema tenga un responsable y en donde, además - a propuesta mía - fijemos metas, fijemos objetivos y plazos para alcanzar esas metas y objetivos. De modo tal, de que la integración o las discusiones que podamos tener no solamente sean una ejercicio de “reunionismo”, como decimos los argentinos o de reuniones, sino precisamente de resultados concretos.
Creo que esto es lo más importante que tiene todo proceso de integración, la percepción por parte no sólo de los Gobiernos, sino fundamentalmente de ambas sociedades: la brasilera y la argentina, de que el proceso de integración avanza, pero que además lo hace con resultados concretos, que pueden verificarse. Esto no solamente es bueno para todo proceso de integración, sino para todo proceso político: resultados, que puedan ser cuantificados, exhibidos y percibidos, por ambas sociedades.
Así que en definitiva hemos, también, fijado ya la propuesta que va a ser sometida a ambos presidentes, en la próxima reunión del MERCOSUR, en Montevideo; se sigue trabajando ya en todos los temas, que estaban siendo abordados por ambas administraciones en forma conjunta, con lo cual no es que se paraliza lo que se estaba haciendo, sino que se sigue con ello, pero se reordena y se reorganiza la discusión, a partir de temas concretos y con metas y objetivos.
El proceso de integración tiene que ser visto - lo he reiterado y así también lo comprende nuestro amigo, el Brasil - como un proceso que es aprovechado y aprovechable para ambas partes. Con esta concepción, y ratificando una vez más nuestra pertenencia a éste, nuestro espacio en América del Sur, en Latinoamérica, y fundamentalmente con nuestra asociación con la República Federativa del Brasil es que hoy hemos concluido esta visita que, sin lugar a dudas, califico de fructífera y excelente. Muchísimas gracias y tengan todos ustedes muy buenas tardes. Gracias. (APLAUSOS).

Creación del Espacio de la Memoria en la ex ESMA

Cristina Fernández de Kirchner 20 de Noviembre del 2007

Gracias. Madres, Abuelas, HIJOS, argentinos y argentinas, Presidente: quiero decirles que no tengo que tomar ninguna bandera porque siempre la he tenido en mis manos como usted, desde siempre.
Quiero contarles sobre la segunda vez que entré aquí. La primera había sido un día que habíamos venido por primera vez con un conjunto de ex detenidos desaparecidos que habían estado aquí, organizaciones de derechos humanos, éramos muchos y de repente el tema de entrar, de conocer, de ver. Pero recuerdo la segunda vez que vine porque fue en la tarde del 24 de marzo del 2003, ese día que usted, Presidente, dijo algunas cosas como siempre a todos los argentinos.
Esa tarde, cuando ya todos se habían ido, cuando no quedaba nadie, regresé con mi hijo, que debe estar por ahí entre ustedes o ahí a los costados, y quiero contarles que ese día fue un día de especial conmoción, porque al entrar a ese lugar éramos muy poquitos, apenas cuatro o cinco, y con toda la carga de lo que habíamos vivido por la mañana y por la tarde, fue algo muy conmovedor. Creo que podría vivir cien años más y nunca podría olvidarlo.
Quiero decirles que estoy muy contenta, pese a que no lo parezca. Me encanta escucharlos a ustedes cantar el himno con alegría, porque, como decía el Presidente, les recordaba otras épocas, otros compañeros donde había mucha alegría. Porque para pelear por los demás, para construir la Patria y un país mejor, hay que hacerlo con alegría, con mucha alegría en el corazón, en las acciones. Nunca fuimos tristes, nunca, siempre la alegría del compartir del saber que era posible y deseable vivir en un mundo mejor.
Quiero reafirmar en esta hermosa tarde de sol, el compromiso de un proyecto político con memoria, la verdad y la Justicia.
Estamos muy contentos por este paso trascendental que, como ha señalado el Presidente, ha dado la Cámara de Casación y que esperamos que también haya muchos más pasos trascendentales en todos los ámbitos de la Justicia para equilibrar definitivamente el país. Porque un país sin Justicia es un país desequilibrado.
Lo que equilibra, lo que repara, lo que reconcilia a los argentinos es la Justicia, la Justicia para todos. Una Justicia con derechos, defensa al debido juicio, derecho que no concedieron a otros miles y miles de argentinos pero que esta democracia, que esta República sí concede aún a los genocidas, represores, torturadores y desaparecedores.
Porque esa es la clave de la construcción democrática: igualdad ante la ley y acción reparadora de la Justicia para todos, para las víctimas, para los familiares, para los sobrevivientes y también para los que siendo miembros de esas Fuerzas Armadas, no hayan tenido nada que ver, para que de una vez por todas se separe la paja del trigo y, entonces, con memoria, con verdad y con Jusiticia los argentinos todos podamos volver a mirarnos en la cara. Porque, en definitiva, es esa acción la que nos constituye nuevamente en ciudadanos y ciudadanas.

Entrega de los premios Bernardo Houssay 2007

Cristina Fernández de Kirchner 27 de Noviembre del 2007

Buenas tardes a todos y a todas. Felicitaciones a los premiados y a las premiadas.Agradezco las palabras del señor presidente del CONICET y las de Daniel, pero, fundamentalmente, lo hecho en estos cuatro años y medio; este domingo cumplieron el Presidente, el Ministro y el presidente del CONICET, cuatro años y medio de gestión.
La decisión de crear el Ministerio, dándole a la investigación tecnológica, a la ciencia y a la tecnología el rango ministerial, es algo más que una decisión en materia de organización del Estado. Parece que es, ante todo, una señal muy clara a la sociedad y a todos los actores de lo que la Argentina, no el Gobierno, la Argentina, los argentinos, necesitamos en esta etapa del crecimiento.
La Argentina siempre se ha caracterizado por tener un altísimo nivel académico, distintivo en toda la América latina durante muchísimas décadas. Somos -y lo hemos charlado con Daniel en muchísimas oportunidades- un país donde la producción del conocimiento abstracto alcanzó altísimos niveles, casi inigualables, reitero, en toda la América latina. También el desarrollo de nuestras ciencias duras; no es casual que precisamente nuestros tres premios Nobel sean en ese campo, en las ciencias duras.
¿Qué es lo que necesitamos ahora en esta etapa que se avecina? Este crecimiento económico que hemos tenido en estos últimos cuatro años y medio y que es algo más que cifras económicas, se traduce esencialmente en mejorar la calidad de vida de los argentinos, porque a eso debe apuntar la economía, y también, en definitiva, a eso apunta la ciencia, no solamente el conocimiento, sino a través de ese conocimiento poder dar mejor calidad de vida al ser humano, a la condición humana, y creo que, tal vez, sea el desafío que Lino y todos vamos a tener. Porque en definitiva eso no lo construye una presidenta ni un ministro, en todo caso, desde la iniciativa del Estado uno tiene que dar las señales, las claves, las gestiones, la acción y los recursos, pero es toda la sociedad la que debe apostar a esa forma de crecimiento y de calificación.
Fundamentalmente, mi aspiración, a través de este Ministerio, es poder vincular el conocimiento, la investigación y la ciencia definitivamente al proceso productivo económico argentino.
Cuando uno recorre el mundo, advierte que el desarrollo de los grandes países en términos económicos, no está representado solamente por la acumulación de recursos financieros o naturales, es esencialmente “el recurso de las cabezas importantes”, como yo digo.
No es casual que hasta hace muy poco tiempo el hombre más rico del mundo, no era el que tenía petróleo o no era el que tenía bancos, sino el que tenía cabeza y conocimientos, la tecnología de la ciencia, el software. Bill Gates, es un poco el símbolo de la importancia que ese conocimiento tiene hoy en el desarrollo y en la acumulación económica.
Dentro de una hora u hora y media, voy a ir a la Cena Anual de la Cámara Argentina del Software; no es por casualidad que fue, justamente, esta industria la de mayor tasa de natalidad en estos últimos cuatro años y medio: 45 mil emprendedores surgieron en ese tiempo donde se vincula conocimiento y empresa; también se dio la más alta tasa de natalidad en materia de emprendedores.
Creo, entonces, que este desafío, esta puesta que en estos momentos estamos viviendo los argentinos, es precisamente la de articular conocimiento y proceso económico y productivo. No significa desdeñar el conocimiento abstracto, al contrario. Ustedes saben que yo soy una profesional de las ciencias que han hecho punta en el conocimiento abstracto, las ciencias sociales esencialmente.
Creo sinceramente que tenemos una oportunidad que no podemos desperdiciar y creo, además, porque mi hijo cuando se enteró que habíamos creado el ministerio de Ciencia y Tecnología y que al frente de él iba a haber un químico genetista molecular dijo: “Algo debe estar cambiando en la Argentina, porque para que un genetista molecular sea ministro, es porque las cosas en serio han cambiado y no es solamente un slogan de campaña”.
Quiero en este sentido convocar a todos los hombres y a todas las mujeres que han hecho de la ciencia y de la investigación sus vidas; quiero también convocar a esta tarea a todas nuestras universidades, privadas y públicas, para que en una sinergia muy fuerte que tenemos que darnos, demos ese salto cualitativo que yo estoy absolutamente convencida de que los argentinos podemos dar. Porque no solamente tenemos un país fantástico en materia de recursos naturales, sino que nos ha distinguido precisamente la calidad intelectual de nuestros recursos humanos.
Considero que todo proceso de crecimiento económico, por lo menos durante el siglo XX y en lo que va de este, en definitiva siempre, ha estado basado en el conocimiento, en la investigación y en la ciencia. Pero hoy, tal vez, más que nunca.
Por eso, muchas felicitaciones a todos, muchas gracias y los convoco sencillamente a acompañarnos en esta tarea de agregar valor, de construir conocimiento para una Argentina mejor donde todos podamos vivir todos los días un poco mejor que ayer.
Muchísimas gracias y tengan ustedes muy buenas tardes. (APLAUSOS)

