domingo, 28 de septiembre de 2008

Palabras de la Presidenta en el Council of Americas, en Nueva York


Palabras de la Presidenta en el Council of Americas, en Nueva York !

jueves, 25 de septiembre de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ, EN EL COUNCIL OF AMERICA, EN NUEVA YORK


Muchas gracias. Buenas tardes a todos y a todas. Querida Susan, presidente del Consejo de las Américas; señor secretario de Estado Thomas Shannon; señora secretaria de Estado de Trabajo de los Estados Unidos de Norteamérica; señor secretario general de la Organización de Estados Americanos; señores embajadores y embajadoras; empresarios y empresarias, señoras y señores: quiero decirles que hoy es un día muy especial para mí. La primera vez que fui invitada por Susan a dar una charla en el Council fue en febrero del año 2004, lo recuerdo como si fuera hoy. En el frío invierno neoyorquino organizamos una charla en la sede del Council y luego una cena con importantísimas mujeres americanas, mujeres de la cultura, de las finanzas, de las empresas de servicios, una cena fantástica que no me voy a olvidar nunca, conocí allí a gente muy importante pero además muy inteligente, como la ex presidenta de Discovery Channel, que después me visitó en la Argentina, como la vicepresidenta de Ford Motor Company, como la curadora y presidenta de la Free Collection.
Fue realmente una velada inolvidable, febrero del 2004. Han pasado muchas cosas desde esa fecha en mi país, la República Argentina, y en el mundo. El escenario nacional de aquella época era diferente al que tenemos hoy. Argentina había defaulteado su deuda soberana en el año 2001, en anteriores gestiones; los índices de desocupación eran de dos dígitos, muy altos, 22, 23, 24 por ciento, casi un cuarto de la población económicamente activa no tenía trabajo, y en definitiva también un escenario internacional que trataba a la Argentina con cierto grado de hostilidad, por decirlo de alguna manera. Había razones, la Argentina -como señalé- había defaulteado su deuda soberana y por lo tanto a nadie le gusta que dejen de pagarle lo que le deben, pero también no es menos cierto que durante todo el período de acumulación de esa deuda, donde Argentina vivía con déficit fiscal permanente, ese modelo económico que culminó con el default había sido elogiado en todos los ámbitos financieros internacionales. Con lo cual creo, sin temor a equivocarme que, más allá de las responsabilidades obvias primeras y principales que tenían quienes gestionaban el país, hubo también un cierto grado de consenso, de aquiescencia, de aceptación de ese modelo como un modelo virtuoso.
Esa fue precisamente una de las cuestiones que el gobierno del entonces presidente Kirchner planteó al mundo cuando en los años 2004 y 2005 abordamos la renegociación de nuestra deuda soberana. El planteo -Susan sonríe porque lo planteé también yo aquí en el 2004- es que los hombres y mujeres de negocios que habían colocado activos financieros en la República Argentina a tasas internacionales que no existían en ninguna otra parte del mundo en dólares, tasas que llegaron al 15, 16, 17 por ciento, debían hacerse cargo también del riesgo que habían tomado. Cuando alguien invierte en un mundo donde en esos momentos la tasa era del 2 y 3 por ciento para depósitos en dólares, y alguien ofrece pagarle 15, 16 ó 17 por ciento -hay un riesgo natural en el mundo capitalista, el riesgo empresario es uno de los nervios motores del capitalismo- hay fuertes probabilidades de que si alguien paga tanto diferente al resto tenga algún problema a la hora de devolverlo. El planteo entonces, cuando abordamos la renegociación de la deuda soberana, fue precisamente esto, que el riesgo que habían tomado los inversores fuera compartido con la Argentina a la hora de renegociar esa deuda y reconocer una parte de la misma. De cualquier manera, debo decirlo, la Argentina le reconoció en aquel canje del 2004 a sus acreedores externos más de lo que la Enron les pagó a sus acreedores aquí en Estados Unidos.
Pero además en ese tiempo comenzamos a desarrollar un modelo que muchas veces fue criticado porque algunos decían que era demasiado intervencionista o regulador, pero nosotros planteamos esencialmente un modelo de acumulación basado en la economía real, un modelo de acumulación de matriz diversificada, donde superáramos aquellas históricas contradicciones entre el campo y la industria, donde también superáramos las históricas contradicciones entre el mercado interno y las exportaciones, y además incorporándole algo que los argentinos tenemos y en muy buena cantidad, que es la calificación de nuestros recursos humanos, para comenzar a explorar en todo lo que son las empresas de la biotecnología, de la tecnología en la informática, en el software, donde, les comento, son precisamente estas empresas las que más alta tasa de natalidad han tenido durante estos últimos 5 años y medio que van desde el 2003 a la fecha.
Pero además hicimos algo que no se había hecho durante muchísimo tiempo en la Argentina, casi nunca, administrar los recursos públicos basados en dos principios básicos, lo que denominamos los superávit gemelos: manejo de los recursos fiscales y al crecer y ser fuertemente agresivos en la generación de un sesgo exportador en nuestras industrias, en nuestros commodities, etcétera, lograr el superávit comercial. Pivoteando sobre una administración racional de los recursos, lo recuerdo muy bien en el primer mensaje del presidente Kirchner en la Asamblea General de Naciones Unidas, allá por el año 2003, planteábamos al mundo: déjennos crecer, déjennos con este modelo que estamos seguros que vamos a poder hacer frente a las deudas. Porque los muertos no pagan, era imposible comprometerse a pagar algo que no se podía pagar y además hacerlo como se había hecho siempre en la Argentina, prometiendo shocks y ajustes a los argentinos, algo que no había tenido viabilidad institucional y finalmente había eclosionado en la crisis del 2001.
Esto fue generando un proceso virtuoso que permitió hacer descender, como señalaba Susan, la tasa de desocupación a un dígito, 7.8. La última medición del primer mes del último trimestre es la más baja desde hace décadas en la Argentina. Nos permitió también acumular reservas en un Banco Central que allá por el 2003 no llegaba a los 10.000 millones, lo cual le dio una solidez a todo el sistema financiero en la República Argentina, que nos permitió en algún momento, cuando siempre desde algún lugar quieren apostar contra el gobierno, tener la fortaleza suficiente para en esos intentos de corridas financieras hacerles perder dólares a aquellos que intentaban también correr a través del tipo de cambio.
Pero además fuimos desarrollando igualmente actividades que tienen que ver con agregar mucho valor, que este es el eje central de la economía real que plantea la Argentina, agregar valor a nuestros recursos. No solamente limitarnos al modelo que tuvo la Argentina a principios del siglo XX, ustedes saben que la Argentina ocupó en algún momento el 8º lugar de economía en el mundo, antes del crack del ‘30, como exportadora de materias primas. Es cierto que había una gran acumulación de reservas pero es cierto también que había un pueblo, una sociedad que vivía en condiciones absolutamente miserables. Alguna vez, allí lo veo a Jorge Castañeda, tendremos que analizar el porqué del surgimiento del partido en el cual milito desde hace mucho tiempo, el peronismo. El peronismo es hijo de un modelo que planteaba que la mayoría debía vivir casi miserablemente, mientras un pequeño grupo dominante podía gozar de las mieles de la riqueza. Finalmente la historia siempre se mide por acciones y reacciones, si uno observara todos y cada uno de los productos políticos podría reconocer también las causas de esos fenómenos políticos.
Pero no quiero apartarme de la economía, que en realidad tampoco es una ciencia exacta, yo también creo que la economía es una ciencia profundamente social. Esto fue permitiendo un crecimiento virtuoso que también fue generando algunos inconvenientes, por ejemplo en materia energética, claro, en la Argentina, productora de servicios, donde no había industrias o donde estas habían cerrado sus puertas, no se habían hecho inversiones en materia energética, por varias razones, la primera porque al estar dolarizadas las tarifas era un pingües negocio la exportación de divisas que se hacían a partir de tarifas dolarizadas; la segunda cuestión, y creo que la fundamental, que tampoco había necesidad de invertir en energía, porque la energía se necesita cuando hay empresarios que la puedan consumir, se necesitan empresas que produzcan, que generen bienes, que generen servicios, y esto también nos exigió plantear un proyecto, un modelo, un plan energético que nos ha permitido crecer en materia de generación de trasporte y ahora de distribución de energía. Recuerdo que uno de los problemas que teníamos en esa Argentina del año 2003-2004, cuando vine a ver a Susan por primera vez, era que en la Argentina todos gritaban y todos reclamaban algo, la gente trabajo, desesperadamente, los empresarios reclamaban las tarifas, en fin, había siempre reclamos sobre todo. Nosotros hablamos, en una actitud gradual, que no significara un shock para la sociedad ni tampoco desbalanceara, porque luego de lo que se había vivido en el 2001 y 2002 había quedado una Argentina muy fragmentada, la necesidad de ir progresivamente trabajando en todas las variables de la economía de manera tal de que fuéramos acomodando las cargas y de esa manera poder volver a crecer. Y hemos crecido, como decía Susan, a tasas superiores al 8 por ciento, todo esto con un escenario nacional minoritario que decía que todo era un veranito y también con un escenario internacional donde de las grandes calificadoras de riesgos y desde los grandes bancos de inversión nos criticaban duramente y decían que el modelo argentino era inviable.
Tasas de crecimiento importantes, acumulación de reservas, crecimiento de la participación de los trabajadores en el PBI, cuando asumió el presidente Kirchner la participación de los trabajadores en el PBI era aproximadamente de un 30, 31 por ciento, hoy está en el orden del 43 por ciento; los salarios de los trabajadores de la República Argentina, tanto el mínimo como el medio, son los más altos de toda América Latina, porque creemos también fuertemente, no solamente por convicción en cuanto a la equidad social, sino también por convicción en cuanto a políticas económicas, en la necesidad de tener un mercado interno fuerte, que retroalimente la capacidad de sus trabajadores para seguir agregando más y mejor valor, y seguir también con una fuerte incentivación a todo lo que hace la exportación, que por cierto ha crecido fuertemente, casi exponencialmente.
¿Cómo estamos hoy? Días antes de que yo viniera aquí a Estados Unidos había anunciado la renegociación y el pago finalmente de la deuda con el Club de París, una deuda que data su fecha de corte del 10 de diciembre de 1.983, la fecha de corte de la deuda con el Club de París tiene la misma edad de la democracia Argentina, el 10 de diciembre de 1983 asumía el primer gobierno constitucional luego de la dictadura, y la última reestructuración se había producido en los años `91 y `92, deuda que también había sido defaulteada durante el año 2001. También en el curso del desarrollo de este modelo se pagó la totalidad de la deuda al Fondo Monetario Internacional. Y esta semana, en otro consejo, no en el de las Américas pero sí en el de las Relaciones Exteriores de este país, el más prestigioso foro de política exterior, anunciamos que tres bancos muy importantes habían hecho una propuesta en representación de bonistas que no habían ingresado al canje del año 2005, y que además lo habían hecho en condiciones aún más favorables para el país que en aquella oportunidad. Así mismos estos tres importantes bancos habían decidido formar parte de una estrategia de manejos de pasivos de la República Argentina que nos aseguraba el completo financiamiento para nuestros vencimientos del 2009 y 2010.
Éste es el escenario nacional de una economía que sigue creciendo, con una muy buena capacidad instalada, ayer me mandaban los números de la Argentina de la capacidad instalada en todas sus industrias, con un fuerte crecimiento en todo lo que es tecnología. Susan hablaba de que durante mi gestión decidimos conformar el Ministerio de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva, porque hubo durante mucho tiempo en mi país una suerte de disociación entre el conocimiento científico y la producción, se abordaba el conocimiento científico desde una perspectiva únicamente académica. Yo creo que una de las claves de la grandeza de los países desarrollados de este país específicamente, ha sido asociar precisamente el conocimiento y la ciencia al modelo productivo. En nuestro país esto no sucedía, pese a que somos el único país latinoamericano que tenemos tres premios Nobel en materia científica, Houssey, Leloir, Milstein, son argentinos y son los únicos tres premios Nobel de toda Latinoamérica en el campo de lo científico. Decidimos apostar fuertemente a esto, tuve el orgullo y la alergia de estar el día lunes en el Nasdaq y ver a importantes empresas argentinas, una de ellas que se fundó en el año 2003, ex Presidente, cuando usted empezó, y nos decían que hoy tienen mil empleados y están dando servicios a todo el mundo y cotizan aquí en Nasdaq junto a otras empresas. Esto no es solamente mérito de un Gobierno ni de una gestión, no podría ser tan soberbia, es mérito de los argentinos, de su increíble capacitación, de la calidad de nuestros recursos técnicos, producto de una historia de universidad pública y gratuita, de escuela primaria y ahora secundaria obligatoria, y también de la dedicación que este Gobierno ha puesto nuevamente en la educación. Me tocó como senadora votar una ley donde vamos a destinar el 6 por ciento del PBI a educación, ya vamos por el 5 y pico, el 6 es la meta del año 2010, donde allí tenemos que tener un 6 por ciento dedicado a la educación. Además el diseño desde nuestra política de becas en materia educativa y de ciencias de la tecnología, donde todo está orientado fundamentalmente a aquellas carreras duras en las cuales necesitamos mayor cantidad de recursos humanos. Hoy tenemos 120 mil alumnos diseminados en 50 universidades argentinas en la carrera de software, y todavía nos va a faltar gente para poder hacer frente a una demanda y a una oferta que hace la Argentina en materia de informática, sustancialmente diferente a la que tiene la República de la India, por ejemplo, que es una producción de carácter masivo ¿Cuáles son las ventajas y las características de la industria de la informática en la Argentina? Que somos capaces de diseñar programas a medida de la demanda y de cada cliente, puede parecer una distinción menor, pero es nuestro rasgo distintivo frente a otros países productores de este tipo de servicios. Ni que hablar en materia de valor agregado a todo lo que sea commodities, y que tenemos que seguir trabajando, porque hemos adquirido un grado de desarrollo tecnológico en la producción de commodities agrícolas, a los que si agregamos aún mayor valor agregado en lo que se denomina agroindustria, vamos todavía a adquirir mayor competitividad de la que ya tenemos en este sector que como ustedes saben, junto a energía, ya constituyen los dos desafíos más grandes que tiene el mundo en el siglo XXI.
También hemos profundizado fuertemente la integración en el MERCOSUR. Ustedes saben que Argentina se había ido de la región, recuerdo a algún ministro que decía que era mejor ser amigo de los ricos que de los pobres, y entonces habíamos abandonado nuestra región, nuestro lugar, la América del Sur, en donde la integración es uno de los factores más importantes de desarrollo. Y por primera vez, como un testimonio muy fuerte de esta integración, con quien alguna vez por elites dirigenciales hace algunas décadas fue visto como un enemigo nuestro, hoy como nunca se ha profundizado la relación entre la República Argentina y la República Federativa del Brasil, donde además del intercambio comercial más importante que tiene la Argentina, también se ha firmado por primera vez el llamado para el estudio ejecutivo de un emprendimiento de carácter hidroeléctrico-energético, por primera vez Argentina y Brasil piensan conjuntamente en generar energía.
Yo también les hablaba, y permítanme contarles, del desarrollo que hemos tenido en materia energética, y del que vamos a tener aún en materia de trasporte, de generación, estamos superando los 20 mil megavats de generación, hemos aumentado en un 22 por ciento la capacidad de trasporte de la línea de 500, saben lo importante que es esto para la producción. Me tocó inaugurar como presidenta la línea de 500 que ya llega al sur de la Patagonia, en Pico Truncado, y firmar el otro día el contrato que va a permitir llegar hasta el final del continente, Río Gallegos, con la línea de alta tensión de 500, porque aunque parezca mentira, en la República Argentina, la Patagonia que ha dado y sigue dando energía, no solamente a mi país sino al mundo, no estaba contemplada dentro del Sistema Interconectado Eléctrico. También me tocó inaugurar la tercera línea de 500 de Yacyretá y firmar el contrato de la línea NEA-NOA. Acá quiero, a los empresarios dedicados al sector energético y todos aquellos que tengan una actividad vinculada con energía, decirles que la firma del contrato de la línea NEA-NOA, que es aproximadamente de 1.900 kilómetros de extensión, significa un salto cualitativo, porque va a atravesar por primera vez la República Argentina no pasando por Buenos Aires, todo en la Argentina se ha organizado así desde 1.810, todo empezaba y terminaba en la ciudad puerto, hemos decidido que pueden empezar pero que deben también terminar en otro lado; hoy vamos a cruzar todo el NOA y NEA argentino con una línea de 500, y además nos ponemos delante de demanda, o sea, va a haber oferta energética para aquellos que quieran instalar allí cualquier tipo de emprendimiento que demande esa energía, en lo que va a constituir regionalmente el corazón del MERCOSUR, y que también constituye un corazón en materia de producción agrícola, textil, ganadera. Hoy nos acompañan dos importantes gobernadores de esa región, el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, el contador Jorge Capitanich, y también Mario Das Neves, creo que estaba, es un gobernador de la Patagonia. Con esto quiero decirles que el salto cualitativo que significa en una Argentina donde siempre fuimos corriendo atrás de las necesidades, poder hoy hacer una oferta que ya no va atrás de las necesidades sino que va a incentivar la instalación de nuevas industrias. Estimamos que en el año 2010 vamos a estar habiendo crecido en un 69 por ciento en todo el sistema de transporte de línea de 500, lo que además nos da una certeza de anillado, como verán me he convertido en experta en muchas cosas, hasta en energía, sobre todo porque en mi país algunos vienen pronosticando un blackout, que nos íbamos a quedar sin energía antes de cada invierno. Lo cierto es que con la inauguración de última línea de 500 pudimos, cuando hubo un problema en la línea del Chocón hasta Henderson, evitar el blakcout, porque precisamente al haber mayores líneas de 500 estamos anillando el sistema y dándole mayor certeza y seguridad energética a quienes necesitan de eso para producir y generar riqueza.