Inauguración de obras del canal de desvío del arroyo Aguapey, Paraguay

Cristina Fernández de Kirchner 29 de Noviembre del 2007

Muchas gracias querido Presidente; hermanos del Paraguay: quiero decirles que es para mí un gran honor estar en esta tierra; recién lo escuchaba atentamente a Nicanor, yo le comentaba, cuando pasaba entre los lanceros, que no sabía eran los lanceros del mariscal Francisco Solano López, ese gran patriota latinoamericano, humillado por lo que yo llamo la alianza de la triple traición a Latinoamérica, a sus hombres y a sus mujeres. (APLAUSOS)
Quiero en nombre del pueblo argentino rendirle homenaje, aquí, a ese gran patriota latinoamericano. Nicanor recién decía que están en un gran proceso de industrialización, aquí en el Paraguay. Muchos, tal vez, de los que hoy en distintos lugares pueden escucharnos, tal vez no sepan que aquí, en el Paraguay, se desarrolló el primer proceso de industrialización de toda América latina, que pretendía, además, como cualquier país digno y con honor, razonable autonomía en la toma de sus decisiones. Y por esa decisión y convicción nacional de dignidad y de autonomía, el pueblo paraguayo fue arrasado, humillado. Quiero, en este día, manifestar el reconocimiento de mi pueblo al Paraguay y contarles que tal vez este momento tan particular, que atraviesa América latina sea porque han reverdecido esas ideas, que hoy parecen nuevas, pero que en realidad son tan profundas como la historia misma porque anidan en el orgullo de pertenecer a un lugar, a una Patria y a una Nación.
Yo escuchaba recién, cuando el director paraguayo de Yacyretá, comentaba que estas obras estaban paralizadas desde 1994, no es causal fue también en la misma época cuando se paralizaron las obras de otra gran proyecto energético, Atucha II, en la República Argentina. Es que había un modelo económico, político y social que no requería de energía. Energía necesitan los que quieren producir, energía necesitan los que quieren trabajar, energía necesitan los que quieren vivir y reproducirse. Energía no necesitan los que creen que pueden vivir de la renta o únicamente de los servicios. (APLAUSOS).
Nada es casualidad, hermanos y hermanas del Paraguay, en esta historia triste y trágica que tuvimos los latinoamericanos, a la luz de teorías económicas extrañas, que experimentaban con la vida, con el patrimonio, con las esperanzas y con las libertades de nuestros compatriotas.
Cuando en el año 2004 dos presidente latinoamericanos se encontraron, allá en Buenos Aires, lo hicieron con la convicción de que necesitaban profundizar los lazos históricos de hermandad entre ambos países. No era solamente la decisión de la conveniencia económica por la energía, era la decisión de reconocer en Latinoamérica, de reconocer en el MERCOSUR a nuestra casa, nuestro lugar en el mundo. Este es y por eso aquí estamos hoy dando testimonio de esas convicciones, de la única manera en que uno puede dar convicción y testimonio, a partir de los hechos.
He aprendido a lo largo de toda mi militancia política que uno puede tener las ideas más formidables, pero que es necesario, para que esas ideas dejen de ser ideología, volcarlas a la práctica y hacer política. Uno hace política cuando transforma sus ideales en cosas concretas que puedan ser vivibles por las sociedades, por los pueblos, porque a ellos es, en definitiva, está destinada la orientación de nuestra gestión y el fin último que todo gobierno popular y democrático debe tener: mejorar la calidad de vida de sus compatriotas, que para eso nos hemos comprometido desde muy jóvenes en esto de participar en la vida pública de nuestro país, de nuestra Patria.
Y tampoco es casualidad, presidente, amigos del ente nacional, binacional, Yacyretá, que haya sido esta la primera obra en toda la historia de Yacyretá, una historia que muchas veces golpeó por cosas no claras y que sirvió, tal vez, para denostar lo que había que denostar pero en el fondo lo que se quería hacer era quebrar esa decisión de tener energía, precisamente para abordar un modelo de desarrollo de países diferentes a los que nos querían imponer.
Y yo quiero en esta hermosa mañana, presidente, la mañana también es femenina, vio, viene de género, la obra Yacyretá, “lugar de la luna”, me decían recién que significa, “lugar donde vive la luna”, también la luna es una mujer y yo quería decirles que estamos trabajando mucho en el Gobierno para abordar el tema de Corpus. Ustedes saben que en la provincia de Misiones hubo, hace años atrás, una consulta popular, en la cual la sociedad, el pueblo misionero no quería Corpus, pero ahora se ha relocalizado la obra. El nuevo Gobernador electo, seguramente en compañía también de las otras fuerzas políticas de la provincia, está dispuesto a abordar, nuevamente, el tema de Corpus.
Esto es una decisión, que vamos a tratar con el Gobierno del Paraguay porque estamos convencidos que debemos profundizar el cierre de la ecuación energética en Latinoamérica y el MERCOSUR. Los tiempos que vienen, amigos del Paraguay, van a estar signados por dos elementos básicos: energía y alimentos y aquí en América latina podemos ser punta de lanza de un nuevo modelo de acumulación regional que finalmente nos perfile como bloque frente al resto del mundo.
Por eso, cuando Nicanor me invitó a venir aquí, al Paraguay, cuando nos encontramos en Santiago de Chile, con motivo de la Cumbre Iberoamericana, no lo dudé un instante, hay que ser muy claros en nuestras alianzas, hay que ser muy claros en qué lugar estamos ubicados. No para negarnos a los demás, al contrario, la unidad latinoamericana y Latinoamérica nunca ha sido colonizadora, Latinoamérica siempre ha sido libertaria, siempre ha sido luchadora, transgresora. Y por eso, hoy aquí, estamos dando testimonio, el mejor testimonio que podemos dar, que es el de construir juntos, construir en conjunto, profundizar nuestra relación.
Yo estoy segura, que desde algún lugar el Mariscal Francisco Solano López, el General San Martín, también Artigas, allí en el Uruguay, están sonriendo frente a esta nueva Latinoamérica, que ha decidido - también Bolívar, a ver si se enoja Hugo y después me manda alguna filípica de allá de Caracas - y también el General Bolívar, otro gran patriota, creo que ellos soñaban esto, Latinoamérica unida para los latinoamericanos y para el mundo, porque además son tierras generosas, son tierras que reciben a los hombres y mujeres de otras latitudes.
Aquí, en mi país, hemos construido un lugar donde, desde distintas partes del mundo, han venido hombres y mujeres a construir una identidad nacional. Y yo creo, sinceramente, que en estos tiempos que corren - Nicanor - vamos a profundizar aún más, estamos convencidos y convencidas, además, que este es el camino, que tenemos que seguir los latinoamericanos, el de la construcción, el de la preocupación por mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas. No somos los más pobres, pero somos los más inequitativos en la distribución del ingreso y abordar, entonces, procesos de industrialización, de valor agregado, de dar trabajo son esencialmente los proyectos más liberadores que hoy pueden tener nuestras sociedades.
Siempre lo digo, el hombre que tiene un trabajo digno, el hombre que tiene vivienda, que puede darles educación y salud a sus hijos es un hombre siempre un poco más libre. Y de esto se trata; por eso muchísimas gracias, mucha fuerza Nicanor, mucha fuerza Blanca, mucha fuerza todos los hombres y mujeres que comparten una mirada similar.
Quiero traerles, además, el afecto y el cariño del Presiente Néstor Kirchner, un hombre, que siempre habla del Paraguay, como lo hago yo, con admiración por este pueblo de valientes, donde cuando se acabaron los hombres las que peleaban eran las mujeres y los chicos. Muchas gracias y muchas fuerzas.m (APLAUSOS).

Anuncio de la canasta navideña económica

Cristina Fernández de Kirchner 30 de Noviembre del 2007

Muchísimas gracias por la presencia de todos ustedes aquí. En cuanto a esta política, en realidad Cornide, advertía administración de precios, usted bien decía que había sido criticada, inclusive muchas veces con sorno e ironía. No fue la única crítica que recibió esta política; vienen desde los medios de comunicación o de todos, porque sería injusto generalizar, siempre tal vez menoscabando lo que es una política de diálogo con los sectores, muchas veces de discusiones y debates, porque en definitiva también una cosa que debemos entender es que estamos en economía, en economía hay intereses y los intereses se discuten y cada uno representa los intereses que tiene asignados, los de los sectores y nosotros que son los intereses de todos los argentinos y que muchas veces en la discusión de esos intereses, chocamos, discutimos, debatimos. Pero lo importante es que siempre hemos creído en la articulación entre el Estado y los empresarios para poder construir una Argentina diferente.Me parece que esta es la gran novedad, porque en definitiva se nos había dicho durante mucho tiempo que era el mercado el que todo lo solucionaba, que el mercado era casi perfecto y entonces podía asignar recursos de acuerdo a eficiencia y eficacia, y todos sabemos que esto no es así, pero no solamente en la Argentina, en ninguna otra parte del mundo es así. Es más, cuando nos planteaban a nosotros políticas para llevar adelante muchas veces lo hacían desde centros y de países que llevan para sus propias economías una política y medidas absolutamente opuestas, diametralmente opuestas a las que se proponían como solución para la República Argentina.
Yo quiero decirles que esta es la primera reunión, pero tengan en claro que no va a ser la última, nos vamos reunir permanentemente. El otro día alguien me preguntaba cómo es esto del acuerdo social. A mí no me gusta llamarlo pacto, porque siempre la palabra pacto tiene una connotación entre sórdida y oscura; me gusta mucho hablar de acuerdos y de consensos.
Alguien cree que el acuerdo social es una gran ceremonia donde nos juntamos representantes del gobierno, representantes de los empresarios, representantes sindicales, una ceremonia pomposa, se acuerdan cuatro o cinco medidas, discursos y luego todo fluye; y esto no es así. En realidad el acuerdo se construye todos los días en la gestión con cada sector, con cada actividad. Hoy no se puede proponer políticas generales sin atender las características de cada sector, la competitividad que tiene ese sector, cuál necesita inversión, cuál necesita tecnología, cuál necesita -no voy a decir protección, porque luego se enojan desde los grandes centros- un tratamiento diferente porque su situación y su posición en el mercado también es diferente. Acordar es gobernar y gobernar es todos los días, por sector, por actividad. Entonces me parece que en esa dinámica cotidiana de la gestión que -digo- se construye día a día, es donde podemos avizorar realmente la viabilidad de un acuerdo que luego se traduce en el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos, porque en definitiva este es el objetivo. La política de crecimiento no es una política de acumulación per sé, es una política de acumulación que también tiene que ver con la distribución del ingreso -lo que usted decía recién- las expectativas que todos ustedes tienen respecto de las ventas navideñas, es porque tenemos argentinos con poder adquisitivo para poder hacerlo.
Yo siempre ponía en duda el pretendido capitalismo desde algunos centros que nos decían que debíamos hacer una política constante de ajustes y restricciones en definitiva al consumo. Si una cosa ha distinguido, creo, al capitalismo es esencialmente el consumo. Me parece que esto es clave y entonces esta política iniciada desde el 25 de mayo de 2003 que ha hecho en el valor agregado, en las exportaciones pero también en el mercado interno, la clave de su desarrollo, de su crecimiento, viene a superar también viejos tabúes y viejas antinomias, yo diría casi ridículas, donde se planteaba que si se exportaba teníamos que apretar el mercado interno para poder exportar mejor, o al contrario si teníamos que dar al mercado interno no importaba la exportación. Esto no funciona así en ninguna parte del mundo; todos los países desarrollados -ustedes lo saben mucho mejor que yo- hacen base de su crecimiento la mayoría en el mercado interno en un 80 por ciento, sus economías crecen en base al mercado interno y el otro 20, en todo caso es afectado a la exportación, pero es la dinámica de la economía, porque además las sociedades sustentables y viables política y socialmente solo lo son en la medida que todos sientan que están participando del crecimiento. Todas las experiencias que hemos tenido en la República Argentina donde segmentos muy amplios de la sociedad percibían que los beneficios de ese crecimiento no les llegaban, finalmente terminaron mal.
Creo entonces que la continuidad de esta política, que por otra parte no es solamente una decisión de quien está sentada aquí, es una decisión de los argentinos cuando votaron el último 28 de octubre que me parece que es esto lo más importante, es no solamente producto de la convicción que uno ha tenido toda su vida, sino producto de los empírico, de la experiencia que hemos tenido en estos cuatro años y medio y que han producido tasas de crecimiento que también Cornide, usted recordará como todos ustedes, se aseguraba siempre que no duraban más de dos o tres meses, que eran un veranito, que el próximo año no íbamos a crecer. Y bueno, vamos a cuatro años y medio sin que se cumplan esos pronósticos siempre trágicos para la suerte de todos los argentinos y que por suerte no se han cumplido.
Hemos podido comprobar que esto se puede con esfuerzo, trabajo y articulando acuerdos, porque los que señalan quienes me han precedido en el uso de la palabra, el diálogo permanente entre el gobierno más allá, reitero, de las discusiones y de los debates que va a haber siempre, porque no nos tenemos que asombrar, cuando hay intereses siempre hay debates, discusiones, siempre hay alguien que quiere un poco más, el otro que sabe que no puede dar un poco más porque….vamos, las decisiones en economía no son neutras, lo que se da demasiado a unos es porque a algún otro le falta también.
Creo que esta metodología de acuerdos, de discusión, de gestión permanente que día a día también va a llevar Martín Lousteau, porque también está convencido que es también la gestión de la micro, como le gusta decir a él. Hoy tenemos consolidado lo macro y tenemos que profundizar lo micro, es la característica de la etapa que viene.
Quiero agradecerles a todos ustedes en nombre del gobierno del Presidente Kirchner, en el mío propio y en el nombre de todos los argentinos también, por este esfuerzo de articular esta Canasta Navideña que permita que los argentinos este 24 de diciembre y el 31 puedan brindar con esperanzas, ilusiones, porque es necesario que la sociedad siempre esté esperanzada e ilusionada en poder mejorar su calidad de vida. Este clima favorece también a ustedes como empresarios, en sus staff de trabajadores, en los consumidores no solamente desde el punto de vista de que van a consumir, sino porque se produce un círculo virtuoso en la sociedad que contribuye a un mejor y mayor crecimiento.
Así que, agradecerles a todos ustedes la presencia; esta es la primera reunión que vamos a tener. Sé que también hay empresarias aquí, colegas del género, como les digo yo, sé que tengo un desafío que no solamente tiene que ver con la representación de una política o de un modelo económico y social, sé que también tengo toda la presión del género y que siempre son mucho más exigentes con nosotras que con ellos. Creo que podemos estar a la altura del desafío y dar cuenta del género también, en la gestión de la Primera Magistratura del país.
Muchas gracias y tengan ustedes muy buenos días. (APLAUSOS)

Inauguración de la plaza Colón, Buenos Aires.