Creo que esta Argentina actual, esta Argentina que parecía mentira en aquel 2004 que hoy pudiera exhibir estas tasas de crecimiento, que de seguir este año va a completar el círculo económico virtuoso más importante de nuestra historia, ya el año pasado con los 5 años de crecimiento consecutivo, a tasas superiores al 8 por ciento, teníamos el período más importante de crecimiento económico en los últimos cien años. De repetir igual perfomance este año estaremos frente al período de crecimiento económico más importante que haya tenido la República Argentina en sus casi 200 años de vida, que vamos a cumplimentar ahora en el 2010. Junto a esto también se desarrolló, y no inventamos nada nuevo, lo habíamos dicho durante toda la campaña, yo me acuerdo que lo contaba con Susan aquí, un plan de infraestructura económica y social muy importante. Nosotros sosteníamos que en épocas de depresión, en épocas de caída de la actividad, la obra pública, la infraestructura, cubre y cumple un rol dinamizador formidable, no lo inventamos nosotros, se lo habíamos copiado a ustedes, a New Deal después del 30, cuando ese gran presidente que fue Roosevelt lanza el New Deal y utiliza el instrumento de la obra pública como un gran reactivante de la economía. Lo repetíamos aquí en algunos círculos y nos miraban escépticos, alguna vez alguien muy importante me dijo que en realidad no había sido el New Deal lo que había hecho grande a Estados Unidos, que lo que había hecho grande a Estados Unidos era la guerra, y yo le dije que no creía que fuera así. Como tampoco creo que lo que está sucediendo hoy aquí en Estados Unidos sea el fin del capitalismo, se tienen que quedar todos tranquilo, creo que sí va a venir otro capitalismo, basado esencialmente en la economía real que hizo grande a este país, y que siempre nosotros hemos sostenido, el modelo argentino es un modelo basado en el desarrollo de las potencialidades reales de su población, productor de bienes y servicios, esto es lo que hizo grande a Estados Unidos ¿Por qué digo esto? En este escenario internacional que hoy da temor, incertidumbre, inseguridad, durante las últimas décadas, se rompió la lógica del capitalismo ¿Cuál ha sido la lógica del capitalismo? Ganar dinero a través de la producción de bienes, de servicios o de conocimiento, pero el dinero se gana, no se produce. Me parece que esta es la lógica que se ha roto desde el sistema financiero, creyeron que podían sustituir a lo que constituye el eje mismo del capitalismo, que es producir bienes y servicios, y reproducir al dinero independientemente de los circuitos de bienes, conocimientos y servicios. Tampoco significa que desaparezca el sistema financiero, sino que al contrario, vuelva a repensarse y ocupe el verdadero rol motor que se le asignó doctrinariamente y que es el de ser el gran financiador, el gran sostenedor, a través del crédito, de la producción y generación de la riqueza y del consumo. Me parece que son épocas donde van a cambiar los paradigmas, donde vamos a tener que revisar, conceptos, no para rasgarnos las vestiduras ni decir yo tenía razón, no se trata de quién tiene razón, sino se trata de identificar cuáles son las causas de esta situación que estamos viviendo, e identificadas esas causas, removerlas, cambiarlas y empezar a hacer una cosa diferente. Estoy absolutamente convencida de que este país ocupó su lugar, su preeminencia, en base a la economía real, y tal vez, creyendo que la intervención del Estado o la presencia del Estado incomodaba, tiene las dificultades de hoy, porque también, buenos es decirlo, hubo un severísimo control de todos los bancos centrales, a través de las normas de Basilea, pero paralelamente en sistemas financieros absolutamente controlados, surgieron también fondos de inversión, sistemas de inversión sin ningún tipo de control ni regulación, que permitieron y posibilitaron esto que estamos viviendo hoy. Reitero, no es para poner el rol de fiscal con dedo admonitorio, al contrario, simplemente comprender por qué suceden las cosas y a partir de eso diseñar nuevos instrumentos que vuelvan a la economía real. En este sentido quiero decirles que cuando comienza la economía real, que no tengan dudas, es la etapa que viene, que ya está, la Argentina es un lugar más que bueno para invertir, porque su diversidad, la calidad de sus recursos naturales y humanos, el grado de capacitación de quienes vivimos allí, nuestra natural creatividad, por momentos la creatividad argentina se convierte casi en un problema, pero cuando se la aplica adecuada y orientadamente a la actividad económica, somos capaces de producir transformaciones que ni nosotros mismos somos capaces de imaginar. Yo siempre cuando me encuentro con otros argentinos en algún lugar que no sea nuestra patria, le pregunto si imaginaban, viendo aquella Argentina del año 2001, 2002, esta otra Argentina que vemos hoy en cuanto a su desarrollo económico y su actitud además de retorno al mundo, con esta decisión que se ha adoptado en materia de normalización de las relaciones con sus acreedores, y me dicen que no, que era impensable. Pero esto me revela una riqueza y una calidad por parte de nosotros, que muchos de los que están aquí la conocen porque son fuertes inversores y siguieron apostando y confiando en la Argentina, pese a las cosas que nos sucedían.
Yo creo sinceramente que estamos en un momento muy especial del mundo, de la región, me refiero a América del Sur y a nuestro país, la República Argentina, y creo sinceramente que en materia de desarrollo tecnológico, en materia de desarrollo turístico, en materia de desarrollo energético, en materia de agroalimentación, en materia de todo lo sea los ejes que constituyen la economía real, Argentina tiene un rol que cumplir y tiene un excelente oportunidad y menú de negocios. Con la confianza y el optimismo que tenemos que tener, no porque como digan algunos tuvimos suerte o viento de cola, sino porque creíamos en lo que decíamos y en lo que hacíamos, que es esencial para revertir y transformar cualquier realidad adversa, realmente estábamos convencidos que éste era el camino.
Hoy, aquí en Nueva York, me siento no conforme porque en definitiva nunca nadie está conforme, uno siempre quiere ir por más, lograr más y mejores cosas, pero sí en condiciones de decir que de aquel 2004 en el cual veníamos a contar a ustedes las cosas que queríamos hacer con la Argentina, muchas de ellas las estamos logrando, faltan obviamente. Hemos encontrado en un tema que siempre desvelaba a los empresarios de cualquier parte del mundo un abordaje de la cuestión tarifaria diferente, que nos ha permitido segmentar por ejemplo las tarifas en los servicios, y poder de esta manera atender a la rentabilidad de las empresas sin tampoco lesionar el tema social, a través de atender las necesidades de los sectores más vulnerables. Estamos también llevando a cabo un ambicioso plan gas plus, y estamos también en el trabajo de la normativa del plus petróleo, que creo que va a ser tan exitoso como se está desarrollando en el ámbito del gas, y que va a permitir a los inversores tener una rentabilidad acorde con el grado de inversión que todos sabemos requiere la explotación y la exploración en materia de hidrocarburos.
Por eso con resultados que en definitiva es lo que importa en política, en economía y en la vida también, es para mí muy grato estar aquí hoy junto a ustedes, con este breve panorama de lo que es mi país, la República Argentina, y agradecerle a sus Susan Segal la deferencia que siempre ha tenido con nosotros y con nuestro país, es una amiga nuestra y de la Argentina, de recibirnos una vez más y permitirnos, junto a todo ustedes, intercambiar opiniones y reflexionar acerca de estas cuestiones y de este distinto escenario nacional e internacional que teníamos desde aquel 2004, lo cual nos exige a todos una gran humildad a la hora de evaluar, diagnosticar y juzgar, y también una gran apertura mental por los desafíos que trae la época. Grandes desafíos, se derrumban viejos paradigmas y es necesario reconstruir los nuevos para seguir caminando, seguir produciendo y, en definitiva, seguir viviendo. Muchas gracias.
PERIODISTA.- Una pregunta, en todo su discurso usted no mencionó, en ningún momento a la inflación, de esto debe desprenderse que en Argentina la inflación no es un problema, que su Gobierno no va a hacer nada. ¿Cómo en realidad considera usted el tema, dado que en las encuestas y todos los análisis hoy es tal vez, el principal problema en la Argentina y de paso también cuanto cree sea la inflación, dado que las estadísticas no son muy creíbles? .
PRESIDENTA.- Bien, vamos a hablar de la inflación desde varios abordajes; nunca creí que la inflación pudiera medirse por encuestas, realmente creo que la inflación y cualquiera otra medición de esta naturaleza exige de estadísticas.
Pero, el primer abordaje, antes de ingresar al tema específico de la Argentina, en materia de inflación y estadísticas, es un análisis general. Hace unos días leí en la Revista Spiguel, la más importante publicación alemana, que la inflación en Alemania es el 3.30, pero que los alemanes están convencidos de que la inflación es el 12.50 por ciento. Y el año pasado, aquí en Estados Unidos, leí un interesantísimo artículo de Bloomberg, donde decían también que la estadística, que medía la inflación en los Estados Unidos daba en ese momento, no recuerdo, si 2.50 y el articulista decía que no tenía absolutamente nada que ver con los coseguros, con todo lo que había aumentado en los Estados Unidos.
Así que la primera conclusión, en materia de estadísticas y percepciones de la sociedad, es que ni en la Argentina ni en ninguna otra parte del mundo la percepción que la sociedad tiene acerca de determinadas cosas coincide con la estadística.
Segundo, principal problema de la inflación: es cierto que la Argentina tiene una larga historia, en materia de inflación, pero también no deja de ser menos cierto que todos los procesos inflacionarios que hubo en la Argentina tuvieron condiciones macroeconómicas, que posibilitaban precisamente esa inflación. Una de las principales causas era el déficit fiscal y la emisión, esto era una de las principales claves. También la diferencia de su balanza comercial, el alto grado de endeudamiento, la falta de producción, variables éstas que hoy no se dan en la República Argentina.
Las variables de la macroeconomía nos indican, en la República Argentina, que no estamos ni están dadas las condiciones para que se de un proceso inflacionario.
¿Qué sucedió en la Argentina, con respecto al tema del INDEC, que es el que mide las estadísticas de la inflación y lo que usted sugiere de las encuestas? Se desarrolló en torno a esta institución, lo que podríamos decir casi una disputa política, en torno a la veracidad o no de sus datos.
Lo cierto es que las expectativas que dan, por ejemplo, las principales consultoras y que la publica el Banco Central en el Informe coinciden, número más número menos, con las estadísticas del INDEC. Pero además, el INDEC y su equipo, que no es un equipo que puso este Gobierno, traído desde algún lado extraño. No, quien hoy es titular del INDEC y funcionaria de ese instituto hace 30 años, como así también otros integrantes de ese instituto, que además tiene, aproximadamente, unos 1.500 trabajadores, de los cuales solamente grupos que son muy menores son los que desarrollaron una tarea, yo creo de desprestigio, que tienen que ver con intereses políticos, con intereses financieros, con una mezcla de intereses que hay en todas partes y todos lados de la vida.
Lo cierto es que el modo de medir la inflación en la Argentina, que se ha cambiado ahora con la nueva metodología, que se presentó oficialmente en la República Argentina y que corresponde también a un nuevo modelo de desarrollo económico, porque el otro que había sido instalado, en 1996, por el ex ministro Cavallo, si mal no recuerdo, tenía que ver con un modelo que era de convertibilidad, una ficción absoluta, donde la unidad monetaria de la Argentina decían que tenía el mismo valor que la unidad monetaria de este país, y entonces se incluían variables en la medición que permitieran aplanar. Por ejemplo, en el anterior índice, que ahora fue cambiado, se medían en el aspecto turístico viajes a Cancún y viajes a Miami, pero por ejemplo, no se medía turismo social, que en mi país, a partir de los sindicatos tiene un 40 por ciento de la oferta, por ejemplo, en el principal centro turístico que es Mar del Plata.
Se medía, por ejemplo, servicio doméstico, algo inusual para medir costo de vida, donde este es en realidad, fundamentalmente, aquí y en todos lados, referidos a los sectores de bajos y medianos ingresos porque los kintiles de los extremos, o sea los que son muy pobres o los que son muy ricos distorsionan normalmente todas las mediciones. Pero además, se fijaron también nuevos criterios de estacionalidad. ¿Qué significan? Lo que hacen aquí, en Estados Unidos. Acá cuando a ustedes le miden no miden, por ejemplo.. les voy a contar una anécdota que pasó durante las elecciones, a raíz de un episodio del tomate. Bueno, el episodio del tomate es altamente representativo, desde algunos medios y desde algunos sectores los problemas de la República Argentina. El tomate, en septiembre, en la Argentina es caro porque no hay tomate, entonces se medía estacionalmente y se establecía el valor de un producto que no era de la estación, que no se hace - no se si usted entiende de estadísticas - pero en ninguna parte del mundo, cuando se miden índices en las canastas familiares se aplican criterios que no sean de desestacionalización. ¿Qué significa? Que cuando usted no tiene ese producto en la estación, lo sustituye por otro producto.
Por ejemplo, también, estoy diciéndole también todo como lo hace Estados Unidos en la suerte de medición. Otra cosa, cuando surge algún producto que tiene nueva gama, por ejemplo, una computadora a la que se le incorpora nuevas cosas y que sale más cara porque tiene mayor incorporación de valores y servicios, acá no se la mide como un incremento del anterior, porque se la considera un nuevo producto. Todas estas cuestiones fueron contempladas en el nuevo índice, que fue explicado y que, inclusive, ha tenido fuerte intercambio con organismos multilaterales, en cuanto a la metodología.
Yo desafío a cualquiera en la Argentina que se entreviste con el equipo del INDEC, de las señoras Amelia Erwin y Beatriz Pagliari y otros miembros del mismo equipo, para discutir no con encuestas, sino con datos absolutamente científicos.
Una de las cosas, que se dice también es que en las provincias miden distinto. Hoy, las provincias tienen una canasta que no todas están utilizando la misma canasta del IPC, que es el IPC de Buenos Aires. Pero, por ejemplo, de aquí diviso al Gobernador de la provincia del Chaco, donde él, en un instituto, en el cual no ha sido cambiado nadie absolutamente, desde que él es gestión, hoy está midiendo deflación en la provincia del Chaco.
Pero además se presenta, hoy, el hecho de que en algunos provincias se mide distinto. En el año 2001 y 2002 también en muchas provincias se medía distinto y daban resultados distintos, al que daba el IPC del Gran Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires. Mire recuerdo, no sé si 2001, 2002, pero hasta en una misma provincia, como Tierra del Fuego, tenía un resultado la medición de Ushuaia, que es la ciudad capital y Río Grande, que está al norte- usted, no sé si conoce, pero es una provincia insular de mi país: la República Argentina - y daba no solamente ya en dos provincias, sino en la misma provincia dos índices diferentes, en el año 2001 y 2002.
Creo sinceramente que hubo y hay, en la República Argentina, un manejo poco serio, casi diría que irresponsable de decir que la inflación es tal o cual cifra sin acreditar científicamente, absolutamente nada en una cuestión tan seria, como es la estadística. El equipo de estadísticas, la medición que hacen hoy pueden ser exhibida, como de hecho se hizo, cuando el año pasado, conjuntamente acompañados con equipos de medición, de Estados Unidos, de España y creo que Francia, se hizo un seminario muy importante explicando la nueva metodología.
Pero invitamos a cualquiera de los señores empresarios, que tengan su equipo económico de asesores que lo envíen, por favor, al INDEC para que les expliquen exactamente los científicos cómo lo está haciendo, allí en el INDEC, pero sin temores y sin fantasmas y sin tabúes porque son índices absolutamente verificables y que podemos poner a consideración de cualquiera de ustedes, como de hecho se han puesto a disposición de quienes así lo han requerido y en charlas también informales.
¿Qué sucede, que también es cierto y debo decirlo? Me tocó leer notas periodísticas donde se decía: "bueno, si nos reconocieran un 1 por ciento, por mes, estaría todo bien", en importantes diarios. Usted tampoco debe ignorar, seguramente, que una parte importante de la deuda argentina se mide con índice CER. Usted va a decir: "ah, entonces hacen eso para pagar menos", no porque la otra parte se mide por cupón de crecimiento, con lo cual en realidad si la intención de la Argentina fuera esa lo que estaría ganando por no reconocer una presunta inflación, lo estaría perdiendo por el crecimiento. Con lo cual, está claro que no es así. Pero tampoco he hablado de la mortalidad infantil, de la necesidad de un sistema de salud pública, pero si hago la lista de todas las cosas de las cuales no he hablado de la Argentina, posiblemente me tengan que invitar a tomar el te, también, y porqué no, la cena. Así que en realidad, la no mención del tema no fue porque no lo consideramos un problema, hoy, en la República Argentina. Pero, además, supongamos que lo fuera sería una cuestión que no debería achacársele al Estado, deberíamos empezar a conversarla con los empresarios, formadores de precios, porque si la inflación ha sido históricamente, en la Argentina, producto de la existencia de variables macroeconómicas por mala administración del Estado, y hoy esas variables macroeconómicas es también porque el Estado es responsable, si los precios aumentan, ya no estaríamos ante una distorsión provocada por Estado en la evolución de los precios, estaríamos en una distorsión provocada por el mercado; sea por concentración monopólica, que te fija precios o por apropiación de rentabilidad, vía aumento de precios. Esta es la otra gran discusión, que también tenemos que dar. Hay inflación, pero entonces, ¿cuál es la causa de la inflación? Distorsión del Estado por sus variables macroeconómicas o distorsión del mercado por concentración de los formadores de precios. Es una cosas que estamos también dispuestos a discutirlo. Nosotros estamos dispuestos a discutir todo, porque estamos absolutamente convencidos de lo que estamos haciendo.
Así que la no mención no fue ex profeso, pero le reitero tampoco mencioné el problema de las universidades, todas las cosas que uno tiene que abordar en el día a día de gestión. Un Estado, es una cosa que aprendí, hace muchos años, muchísimos años, tal vez no en el Estado Nacional, sino en una lejana provincia, en el sur, en nuestra primera política institucional, cuando ese hombre, que está sentado ahí fue electo Intendente de su ciudad natal - yo siempre he participado activamente, junto a él, en toda su gestión - y allí aprendimos, frente a aquellos que dicen tener planes para tal cosa o lo otro, que la gestión es como en las empresas. Usted tiene un plan, obviamente, que es el de ganar dinero y crecer cada vez más, es el plan de todo empresario, cualquiera sea la actividad que tenga.