Cristina Fernández de Kirchner 6 de Diciembre del 2007

Gracias, muchas gracias, buenas noches a todos y a todas: en este lugar, como recién decía Jorge (se refiere a Jorge Telerman), tan caro a los sentimientos y a la historia de todos los argentinos, aquí, junto a las Madres y a las Abuelas, dueñas de la otra plaza, de la que está del otro lado, de la Plaza de Mayo, pero en definitiva frente a la casa de todos los argentinos, la Casa Rosada, que es el símbolo de la política también en la República Argentina.
Esta plaza que hoy inauguramos, junto a las obras de readecuación y de restauración de la Casa Rosada, creo que es la tarea final de otra que empezamos o que usted empezó Presidente, el 25 de mayo de 2003, y que fue reconstruir esto, que está mis espaldas, no solamente en lo edilicio, que puede parecer, tal vez, lo formal, lo estético, lo urbanístico, sino que usted reconstruyó esa casa, desde los cimientos dándole política nuevamente a esa casa y colocando el centro de la decisión del Poder Ejecutivo allí, como un símbolo.
Esa reconstrucción, que volvió a resituar a la política como el escenario sobre el cual se tomaban las decisiones en la República Argentina fue, creo, la reconstrucción más importante, la más simbólica. Porque durante mucho tiempo muchos argentinos, la inmensa mayoría, sentía que quienes llegaban a este lugar, en virtud del voto popular, luego, no tenían o por cobardía o por corrupción o por lo que fuere, no importaban, no tenían el lugar de decisión central en la República. Y usted volvió, creo, a reconstruir esa casa como símbolo de todos los argentinos, de los que lo votaban y de los que no lo votaban también, pero que todos sabían que el hombre que estaba allí, en nombre de la democracia, tomaba las decisiones en base a sus ideales y convicciones. Eso es volver a relocalizar la política en el centro de la escena: ideas y convicciones. (APLAUSOS).
Y como no podíamos ser menos, además, creo que también la resituamos estética y urbanísticamente como corresponde, como corresponde también porque es una forma de honrar los lugares, cuidarlos, amarlos, quererlos y que puedan ser admirados y disfrutados, como recién decía Jorge, no solamente por nosotros, los argentinos, sino también por los que vienen y nos visitan. Esto también es un símbolo frente a los extranjeros, frente al turismo, frente a los que se acercan aquí.
Yo sueño con que también en este lugar podamos recibir a jefes extranjeros, a delegaciones extranjeras para que la Casa Rosada atrás, sea el símbolo de todos los argentinos, el símbolo de la República Argentina, la casa común de todos nosotros.
Por eso, quiero agradecer al señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires toda la tarea conjunta que hemos realizado y quiero decir que esta es una primera etapa, porque también, a muy pocos meses del Bicentenario de la luchas por la emancipación nacional, también vamos a reconstruir el viejo edificio del Correo para unirlo conjuntamente en un espacio público y común.
Los argentinos en pocos meses más, en dos años, vamos a cumplir doscientos años, Bicentenario de las luchas por la emancipación nacional y creo que, en el marco de lo que denomino este proyecto iniciado el 25 de mayo de 2003, esta generación hará honor a ese Bicentenario con la construcción de lo que hemos denominado tal vez “la segunda emancipación nacional” que tiene por objeto, fundamentalmente, reconstruir la confianza en nosotros mismos para lograr una sociedad más justa, más equitativa, más solidaria, con memoria, con verdad y con justicia.
¡Qué Dios lo quiera y así sea!
Muchas gracias. (APLAUSOS)

Acto de asunción de Sergio Massa, intendente electo del partido bonaerense de Tigre

Cristina Fernández de Kirchner 7 de Diciembre del 2007

Muy buenos días a todos y a todas en este acto tan lindo, lindo en lo estético, lindo también en los contenidos, en este lugar espléndido que es este Museo Ubieto y que es además, el Trigre.
Yo no sé Presidente si usted no ha advertido los cambios que ha protagonizado en el país. Seguramente si alguien diera un discurso enumeraría la baja de la desocupación, la renegociación de la deuda externa, la mejora del poder adquisitivo, el descenso de pobreza e indigencia, pero hoy aquí en esta ceremonia, tal vez imperceptiblemente se nos escape un cambio que para mí es fundamental. Que alguien como Sergio asuma hoy la Intendencia con la presencia de quien fuera el otro candidato, pero que además no diga que viene a cambiar todo porque estaba todo mal, sino que viene a continuar la obra de los que estaban, revela un cambio cualitativo en lo institucional en la República Argentina sin precedentes. (APLAUSOS)
Amigos, amigas, argentinos, argentinas: yo hoy también y creo que ustedes no queremos más vivir en un país, en una provincia o en un municipio donde cambie cada cuatro años, nadie, nadie puede vivir de esa manera; no lo pueden hacer los empresarios que necesitan continuidad en las inversiones, no lo pueden hacer los trabajadores que necesitan saber de la estabilidad también de esos mismos empresarios para poder continuar en sus trabajos y además demandar mejor salario, mejor poder adquisitivo. En definitiva, ni en la vida cotidiana de cada uno de nosotros podríamos vivir pensando que cada cuatro años nos cambia toda la vida. Así vivíamos los argentinos en las últimas décadas; el que venía cambiaba todo lo que estaba, porque todo estaba mal, y que alguien venga precisamente a rescatar lo que otros hicieron con el mérito que no es de su propio partido, sino que es con el partido con el cual compitió democráticamente por la voluntad de los ciudadanos, revela entonces que el crecimiento institucional, la calidad institucional va en serio.
Pero además lo hace también pidiendo compartir responsabilidades en temas que tal vez por competencia jurisdiccional, por la propia Constitución no son competencia estricta del municipio, pero se planta frente a su comunidad y frente a quienes van a conducir la provincia como Daniel Scioli, diciendo que no viene a tirarle por la cabeza las responsabilidades, sino a compartir aquellas que aún institucional o constitucionalmente no le podrían ser demandadas.
Creo entonces que viene la segunda parte que también era necesario e imprescindible en la República Argentina y que usted Presidente, creo que dio un testimonio muy fuerte: dirigentes con responsabilidad, dirigentes que asuman la responsabilidad, dirigentes que, como a mí me gusta decir, se hagan cargo, que esto es también lo que estaba demandando la República Argentina.
Quiero comprometerme con usted, Intendente, con Daniel también, aquí, como gobernador de la provincia de Buenos Aires, todo el apoyo que van a recibir como siempre lo ha hecho en estos cuatro años y medio nuestra querida provincia de Buenos Aires y nuestros queridos municipios. En el caso de aquí, el Tigre, muchos saben que yo soy una asidua concurrente a este partido que me encanta, amo el Tigre, ustedes lo saben, siempre vengo, amo el Puerto de Frutos, me encanta estar allí, me encanta estar en esas casas viejas que hay por las callecitas de Tigre donde uno puede revolver y encontrar cosas divinas que han pertenecido a otras generaciones, cosas muy viejas, muy antiguas. Amo este lugar, amo el verde, amo el río, amo mi país, amo la República Argentina también muy fuertemente. (APLAUSOS)
Quiero decirles que cuenten conmigo no solamente como Presidenta, sino también como ciudadana que en definitiva es lo que uno es a pesar de tener la responsabilidad de la más alta magistratura, una ciudadana, “la primera ciudadana” como siempre me gustó llamarme, que siempre va a estar aquí junto a ustedes para lo que gusten mandar. (APLAUSOS)
Muchas gracias Tigre, gracias Sergio, mucha suerte y mucha suerte Daniel, también. (APLAUSOS)