Pero esa rentabilidad y esa empresa se construye día a día en la gestión cotidiana y fundamentalmente, en el caso del Estado aún con mayores dificultades, porque no puede manejarse con criterios empresarios y decir: "esto no me sirve y lo tiro, esto no lo tengo en cuenta por tal cosa". No, cuando una maneja y tiene responsabilidades institucionales gubernamentales en una provincia, en un municipio, en el Estado Nacional, las variables no solamente son económicas, sino también son sociales y humanas. Entonces, articular es mucho más difícil, pero es la obligación y la responsabilidad, que tenemos.
No creemos tampoco en aquel Estado empresario, que tuvo orígenes también en mi partido, producto de que en aquel momento no había una burguesía o un empresariado nacional, que cumpliera el rol y lo generó el Estado. No creemos en esa fantasía que nos contaron, desde el Consenso de Washington, que el Estado había desaparecido, que el mercado todo lo asignaba y que el mercado todo lo resolvía. Por esa convicción terminamos en el 2001 y por esa convicción ustedes están con este problema hoy: por creer que no hay que intervenir, que no hay que regular y no hay que controlar. Que no quiere decir obturar e impedir, que es otra cosa totalmente diferente, pero en síntesis creo que todos y todas, hay también que acostumbrarse a esa palabra, les cuesta a los hombres lo de todas, Susan, vos también lo debes saber, y a algunas mujeres les cuesta lo de todas, pero es importante tener esta actitud y esta apertura para abordar los problemas con mucha responsabilidad, con mucha institucionalidad y en aquellos que requieren de datos científicos, también con datos científicos y serios, que avalen lo que uno dice, porque si no estamos en esta historia del siempre dicen, o las encuestas, o tal vez o me parece. Es necesario no solamente gobernar con precisión, sino también opinar con fundamentos.
PERIODISTA.-Señora Presidenta, gracias por su exposición, alusivo a las estadísticas, nuevamente. Las encuestas, hoy, que estuve leyendo en la prensa, el 73 por ciento de los argentinos ven a su Gobierno en forma regular o mala y es básicamente por varios factores, entre ellos: la inconfiabilidad de los índices, como otros aspectos, la crisis del campo mal manejada, así también como otros factores políticos, que hoy están en la prensa. ¿Qué opina de eso?
PRESIDENTA.- Bueno, yo creo que para ver lo que pasa en un país, no basta con leer los periódicos, es más lo más probable es que si solamente lee lo que dicen los diarios nunca sepa lo que pasa en la República Argentina. Porque aquella distinción entre verdad u opinión publicada y opinión real. Me parece a mí, si usted recuerda también, cuando resulté electa, el día que hubo elección, el 26 de octubre, ¿no? el día que resulté electa Presidenta, en la tapa del principal diario argentino decían que iba a haber segunda vuelta, según las encuestas. Y obtuve la Primera Magistratura de la República, con una diferencia superior a los 23 puntos. Pero en realidad creo, que más allá de los intereses que se juegan siempre porque además no estamos en una época donde los diarios o las empresas periodísticas son aquellas que fundó Mariano Moreno, a la luz del candil, donde solamente eran las ideas lo que pesaban, o aquí Benjamín Franklin, también periodista, creo que hay intereses económicos, en todos lados, hay intereses que presionan también en todos lados.
Pero en definitiva, más allá de las encuestas creo que la gestión no se mide por las encuestas, sino esencialmente por los resultados, que yo acabo de decir, hoy aquí, y por la opinión de la gente, que se manifiesta en mi país, en las elecciones. Mire, eso que dice usted también lo decían del anterior Gobierno, en cuanto al manejo de sus relaciones, al manejo de su economía. En fin, creo que hay una distorsión, o tal vez hay opiniones que se reflejan de una manera con intereses que reflejan algo. Pero no hay que enojarse por eso, después de todo creo que lo interesante y lo valioso es que cada dos años los argentinos se expiden, a partir de cómo valoran una política, y deciden quién va a ser el que los va a representar como Presidente, como Gobernador o como Intendente o como Legislador. Gracias.
PERIODISTA.- Lo que yo le quisiera preguntar, también quería hacerle notar que el superávit primario en la Argentina y especialmente el superávit total, fiscal, que hemos visto en los últimos años ha sido un logro importante del gobierno anterior y del suyo y esperamos que se mantenga hacia el futuro. Lamentablemente ni la Argentina ni el mundo tienen control sobre qué es lo que va a pasar con el crecimiento, estamos atravesando por tiempos difíciles, entonces lo que yo le quería preguntar es si el Gobierno tiene un plan B para la política fiscal. ¿Qué piensa hacer el Gobierno si es que los ingresos del próximo año no llegan a ser los que están en el Presupuesto, se piensa aumentar los impuestos en otros sectores, va a tratar de recortar el gasto, suprimir los subsidios? Nos puede dar una explicación un poco más amplia.
PRESIDENTA.- El superávit fiscal primario es una bandera innegociable de este Gobierno y lo va a seguir siendo durante toda la gestión. Nada indica que esto vaya a modificarse porque hay una decisión del Gobierno en administrar de esta forma, pero no de ahora, sino de siempre. Nosotros creemos que la innovación que hemos traído a la política argentina es que fuimos, precisamente, los que adherimos a posturas políticas que podrían denominarse progresistas los que administramos con superávit fiscal y aquellos que eran monetaristas o neoliberales eran los que administraban con déficit fiscal. Así que no hay ninguna razón para pensar en la necesidad de un plan B porque el plan A está en marcha y está dando buenos resultados. De hecho, en la última medición de balanza comercial nos dio el saldo más importante de los últimos 20 años con 2.243,9 millones de dólares para ser más exacto, y también hemos inclusive superado los 3,15. Hoy estamos en 3,30. El superávit previsto presupuestariamente para el ejercicio 2008 es de 3,15 y, en realidad, estamos con un 3,30, o sea que estamos un 0,15 por arriba de la pauta presupuestaria prevista en materia de superávit. Por lo tanto, nada indica...por supuesto después de lo que ha pasado en los Estados Unidos cualquier cosa puede pasar en el mundo, crucemos los dedos en todo caso para que nada suceda, pero creo que la economía argentina tiene la fuerte solidez que le da el hecho de cuentas muy ordenadas y, reitero, una economía muy real. Porque además, nuestra gente no está endeudada financieramente, tenemos uno de los porcentajes de endeudamiento financiero más bajo. Yo sé que por allí a los banqueros esto no les gusta porque -ahí lo veo a Britos sonriéndose- les gustaría un mayor grado de bancarización o tal vez un mayor grado de endeudamiento. Pero lo cierto es que el índice de endeudamiento financiero de nuestras familias es muy bajo, con lo cual también nos aleja del peligro de un crack financiero. Si a esto le sumamos el hecho de que las entidades financieras están líquidas, a mi gusto demasiado líquidas, es una vieja discusión que tengo los banqueros en mi país, porque yo quiero que aumenten la cantidad prestable. Pero bueno, están muy sólidos y muy líquidos y realmente están en un nivel hoy de financiamiento del PBI bastante más bajo de lo que estábamos antes de la crisis, Jorge, no podemos superar el 12 por ciento de financiamiento del PBI del sector bancario. Con lo cual vinculado con el problema financiero que hay en el mundo, esto también nos da una solidez porque indica que nuestro financiamiento no proviene del sector financiero exclusivamente, sino de la economía real. Con lo cual no hay, a mi criterio, como gobernante y examinando todas las variables de niveles de endeudamiento, niveles de financiamiento de PBI, con un interesante nivel de financiamiento de inversión real que llegó casi al 25 por ciento superando marcas anteriores, todas las variables están indicando, producto de ser una economía real, de que podemos sortear este delicado momento que vive la economía internacional. Si usted me dice que en algún momento esto se profundiza, si Estados Unidos no lograra aprobar el plan que van a discutir en este week end legislativo, o sea que van a estar todo el fin de semana discutiendo, supongamos que lo aprobaran, porque también algunos dicen que con esto tampoco se solucionaría la crisis, yo escucho voces también en Estados Unidos que es más profunda y que estos 700 mil millones de dólares que plantea la administración Bush no es suficiente. Bueno, también me hablan de lo que puede pasar en Europa, pero convengamos que entonces ya no son variables que yo pueda controlar, son variables absolutamente exógenas y para eso me parece que lo primero que tienen que tener un plan B son ustedes aquí en Estados Unidos y en Europa. Porque el plan A nuestro está en funcionamiento, así que, me parece que los que necesitan el plan B son ustedes. (APLAUSOS)
Sra. SEGAL.- Estoy viendo que la gente se está yendo porque se acabó el tiempo en realidad. Yo quiero agradecer a la presidenta Fernández de Kirchner su presentación, su franqueza y yo quiero solamente comentar otra vez que como siempre ha hecho su presentación sin un papel. Entonces, es increíble.
PRESIDENTA.- Es lo de siempre. El primer día que me conoció me dijo "habla sin papel, no lo puedo creer", en el año 2004, me acuerdo como si fuera hoy.
Sra. SEGAL.- Yo lo recuerdo muy bien. Yo quiero agradecer a la Presidenta sus palabras y también yo quiero personalmente agradecer a mi amiga Cristina por sus palabras tan cariñosas. Muchas gracias por estar con nosotros y muchas gracias a ustedes. (APLAUSOS)