Agasajo a extranjeros

Cristina Fernández de Kirchner 9 de Diciembre del 2007

Señores y señoras Jefas de Estado; Su Alteza; señores jefes de Delegación; amigos, amigas: en realidad es una bastante inusual transmisión del mando; es una estrategia en realidad de la Argentina para ahorrar con una sola cena; normalmente siempre se hacía la cena del que se iba y la cena del que venía y acá, en una decisión para aumentar el superávit fiscal del que tanto se habla y al que tanto hay que defender, se hizo todo en una sola cena. (APLAUSOS)
Muy buenas noches a todos y muchas gracias. Con muchos de ustedes nos conocemos desde hace mucho tiempo, hemos compartido encuentros, sueños, debates, ilusiones y quiero comentarles a todas las delegaciones que hace unos instantes, seis presidentes latinoamericanos acaban de firmar en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, el Acta Fundacional del Banco del Sur que nos agrupa en un intento por construir instrumentos regionales que permitan el desarrollo de nuestros pueblos en forma equitativa. (APLAUSOS)
Quienes estamos aquí y tenemos responsabilidades institucionales, responsabilidades de gobierno, representación popular, inauguramos este siglo XXI que espero sea mejor que el que pasó, el siglo XX, signado por la violaciones más terribles a los derechos humanos en todo el mundo y en todos los ámbitos.
Esperemos que en este siglo XXI podamos reconstruir la multilateralidad perdida, el equilibrio perdido y entonces esos derechos humanos, los de primera y de segunda generación sean el signo distintivo de este siglo que comienza: el cuidado del clima, de nuestro hábitat natural. El mundo también será un capítulo importante, ya es un capítulo en la agenda del siglo XXI.
Espero que todos nosotros podamos tener desde las distintas ópticas, desde los distintos espacios ideológicos que podemos representar, la fuerza suficiente para entender que esa defensa del derecho humanitario al que también hacía mención el Presidente cuando pedía por la suerte de Ingrid Betancourt y de los hombres que están secuestrados en la selva colombiana, podamos tener la fuerza, todos, en todos los continentes de poder ayudar para que esta situación también pueda destrabarse.
Vamos a colaborar desde aquí, desde la República Argentina, vamos a responder a la invitación que nos hiciera también el presidente de la República de Francia, Nicolás Sarkozy, y creemos que en esta cruzada por la vida y la libertad, estamos haciendo honor también dentro de pocas horas, el 10 de diciembre, al “Día de los Derechos Humanos”.
Creo que debemos hacer honor a esa Declaración Universal que allá en París, tras el horror de la guerra, tras el horror del Holocausto, los hombres y mujeres nos comprometimos a defender. No tuvimos demasiado éxito en el siglo XX. Esperamos todos que nos vaya un poco mejor en este siglo XXI.
Muchas gracias por estar aquí con nosotros; lo entendemos como un acto de distinción y de solidaridad, no para quien acaba de pronunciar su discurso o para mí, sino para el pueblo argentino a quien representamos.
Muchas gracias y tengan ustedes muy buenas noches. (APLAUSOS)

Agasajo a extranjeros

Cristina Fernández de Kirchner 9 de Diciembre del 2007

Señores y señoras Jefas de Estado; Su Alteza; señores jefes de Delegación; amigos, amigas: en realidad es una bastante inusual transmisión del mando; es una estrategia en realidad de la Argentina para ahorrar con una sola cena; normalmente siempre se hacía la cena del que se iba y la cena del que venía y acá, en una decisión para aumentar el superávit fiscal del que tanto se habla y al que tanto hay que defender, se hizo todo en una sola cena. (APLAUSOS)
Muy buenas noches a todos y muchas gracias. Con muchos de ustedes nos conocemos desde hace mucho tiempo, hemos compartido encuentros, sueños, debates, ilusiones y quiero comentarles a todas las delegaciones que hace unos instantes, seis presidentes latinoamericanos acaban de firmar en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, el Acta Fundacional del Banco del Sur que nos agrupa en un intento por construir instrumentos regionales que permitan el desarrollo de nuestros pueblos en forma equitativa. (APLAUSOS)
Quienes estamos aquí y tenemos responsabilidades institucionales, responsabilidades de gobierno, representación popular, inauguramos este siglo XXI que espero sea mejor que el que pasó, el siglo XX, signado por la violaciones más terribles a los derechos humanos en todo el mundo y en todos los ámbitos.
Esperemos que en este siglo XXI podamos reconstruir la multilateralidad perdida, el equilibrio perdido y entonces esos derechos humanos, los de primera y de segunda generación sean el signo distintivo de este siglo que comienza: el cuidado del clima, de nuestro hábitat natural. El mundo también será un capítulo importante, ya es un capítulo en la agenda del siglo XXI.
Espero que todos nosotros podamos tener desde las distintas ópticas, desde los distintos espacios ideológicos que podemos representar, la fuerza suficiente para entender que esa defensa del derecho humanitario al que también hacía mención el Presidente cuando pedía por la suerte de Ingrid Betancourt y de los hombres que están secuestrados en la selva colombiana, podamos tener la fuerza, todos, en todos los continentes de poder ayudar para que esta situación también pueda destrabarse.
Vamos a colaborar desde aquí, desde la República Argentina, vamos a responder a la invitación que nos hiciera también el presidente de la República de Francia, Nicolás Sarkozy, y creemos que en esta cruzada por la vida y la libertad, estamos haciendo honor también dentro de pocas horas, el 10 de diciembre, al “Día de los Derechos Humanos”.
Creo que debemos hacer honor a esa Declaración Universal que allá en París, tras el horror de la guerra, tras el horror del Holocausto, los hombres y mujeres nos comprometimos a defender. No tuvimos demasiado éxito en el siglo XX. Esperamos todos que nos vaya un poco mejor en este siglo XXI.
Muchas gracias por estar aquí con nosotros; lo entendemos como un acto de distinción y de solidaridad, no para quien acaba de pronunciar su discurso o para mí, sino para el pueblo argentino a quien representamos.
Muchas gracias y tengan ustedes muy buenas noches. (APLAUSOS)

Asunción de la presidencia en el Congreso, ante la Asamblea Legislativa

Cristina Fernández de Kirchner 10 de Diciembre del 2007

Muchas gracias. ¡Viva, viva la Patria, sí! (APLAUSOS)

Señores Jefes de Estado presentes; señores Jefes de Delegaciones; señores gobernadores; autoridades civiles, militares, eclesiásticas; pueblo de la Patria y Honorable Asamblea Legislativa: vengo esta tarde a dar cumplimiento al artículo 93 de la Constitución Nacional. Luego de haberse realizado elecciones el 28 de octubre, la fórmula que encabecé junto al ingeniero Julio Cobos, obtuvo más del 45 por ciento de los votos válidos emitidos y, por lo tanto, no corresponde, tal cual ha proclamado esta misma Asamblea Legislativa convocar a una segunda vuelta. En esos términos y en los términos del artículo 97, vengo a tomar posesión del cargo de Presidenta de la República Argentina (APLAUSOS), el honor más grande que puede tener una argentino o una argentina, ser elegida por sus compatriotas para representarlos.
Este es un escenario diferente al de hace apenas cuatro años y medio, el 25 de Mayo de 2003. El Presidente, que está sentado a mi izquierda, junto a todos los argentinos cambió en estos cuatro años y medio ese escenario que teníamos aquel 25 de Mayo. Lo hizo en nombre de sus convicciones que son las mías y las de muchísimos argentinos que siempre creímos en el país y en sus hombres y en sus mujeres, en el pueblo y en la Nación, palabras que tal vez en tiempos de la globalización no suenen bien o suenen raro al menos, pero a poco de conocer a los países con más desarrollo económico y social e indagar en las claves de su crecimiento y de su desarrollo, uno puede encontrar en la defensa irrestricta de sus propios intereses, como Estados y sociedades, la clave de ese avance, la clave de ese desarrollo.
Por eso, pueblo y nación en tiempos de globalización siguen más vigentes que nunca, representar los intereses de los argentinos. (APLAUSOS)
Puede tal vez parecer una paradoja, pero la diferencia de 22,25 puntos porcentuales que nuestra fuerza obtuvo con la que salió en segundo término, son casi los mismos 22,24 puntos que usted, Presidente, obtuvo por todo concepto en las elecciones de abril de 2003.
Usted, sentado en este mismo lugar, con más desocupados que votos, se propuso dar término a dos mandatos constitucionales: el que había sido iniciado el 10 de diciembre de 1999 por imperio de la voluntad popular y el que se había iniciado un 2 de enero por voluntad de esta misma Asamblea Legislativa, luego de los trágicos sucesos del 2001.
Ninguno de los dos mandatos constitucionales pudo cumplir los tiempos de la Constitución y usted pudo junto a todos los argentinos, revertir aquella sensación de frustración, de fracaso, de no poder que millones de argentinos sentíamos en esos días que corrían. Lo hizo en nombre de un proyecto político. Usted, después de todo, nunca fue un posmoderno; en tiempos de la posmodernidad, usted es un Presidente de la modernidad y me parece que yo también. (APLAUSOS)
Creemos firmemente en los proyectos políticos; creemos que es posible superar la individualidades que muchas veces con una frase pretendidamente escandalizadora pretenden ocupar, claro, lugares que demandan mucho más lugar si son ideas.
Siempre digo, una idea, una propuesta alternativa, seria, viable, realizable lleva mucho más que dos minutos de televisión o cinco centímetros en las columnas de los diarios. (APLAUSOS)
Las ideas, los proyectos es lo que triunfaron este 28 de Octubre. Yo no me engaño, nunca he creído en los triunfos personales e individuales, descreo profundamente de ellos, porque creo en las construcciones colectivas y la sociedad. Este último 28 de octubre precisamente convalidó, ratificó una construcción política, social y económica diferente, lo hicimos con todos los argentinos.
En el día de hoy, yo no quiero compartir con ustedes cifras o datos o venir a contar las cosas que hemos hecho en estos cuatro años y medio que han sido tan importantes, la renegociación, el pago del Fondo, la lucha sin tregua contra la desocupación, la indigencia, la pobreza en la que vamos obteniendo batallas y triunfos importantes, no el definitivo, porque siempre va a faltar la victoria definitiva mientras haya un pobre en la Patria. Esto lo tenemos muy claro. (APLAUSOS)
Pero quiero en esta tarde y en este lugar en el que estuve tantos años, reflexionar con ustedes acerca de lo que para mí son los cuatro capítulos fundamentales de este proceso que hemos iniciado el 25 de mayo de 2003 y que tiene en las instituciones, en la sociedad, en un modelo económico de acumulación con matriz diversificada e inclusión social y en nuestra inserción en el mundo, los cuatro ítems fundamentales: las instituciones.
Yo he pertenecido durante doce años a este Parlamento, he estado sentada en esas bancas como ustedes y con ustedes, como diputada y como senadora. Recuerdo madrugadas, fines de semanas enteros aquí sancionando el ajuste permanente; “lo pide el Fondo si no se acaba todo” era la frase que más escuchábamos en aquellos días. De allí de la política del ajuste permanente que caracterizó la década de los ´90 pasamos al otro Parlamento, al que aplaudía el default. De la hazaña del ajuste a la hazaña de no pagar.
Creo que, amigos y amigas senadores y diputados de todas las bancadas, hemos logrado recuperar el equilibrio, el rol constitucional que nos asigna precisamente nuestra Carta Magna, volver a ser unos los representantes del oficialismo, los otros los representantes de la oposición; cada uno cumpliendo el mandato popular que le ha conferido la ciudadanía pero volviendo a tener en el rol de senadores y diputados la libertad que no nos imponían desde el Fondo y que tal vez, desde el advenimiento de la democracia no habíamos tenido, porque si en los ´90 tuvimos la presión permanente sobre el Parlamento de los organismos multilaterales y también, de otros argentinos que creían que ese era el camino, porque ellos solos no podían, se hubieran encontrado otros argentinos que le hubieran dicho que no.
En los años ´80 también, arrancados a este mismo Parlamento, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, el poder militar o el partido militar que terminaba en las postrimerías del siglo XX al luego poder económico característico de los ´90 y de la globalización.
Creo sinceramente que hemos recorrido un largo camino en estos años de democracia y espero profundizar este rol del Congreso, donde podamos discutir y debatir sin adjetivaciones, sin agravios, con propuestas alternativas y viables, con memoria histórica de dónde viene cada uno, qué hizo cada uno y qué representó cada uno que es lo que nos da legitimidad para poder plantear una propuesta. (APLAUSOS)
Quiero decirles que tengo grandes esperanzas, porque creo que estamos reconstruyendo el sistema de decisión que priva la Constitución para todos sus poderes. El Presidente que está a mi izquierda lo hizo en la Casa Rosada, volvió a resituar la política como el instrumento válido para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y para torcer un destino que parecía incierto, que parecía casi maldito por momentos.
Curiosamente fue desde la política donde por primera vez en la República Argentina se empezó a gobernar sin déficit fiscal. Fue desde la política donde por primera vez se comenzó un proceso de desendeudamiento del país. Fue desde la política donde decidimos cancelar nuestras deudas con el Fondo Monetario Internacional, precisamente para tener nuestro modelo de acumulación con autonomía razonable en un mundo globalizado. Fue precisamente entonces desde la política y desde la Casa Rosada donde pudimos evidenciar que los argentinos podíamos porque empezábamos a creer en nosotros mismos. Y también de estos dos poderes, del Ejecutivo y del Poder Legislativo, saldamos una deuda que teníamos con los argentinos: dar una Corte Suprema de Justicia a los argentinos que no los avergonzara, honorable. (APLAUSOS)
Falta aún que también abordemos el resto del Poder Judicial en la reforma que necesariamente deberemos darle, para que la gente, la sociedad, los argentinos vuelvan a sentir a la Justicia como un valor reparador y equilibrador y que también será imprescindible en la reconstrucción del valor “seguridad” para todos los ciudadanos en momentos donde muchas veces resultan incomprensibles muchas decisiones que causan estupor en la ciudadanía que no alcanza a comprender en virtud de qué códigos, de qué principios o de qué leyes, se producen determinadas decisiones judiciales. (APLAUSOS)
Quiero que cuando discutamos estos temas lo hagamos en la misma manera de lo que decía hace unos instantes, todavía tengo presente la discusión que tuvimos durante el año 2005 cuando aprobamos la iniciativa de reforma del Consejo de la Magistratura que comenzó a tener vigencia hace ya más de un año.