Palabras de la Presidenta ante la Fundación Alas


Palabras de la Presidenta ante la Fundación Alas !

miércoles, 24 de septiembre de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN LA CONFERENCIA "LOS NIÑOS EN AMÉRICA LATINA: UN FUTURO SIN POBREZA", ORGANIZADO POR LA FUNDACIÓN ALAS, EN NUEVA YORK.


Muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas: en primer término, quiero felicitar a Shakira y a Alejandro porque en los tiempos que corren que dos personas exitosas, talentosas, que además podrían pasar la vida divirtiéndose y ocupándose de otras cosas, se dediquen a darle visibilidad, pongan luz y micrófonos a temas como el de la pobreza y el de los niños no es una cuestión menor, esto es algo para celebrar.
La segunda cuestión: América latina, todo un tema; no somos el continente más pobre, somos el más injusto, en donde más inequitativamente se distribuye el ingreso, chicos con desnutrición con padres sin trabajo, pero al mismo tiempo otros absolutamente con todo lo que le falta a las mayorías. Jeffrey me va a dar la razón porque es un economista y dicen que en economía lo que les falta a unos, es lo que les sobra a otros. Así que me parece que abordar el problema es un tema más que importante.
Yo más que los planes, que sin lugar a dudas los tenemos en nuestro país, tanto a nivel nacional, como provincial y municipal, nuestro país es el que mayor grado de desarrollo social tiene en toda la América latina, de acuerdo con los datos de Naciones Unidas y también, tal vez, el que mayor grado de alfabetización y de chicos que asisten a sus escuelas.
Creo que una de las cosas más importantes, que tenemos que lograr en el continente los Gobiernos, es proceder a tener políticas de Estado, donde la familia, porque en definitiva la crisis de los chicos, de 0 a 6 años, vislumbra la crisis de la familia, y especialmente de aquellos sectores que o no tienen trabajo o sus ingresos son insuficientes para poder dar a sus hijos educación, salud y seguridad.
Me parece, entonces, que una de las claves en las cuales tenemos que contribuir, además de planes que tienen un fin asistencial, muchas veces, para poder paliar la crisis o promocional también al mismo tiempo, que el Estado tiene que cumplir ese rol promocional, tenemos también que tender a políticas, donde los jefes de familia o las jefas de familia vuelvan a tener trabajo bien remunerado y decente. Porque no hay mejor estimulación, no hay mejor educación que la que un chico puede recibir en un hogar que cuenta con los recursos, en materia de seguridad, de poder mandar a sus hijos al colegio y además de poder comer en familia.
Una de las cuestiones que más nos llamaba la atención y nos hería a nosotros, allá por el año 2003, era la cantidad de chicos que comían en las escuelas. Las escuelas se habían convertido en comedores escolares, cuando en realidad el rol de las escuelas no es el de dar comida, sino el de brindar educación, enseñanza. Los chicos iban a comer a los colegios porque en sus casas sus padres no tenían trabajo y no podían brindarle sustento.
Una de las claves, entonces, que nos fijamos esencialmente como Gobierno es construir un modelo macroeconómico - y aquí Jeffrey me va a entender - que pudiera volver a dar trabajo a los argentinos. En mi país la tasa de desocupación llegó casi a un 25 por ciento, 1/4 de la población no tenía trabajo.
Obviamente, sus hijos a la deriva.
Una de las claves fue volver a restituir el trabajo a los argentinos. Hoy, con una desocupación del 7, 8 por ciento, que todavía queremos bajar, y con el salario más alto para los trabajadores de toda América Latina, más de 400 dólares el salario mínimo, un salario medio de más de 700, una diferencia entre ambos del 53 por ciento, que es la proporción que normalmente tienen los países desarrollados entre salario mínimo y salario medio, permite mejorar la calidad de vida de la población. Junto a esto también planes, porque no se llega a todas las regiones de la misma manera, no se puede brindar la misma calidad en todas partes, y por lo tanto el Estado a través de los niveles nacionales, provinciales y municipales, asiste con planes, tanto en maternidad, como en lactancia, como en madres jóvenes embarazadas, como en planes alimentarios, a aquellos a los cuales todavía el crecimiento económico no les ha llegado. Porque también sabemos que puede haber crecimiento económico, puede haber redistribución del ingreso, pero hay sectores que durante mucho tiempo estuvieron afuera del aparato productivo, y no pudieron desarrollar las habilidades para poder conseguir trabajo, dándose muchas veces la paradoja que hay demanda laboral que no puede ser cubierta por falta de capacidades. Allí sí tiene que ver entonces la necesidad de abordar los problemas que tengan que ver con la niñez, con la juventud, con un mejor trabajo, estamos en este sentido en la Argentina trabajando fuertemente en todos los frentes.
Yo creo que también es bueno que sepamos que es necesario cambiar un modelo que se instalo durante décadas en toda América Latina, y que además pretendía la desaparición del Estado, y que el mercado todo lo solucionaba. Parte de los problemas que tenemos en la América Latina es haber comprado esa teoría de que el Estado debía desaparecer, de que no había intervención, que todo lo regulaba el mercado, y el mercado no le da estimulación temprana a los chicos que no tienen medios, el mercado no le da educación a aquellos chicos que sus padres no tienen trabajo, sino que tiene que estar el Estado con su rol indeleble e insustituible. Cosas que suceden hoy en el mundo contemporáneo y precisamente aquí en el centro de la economiza más poderosa del mundo dan cuenta que esto de que el Estando no debe intervenir es un relato de fantasía que se produce, como lo dije ayer en mi mensaje en Naciones Unidas, justamente con la más formidable intervención estatal de que se tenga memoria creo que en la historia de este país y en la historia del mundo, Jeffrey va a coincidir conmigo.
Por esto estoy muy contenta con estar hoy aquí para dar visibilidad a todos estos problemas, que muchas veces se ve como algo exótico, algo que proviene de lugares lejanos, de países emergentes, que aparecen únicamente cuando se mueren chicos por desnutrición o cuando sucede una tragedia de carácter climático que lleva familias, hogares, viviendas, o arrasa ciudades. Pero la gran responsabilidad que tenemos nosotros como dirigentes producto del voto popular, democrático, libre y si proscripciones, es mayor ¿Por qué? Porque si hubo políticas que se instalaron en América latina y que provocaron tanta tragedia social, no solamente es cuestión de echarle la culpa a los que formulaban el Consenso de Washington, hubo nacionales en cada uno de nuestros pases que compraron estas teorías, que compraron estos modelos, y el resultado es hoy una América Latina con gravísimos problemas sociales que tenemos que seguir abordando, pero con la convicción de que debemos hacerlo articulando todo el esfuerzo posible entre el Estado, entre organizaciones no gubernamentales como Alas, entre también el sector privado. Se ha descubierto finalmente, muchos lo están comenzando a ver en América Latina, que la cohesión social también genera riqueza, que tener una sociedad educada también, que tener una sociedad desarrollada, que tener recursos humanos calificados por la educación, el aprendizaje y la salud también generan más y mejor bienestar a las sociedades.
Así que agradecer la atención de todos ustedes, agradecerles a Shakira, a Alejandro que hayan puesto en marcha esta iniciativa, una persona como Jeffrey Sachs, los economistas tienen fama de importarles estas cosas, es bueno encontrar economistas que se preocupen por los niños y por la estimulación temprana, no deja de ser un hallazgo en el mundo de los economistas, ya que solamente hablan de riesgo país, de calificaciones y de puntajes, así que agradecerle a él lo cual lo revela como un hombre no solamente con sensibilidad sino también inteligente. Yo siempre digo que necesitamos no economistas buenos o empresarios buenos, sino economistas y empresarios inteligentes.
Así que solo agradecerles y comprometerlos con Shakira, con Alejandro, con todos ustedes, a llevar este Programa de Estimulación Temprana a la Cumbre Iberoamericana que se va a llevar en El Salvador, y también comprometernos a que las políticas de los estados contemplen a los niño, a los hombres, a las mujeres, en definitiva, al ser humanos, para que vuelva a ser el centro de la política y de la economía. Muchas gracias.