Recuerdo los argumentos de muchos opositores y de los medios de comunicación, que no son lo mismo pero a veces se parecen bastante. (APLAUSOS) Y quiero decirles que aquellas profecías que se desgranaron en radio, en televisión, en río de tinta acerca de que íbamos a manipular la Justicia o perseguir a los jueces probos, resultó desestimada, no por otros discursos, sino por la realidad, por la práctica concreta de un nuevo Consejo de la Magistratura que por primera vez es presidido por un académico que precisamente no es de nuestro partido, y que además, a iniciativa de una consejera oficialista y con la aprobación de todos sus miembros, por primera vez los argentinos vamos a conocer las declaraciones juradas de los hombres y mujeres que deciden sobre nuestra vida, libertad y patrimonio. (APLAUSOS)
No es una cuestión menor, también espero que podamos colocar a todos los argentinos en pie de igualdad tributaria, de modo tal que no haya ningún argentino que no pague impuestos. Muchas veces cuando uno escucha algunas declaraciones precisamente de aquellos hombres que deben aplicar la ley y la Constitución, pero por sobre todas las cosas la garantía de la igualdad, porque si algo debe caracterizar el ejercicio de la democracia es la igualdad ante la ley, no solamente la libertad, es la libertad y la igualdad, la una sin la otra no funcionan. Y entonces cuando uno muchas veces escucha algunas declaraciones en cuanto a que esto no es posible, comprende muchas veces la desazón que envuelve a los ciudadanos y a las ciudadanas de a pie, como a mí me gusta llamarles.
Y en esta tarea de reconstruir institucionalidad, sistema democrático constitucional, creo que también ambos poderes del Estado, el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y también la Corte Suprema de Justicia, los tres poderes del Estado, hemos finalmente derribado el muro de la impunidad y decretada la anulación de las leyes de Obediencia Debida, Punto Final e Indultos, hemos aportado a la construcción del sistema democrático. (APLAUSOS)
Yo espero que en estos cuatro años de mi mandato, estos juicios que han demorado más de treinta años en ser iniciados, puedan ser terminados. Tenemos la obligación desde el Ejecutivo, desde el Parlamento, desde la propia Corte Suprema de Justicia y de los Tribunales, de adoptar y diseñar los instrumentos que garantizando todos los derechos y garantías que otros argentinos no tuvieron, permitan finalmente enjuiciar y castigar a quienes fueron responsables del mayor genocidio de nuestra historia. (APLAUSOS)
Se lo debemos a quienes fueron las víctimas; se lo debemos a sus familiares, a las Abuelas, a las Madres, se lo debemos a los sobrevivientes que no pueden seguir estando sometidos a la tortura del relato permanente de la tragedia. Y se lo debemos también a las Fuerzas Armadas, para que de una vez y para siempre, en vistas al Bicentenario, se pueda separar la paja del trigo y entonces los argentinos podamos todos volver a mirarnos a la cara. (APLAUSOS)
Creo también que no solo las instituciones del Estado en sus tres poderes deben abordar la reconstrucción de este nuestro país, creo que también otros estamentos de la sociedad, empresariales, dirigenciales, medios de comunicación deben saber que el hecho de no integrar el espacio público gubernamental, no los exime también de la tarea y de la responsabilidad que a cada uno de aquellos argentinos que tiene un poco más de poder, bastante más poder -diría yo- que el resto de los ciudadanos, tienen también obligación moral de construir un país distinto.
Nos debemos también un relato diferente de nosotros mismos los argentinos, no autocomplacencia, no de ocultamiento, pero sí el necesario reconocimiento a los logros obtenidos y, en todo caso, a marcar lo que falta, pero reconocer lo que se ha logrado.
También creo que la sociedad es parte importante. No se puede cambiar un país únicamente con un buen gobierno en sus tres poderes. Para cambiar un país hace falta un buen gobierno y una buena sociedad, donde cada uno de los ciudadanos sepa que todos los días cuando toma decisiones, está también construyendo el modelo de sociedad en la que quiere vivir.
Debemos interpelarnos cada uno de nosotros, más allá de los lugares que ocupemos, como ciudadanos qué hacemos todos los días para ser un poco mejores y entonces vivir en un país mejor. Esto no significa diluir responsabilidades, sino simplemente que cada uno se haga cargo de la que le corresponde en la construcción de una sociedad diferente. Pero instituciones y sociedad solo se reconocen cuando pueden lograr objetivos de mejorar la calidad de vida de la gente.
Quiero poner entonces, en este nuevo modelo económico de matriz diversificada, de acumulación con inclusión social que se ha puesto en marcha la clave para los tiempos que vienen; un modelo que, reconoce en el trabajo, en la producción, en la industria, en la exportación, en el campo, la fuerza motriz que ha permitido que millones de argentinos vuelvan a recuperar no solo el trabajo, sino además las esperanzas y las ilusiones de que una vida mejor es posible.
Creo que debemos superar ese tabú histórico que siempre hubo entre todos los argentinos de que si el modelo era la industria, de que si el modelo era el campo. Creo que podemos y lo estamos demostrando que en un modelo de acumulación campo e industria tienen sinergia.
Siempre digo, me encantaría vivir en un país donde los mayores ingresos tal vez los produjera la industria. Seguramente estaríamos viviendo en los grandes países desarrollados, donde la industria siempre ha subsidiado al campo. Pero este es el modelo que se eligió muchas veces en el siglo pasado y de lo que se trata entonces es de consensuar esencialmente la profundización de este modelo que nos ha permitido mejorar sustancialmente la calidad de vida de los argentinos. Y aquí hay roles importantes que cumplir, el acuerdo al que hemos hecho mención permanente durante toda nuestra campaña y que no es un acuerdo de precios y salarios. Yo no he venido a ser Presidenta de la República para convertirme en gendarme de la rentabilidad de los empresarios; que se olviden. (APLAUSOS) Tampoco he venido a ser Presidenta para convertirme en parte de alguna interna sindical o política. Tampoco, tampoco. (APLAUSOS)
El acuerdo del que hablo es el acuerdo de las grandes metas, de los grandes objetivos, cuantificables, verificables y luego iremos por sector y por actividad analizando cuál es más competitivo, cuál nos puede dar mejor ventaja, dónde se necesita inversión, dónde innovación tecnológica. Tampoco es casual la decisión de haber elevado a rango de ministerio a la investigación y la tecnología. Creo que allí está la clave o una de las claves para que la competitividad no solamente sea por el tipo de cambio, sino también por la innovación y la investigación. Esto lleva tiempo, esfuerzo, perseverar en los objetivos. Nadie puede hacer las cosas en dos o tres años.
Se trata entonces de poder sentar las bases de acumulación para que luego las elecciones democráticas que marca la Constitución no signifiquen que cada cuatro años los argentinos cambiamos de modelo económico y en una política pendular terminamos frustrando todo. Nadie puede vivir cada cuatro años cambiando absolutamente todo. Siempre hay que cambiar las cosas que se han hecho mal o hacer las que no se han podido hacer, pero rescatando y profundizando las que se hicieron bien. Este tipo de discusión, este tipo de debate es, el que creo, nos debemos todos los argentinos.
En los roles también está el del Estado, el de un Estado que ha decidido colocar a la educación como el otro eje fundamental de transformación y de agregar competitividad. El Presidente que está a mi izquierda y yo somos hijos de la escuela pública y de la universidad pública y gratuita. No es casualidad, no somos hijos de personas con mucho dinero, somos hijos de trabajadores y él es Presidente y yo soy Presidenta; somos eso, producto de la educación pública.
Pero también quiero decir que aquella educación pública no es la de hoy. Quiero decirlo con valentía porque lo siento. Yo me eduqué en una escuela donde había clases todos los días, donde los maestros sabían más que los alumnos, donde nosotros teníamos que estudiar todo el día para poder aprobar y pasar (APLAUSOS), porque creíamos en el esfuerzo, porque creíamos en el sacrificio. Lo recuerdo como si fuera hoy, seguramente mi madre aquí también me recuerda, horas sentada estudiando. Porque no hay financiamiento estatal que valga. Podemos destinar no seis puntos del Producto Bruto, podemos destinar diez, pero si no hay capacitación y formación docente, si los alumnos no estudian, si la familia no se hace cargo, en fin si todos no trabajamos y nos esforzamos y cooperamos en lograr el bien común, va a ser muy difícil no solamente lograr una mejor calidad de educación sino también seguramente un mejor país. Y a eso los convoco a todos, a los padres, a los alumnos, a los docentes, a una escuela pública diferente. (APLAUSOS)
Debemos encontrar aquellos que siempre hemos defendido a la educación pública, porque además, hoy, cuando se producen brechas de equidad en la sociedad son precisamente los sectores más vulnerables, los más pobres los que van a la escuela pública. Los que tienen plata pueden mandar a sus hijos a una universidad privada o a un colegio privado. Los que no tienen nada los mandan cuando pueden a la escuela pública, entonces todos los que formamos y forman parte de la escuela pública debemos encontrar formas dignas de lucha por los derechos que cada uno tiene pero esencialmente defendiendo con inteligencia a la escuela pública. (APLAUSOS) Porque muchas veces con grandes objetivos, grandes discursos y grandes ideales hemos llegado a grandes fracasos. Mi generación de eso puede dar cátedra. Quiero entonces convocar precisamente para esta tarea que nos debemos todos los argentinos.
Un Estado también que coloque a la infraestructura económica y social como otro de los ejes de la inversión y del desarrollo de la actividad económica, como lo hemos hecho en estos últimos cuatro años y medio donde estamos transformando el país. Pueden dar fe de ello los gobernadores que hoy nos acompañan, de todos los partidos políticos y el Presidente que está sentado a mi izquierda. Es casualidad no más que esté sentado a mi izquierda porque yo lo he repetido varias veces, no sea que se lo crea. (APLAUSOS)
Creo que esta gestión ha dado muestra suficiente de que no se ha reparado cuál era el origen partidario o ideológico del gobernador o del intendente. Creemos profundamente en la transformación, en el hacer y en el trabajar y hemos fructificado uniéndonos a hombres y mujeres de distinta pertenencia partidaria con un solo objetivo: cumplir con el mandato popular. No nos votan para que nos peleemos entre nosotros. Nos votan para que trabajemos por ellos, los ciudadanos y las ciudadanas. (APLAUSOS) Esto creo, es lo que también tenemos que hacer para mejorar la movilidad social ascendente que ha sido precisamente lo que ha caracterizado a este país dándonos una poderosa clase media y que permite que hijos de trabajadores puedan llegar a la Primera Magistratura del país. Ese es el país que tenemos que reconstruir los argentinos, reconociéndonos -es cierto- en nuevos instrumentos y en nuevas políticas, porque vivimos también en un mundo diferente y de esto finalmente es de lo que quiero hablar, de nuestra inserción en el mundo.
Ayer, en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno tuve la fotografía que creo que es la fotografía de nuestra historia, de nuestros orígenes, de nuestros intereses. Allí, el Presidente del Brasil que hoy nos acompaña, el Presidente de Ecuador, el Presidente de Paraguay, el Presidente de Bolivia, el Presidente de Venezuela junto a nuestro Presidente (APLAUSOS) firmaban el Acta Fundacional de lo que espero sea un instrumento para la transformación económica y social de nuestros pueblos. Esta es nuestra Casa la América latina que también tiene nombre de mujer (APLAUSOS) y que no significa que nos neguemos al mundo, el MERCOSUR, nuestro espacio al que esperamos que se incorpore a la brevedad Venezuela para cerrar la ecuación energética de América latina (APLAUSOS), porque alimentos y energía serán la clave de un futuro que ya está aquí en la puerta, que no es tan lejano.
Quiero también agradecer la presencia del Presidente de la República Oriental del Uruguay, el doctor Tabaré Vázquez (APLAUSOS) Quiero decirle con toda la sinceridad que siempre he tenido en toda mi práctica política, que no va a tener de esta Presidenta un solo gesto que profundice las diferencias que tenemos, pero también con la misma sinceridad quiero decirle que esta situación que hoy atravesamos no nos es imputable. Porque más allá de medidas que muchas veces podemos no compartir, lo cierto es que nosotros nos hemos presentado en la Corte Internacional de La Haya porque se ha violado el Tratado del Río Uruguay al instalar las pasteras. (APLAUSOS)
Este y no otro es el conflicto; resituar el conflicto requiere también un ejercicio de sinceridad por parte de todos nosotros que no significa ahondar la diferencia; simplemente saber cuál es la diferencia para darle gobernabilidad a esa conflictividad hasta tanto resuelva como corresponde a los Estados de derecho el Tribunal Jurídico Internacional que ambos pactamos en el caso de controversias. Esta es hoy la situación pero sepan compatriotas del Uruguay, de la Patria Grande, que lo sentimos los argentinos y lo vamos a sentir siempre nuestros hermanos. Que de esto no haya ninguna duda. (APLAUSOS)
Quiero también hacerme eco del llamado al Presidente de la República Argentina por parte del señor Presidente de la República de Francia, Nicolás Sarkozy, para que colaboremos en la negociación o en lo que podamos hacer en cuanto a lograr la liberación de la ciudadana franco-colombiana Ingrid Betancourt cuya madre hoy también nos acompaña aquí. (APLAUSOS)
Quiero comprometer el esfuerzo de nuestra diplomacia, el esfuerzo de nuestro país y también solicitar a Dios ilumine al señor Presidente de la hermana y querida República de Colombia para poder alumbrar a una solución que exige el derecho humanitario internacional, sin que esto signifique inmiscuirnos de ningún modo en cuestiones internas de otro país. Pero creo que hay un derecho humanitario internacional que amerita que pongamos todo el esfuerzo, toda la voluntad posible para no llegar demasiado tarde. Allí estará la Argentina ayudando en todo lo que sea posible para lograr una solución.
Finalmente, queremos en este mundo global también fijar nuestra posición en cuanto a una necesidad imperiosa, la reconstrucción del multilateralismo. Un mundo unilateral es un mundo más inseguro, más injusto.
Hemos vivido los argentinos dos veces, en 1992 y 1994, los ataques del terrorismo global. La lucha en la que estamos comprometidos contra ese terrorismo tampoco nos debe llevar a justificar que por temor al terrorismo global incurramos en la violación global de los derechos humanos. No creo en esa ecuación. (APLAUSOS) No lo creo por convicción y no lo creo por estrategia política en la lucha contra el terrorismo. Creo que, por el contrario, es una estrategia que abona y que es absolutamente funcional a los objetivos que ellos pretenden lograr.
Por eso creo que es no solamente de gente sensible ante la condición humana, sino inteligente adoptar metodologías que precisamente no conlleven ningún tipo de violación a los derechos humanos.
Quiero también reafirmar, una vez más, nuestro reclamo irrenunciable e indeclinable a la soberanía sobre nuestras Islas Malvinas (APLAUSOS) y llamamos al país ocupante, que en todos los foros internacionales luce como adelantado y respetuoso, que hay una situación de enclave colonial aquí denunciada ante Naciones Unidas y que es hora de volver a cumplir el mandato de esas mismas Naciones Unidas de las que todos formamos parte. (APLAUSOS)
Creo entonces que la reconstrucción de la multilateralidad es un poco más seguro, porque bueno es decirlo las cosas han cambiado de tal modo que no solamente la multilateralidad sino la equidad serán las que permitirán vivir en un mundo más seguro.
Para terminar, quiero convocar a todos los hombres y mujeres de mi país, a los jóvenes, a los ciudadanos, a las ciudadanas, a las que nos votaron y a los que no lo hicieron, porque en definitiva hoy estamos representando los intereses de todos, quiero hacerlo también desde mis convicciones, ustedes lo saben, como quien se va, como el Presidente formamos parte y muchos de ustedes también de los que están aquí sentados, que no somos marcianos ni Kirchner ni yo, somos miembros de una generación que creyó en ideales y en convicciones y que ni aún, ante el fracaso y la muerte perdimos las ilusiones y las fuerzas para cambiar al mundo. (APLAUSOS)
Tal vez, estemos un poco más modestos y humildes. En aquellos años soñábamos con cambiar el mundo, ahora nos conformamos con cambiar este nuestro país, nuestra casa. (APLAUSOS)
Sé que faltan muchas cosas, sé que tendremos que corregir otras. Estoy convencida de que lo vamos a poder hacer con el esfuerzo y el trabajo de todos los argentinos. También -porque saben, que la sinceridad es uno de mis datos proverbiales- sé que tal vez me cueste más porque soy mujer, porque siempre se puede ser obrera, se puede ser profesional o empresaria, pero siempre nos va a costar más. Estoy absolutamente convencida. (APLAUSOS)
Pero creo tener la fuerza para poder hacerlo y además el ejemplo, el ejemplo no solamente de Eva que no pudo, no pudo, tal vez ella lo merecía más que yo, el ejemplo de unas mujeres que con pañuelo blanco se atrevieron donde nadie se atrevía y lo hicieron. (APLAUSOS) Ese era el ejemplo de ellas, de las Madres y de las Abuelas, de las Madres y de las Abuelas de la Patria. (APLAUSOS) Ese era el ejemplo de ellas y también de nuestros próceres, de Mariano Moreno, de San Martín y de Belgrano.
Quiera Dios y me ilumine para que me equivoque lo menos posible, que me ayude a escuchar, que me ayude a decidir. Lo voy a hacer como siempre he hecho todas las cosas que he emprendido en mi vida: con mis convicciones, con mis ideas y, por sobre todas las cosas, con mi inmenso y eterno compromiso con la Patria.
Muchas gracias. (APLAUSOS)