Palabras de la Presidenta en Nueva York en Homenaje a las Abuelas de Plaza de Mayo


Palabras de la Presidenta en Nueva York en Homenaje a las Abuelas de Plaza de Mayo !


martes, 23 de septiembre de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE LA MUESTRA "ABUELAS DE PLAZA DE MAYO: 30 AÑOS" EN EL EDIFICIO DE LAS NACIONES UNIDAS, EN LA CIUDAD DE NUEVA YORK.


Muy buenas tardes a todos y a todas.Señor presidente de Letonia y señora esposa, muchas gracias por acompañarnos en esta ceremonia, porque, en realidad, tiene esa trascendencia, no es un evento. Un evento tiene otra connotación, tal vez de carácter social, pero las ceremonias tienen otros gestos, otros simbolismos y esta es una ceremonia de recuerdo, de homenaje pero al mismo tiempo de esperanza y de vida. De recuerdo, por todo lo que pasó en el República Argentina y por la tragedia que significó para todos los argentinos la más terrible dictadura de la que se tenga memoria, como también la más terrible secuela de detenidos desaparecidos y de las otras, las que nunca se olvidan, de las heridas del alma, de las que no se ven pero que se recuerdan todos los días.
Decía que es de recuerdo y de homenaje también. El homenaje simbolizado en la persona de Estela Carlotto, como Madre y Abuela de Plaza de Mayo, y en ella quiero simbolizar el homenaje que los argentinos les debemos a estas mujeres que con un pañuelo blanco en la cabeza se atrevieron donde nadie se atrevía y lograron, tal vez, lo que nadie hubiera logrado.
Y el mérito no es solamente de valentía o de dignidad que, por cierto, la tienen sobradamente, sino que, además, ese reclamo de justicia, de verdad y de memoria se desarrolló por más de treinta años en el marco del más absoluto respeto a las instituciones de la democracia, sin un grito de odio, sin un grito de venganza, sin un gesto de violencia.
Recuerdo muy bien que en mi banca de senadora cuando me tocó votar la nulidad de las leyes de Obediencia Debido y de Punto Final que eran, en definitiva, el muro de la impunidad, manifesté que, si tal vez lo que les pasó a ellas me hubiera pasado a mí, a lo mejor no hubiera tenido esa serenidad, esa paz. Porque fue un reclamo con serenidad y con paz, pero con una perseverancia y una firmeza que finalmente consagraron una lucha de tantos años derribando ese muro de impunidad.
Es, entonces, recuerdo, homenaje y, finalmente, esperanza y vida y la esperanza y la vida están ubicadas exactamente atrás de Estela Carlotto y son los nietos recuperados, los hijos de los detenidos desaparecidos de la Argentina que en el orden de 95 seres humanos han recuperado su derecho a la identidad. Derecho, que bueno es recordarlo, no es un derecho individual, el derecho a la identidad es un derecho colectivo, es un derecho social, es un derecho que tienen ellos pero que tenemos todos nosotros también de saber quiénes son, cómo fue y de dónde vienen. (APLAUSOS)
Quiero, finalmente, decirles que lo importante de esta lucha de las Abuelas, es esto: no es una lucha de venganza, no es una lucha de odio, no es una lucha de olvidos, al contrario, es una lucha por la vida, por la esperanza, por los que todavía falta recuperar su identidad y, por sobre todas las cosas, porque son un inmenso, hermoso e interminable canto a la libertad y a los derechos humanos.
Muchas gracias por acompañarnos y tengan todos ustedes muy buenas tardes.
Gracias. (APLAUSOS)

Palabras Cristina en la ONU




Palabras Cristina en la ONU !

martes, 23 de septiembre de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN LA APERTURA DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS, EN LA CIUDAD DE NUEVA YORK.

Señores jefes y jefas de Estado, jefes y jefas de Delegación; señor presidente de esta Asamblea: en mi carácter de primera mandataria mujer electa en la historia de mi país, me dirijo a esta Honorable Asamblea abordando como primer tema de mi intervención la cuestión de los derechos humanos.
Saben ustedes que para mi país la política de respeto irrestricto y vigencia de los derechos humanos es una de las políticas de Estado. Precisamente en este marco es que quiero instar a los miembros de esta Asamblea para que el Tratado sobre la desaparición forzosa de personas, que fuera impulsado fervientemente por mi país y que me tocó signar, como Primera Dama de la República Argentina, en París el año pasado junto a otras 73 delegaciones, sea ratificado por la totalidad de los países que lo han signado. Hasta ahora solamente lo hemos ratificado 4 países: Argentina, Albania, México y Honduras. Sé que está a punto de hacerlo la República de Francia pero es imprescindible que todos nos comprometamos fuertemente en que las personas y su inviolabilidad sean definitivamente uno de los principios liminares en la gestión de todos los Estados.
En este sentido también quiero presentar hoy frente a ustedes la iniciativa latinoamericana para identificación de desaparecidos. Quiero comentarles que con la Fundación Guatemalteca de Antropología Forense, el Equipo Argentino de Antropología Forense y el Equipo Peruano de Antropología Forense, estamos impulsando esta iniciativa que es la de instalar bancos de identidad genética para precisamente dar cuenta de las violaciones a los Derechos Humanos y poder identificar adecuadamente a las víctimas.
Para nosotros el testimonio invalorable de mujeres que nos acompañan hoy en esta Asamblea, las Abuelas de Plaza de Mayo, que fueron las que idearon la constitución de este banco genético, han recuperado, arrebatados al olvido y a la desaparición, a 95 nietos de los 500 desaparecidos, hijos de detenidos políticos desaparecidos durante la última dictadura argentina.
La labor de estas mujeres es el testimonio viviente de cómo se puede aún en la adversidad y contra todo lo que ha significado el terrorismo de Estado, no solamente en mi país sino en otras repúblicas, sobreponerse a la muerte y luchar por la vida. La recuperación de estos chicos atestigua la posibilidad y la necesidad de apoyar este tipo de iniciativas, así como también la labor que se ha cumplido precisamente en la identificación de las víctimas de la guerra de los Balcanes y también de las víctimas del atentado del 11 de septiembre al World Trade Center.
En esta lucha contra la impunidad, que es una política de Estado en la República Argentina, no podemos dejar de mencionar una cuestión que para nosotros constituye, sin lugar a dudas, otro hito en esta lucha inclaudicable. Mi país, la República Argentina sufrió durante los años ´92 y ´94 dos atentados, uno la voladura de la Embajada de Israel en 1992 y el segundo la voladura de la AMIA. En esta misma Asamblea el año pasado el ex presidente Kirchner solicitó a la INTERPOL que ratificara los pedidos de captura que la Justicia de mi país había formulado sobre ciudadanos iraníes acusados por la Justicia de participar en aquel hecho, el de la AMIA. Días después fue ratificada por la INTERPOL y fue liberada precisamente la orden de captura internacional. Yo pido aquí, a la República Islámica de Irán que por favor, en cumplimiento de normas del derecho internacional, acceda a que la Justicia argentina pueda juzgar en juicios públicos, transparentes y con las garantías que da un sistema democrático, a aquellos ciudadanos que han sido acusados.
Quiero dar aquí, en el seno de esta Asamblea que agrupa a todos los países, con la convicción que siempre he tenido por el respeto a la inocencia hasta que no sea condenado alguien por juez competente y sentencia firme, de que en mi país esos ciudadanos tendrán un juicio justo, público y oral con todas las garantías que el ordenamiento vigente de la República Argentina y también el contralor de la comunidad internacional, inevitable y muy bueno además por la gravedad de los hechos, garantizan a la República Islámica de Irán que va a haber equidad, justicia y verdad en el juicio.
Por eso en cumplimiento del derecho internacional y esencialmente porque actitudes para poder acceder a la Justicia son las que verdaderamente testimonian nuestro respeto por la verdad, por la justicia y por las libertades, es que insto una vez más a acatar este pedido de la Justicia argentina, que fuera además aceptado por INTERPOL y que sin lugar a dudas contribuirá a dar verdad para todos, no solamente para los argentinos sino para toda la comunidad internacional, en tiempos donde la verdad y la justicia resultan valores esquivos en materia internacional.
Quiero también en este ámbito, y tal cual lo venimos haciendo desde el año 2003, formular un reclamo para la reformulación de los organismos multilaterales, este que nos comprende a todos, Naciones Unidas, y también los organismos multilaterales de crédito.
Este, el que nos comprende a todos, que es necesario para poder volver a reconstruir una multilateralidad que se ha perdido y que ha tornado al mundo mucho más inseguro. Reformular este organismo ya no es una cuestión únicamente de posiciones dogmáticas frente al mundo sino de necesidad concreta y real que todos los estados tenemos para poderle dar funcionalidad, operatividad y esencialmente resultados a las intervenciones que realice este organismo.
En este sentido quiero rescatar humildemente de nuestra región, la América del Sur, que hemos podido dar testimonio en este último tiempo de cómo se reconstruye una multilateralidad a pesar de las diferencias de enfoque y de visión que podemos tener los distintos gobiernos de la región. Desde aquí diviso al señor presidente de la hermana República de Bolivia, Evo Morales, presidente legítimo de la República de Bolivia. Quiero decir que hace unos días estuvimos la UNASUR, que es una entidad que agrupa a las naciones de la América del Sur, apoyando la legitimidad democrática de ese país, en un ejercicio de multilateralidad concreta donde jefes y jefas de Estado, que no siempre tenemos la misma visión ni los mismos intereses a la hora de tomar decisiones, pudimos construir por unanimidad una resolución y un curso de acción que ayudara precisamente a la hermana República de Bolivia azotada por quienes no respetan esencialmente la voluntad democrática de los pueblos expresada libre y sin proscripciones en las urnas.
No fue la única experiencia de multilateralidad que hemos tenido, también antes el Grupo de Río en República Dominicana, cuando se produce el episodio entre la hermana República de Ecuador y la hermana República de Colombia, también intervinimos los distintos jefes y jefas de Estado y logramos encauzar una conflictividad que en otro momento hubiera derivado, a la luz de las experiencias históricas, seguramente en un hecho armado entre dos naciones hermanas.
Quiero decir con esto entonces que el ejercicio de la multilateralidad no es para nosotros un discurso de ocasión, es una profunda convicción y además es una construcción política concreta y objetiva que tiene resultados allí, en lo que normalmente se denomina las regiones emergentes, que somos capaces de dar ejemplos de construcción multilateral para la superación de los conflictos.
La otra reforma que siempre hemos impulsado es la de los organismos multilaterales de crédito, pero fundamentalmente la de un modelo económico que centró en la economía de ficción y en el mundo de las finanzas el centro de la generación de riqueza. Los días que corren testimonian que aquellas cuestiones, aquellas posiciones, no eran producto de un sesgo ideológico o de cerrados dogmas, sino
de la observación puntual y objetiva sobre las cosas que estaban sucediendo.
Hoy ya no pueden hablar del efecto caipirinha o del efecto tequila, del efecto arroz, o del efecto que siempre denotaba que la crisis venía de los países emergentes hacia el centro. Hoy, si tuviéramos que ponerle un nombre, deberíamos decir tal vez el efecto jazz, el efecto que va desde el centro de la primera economía del mundo y se expande hacia todo el mundo. No nos pone contentos ni alegres esta situación, por el contrario, la consideramos también una oportunidad histórica para poder revisar comportamientos y políticas, porque se nos dijo a los países de la región de la América del Sur, durante la vigencia del Consenso de Washington, que el mercado todo lo solucionaba, que el Estado no era necesario, que el intervencionismo estatal era nostalgias de grupos que no habían comprendido cómo había evolucionado la economía. Sin embargo, señoras y señores jefes de Estado, y jefes y jefas de delegación, se produce la intervención estatal más formidable de la que se tenga memoria precisamente desde el lugar donde nos habían dicho que el Estado no era necesario, en el marco además de un fenomenal déficit fiscal y comercial.
Mi país, la República Argentina, que de seguir creciendo a las tasas que lo ha venido haciendo desde el año 2003, este año cumpliría el ciclo de crecimiento económico más importante de sus casi 200 años de historia, ha sostenido siempre la necesidad de la presencia de un Estado, fundamentalmente porque el mercado no asigna recursos a los sectores más vulnerables y porque concebimos al Estado como un articulador entre los intereses de la sociedad y, precisamente, los intereses del mercado.
Desde el año 2003 una Argentina que estaba endeudada en el 160 por ciento de su PBI hoy ha reducido su deuda a casi el 50 por ciento del PBI; hemos pagado íntegramente la deuda al Fondo Monetario Internacional; he anunciado hace aproximadamente 15 días que vamos a saldar definitivamente la deuda con el Club de París, con quien sosteníamos esta deuda con fecha de corte desde el 10 de diciembre de 1983, el mismo año que asumió el primer presidente democrático luego de la dictadura. Y ayer aquí en Nueva York, en el Consejo de Relaciones Exteriores, he anunciado que la Argentina ha recibido una propuesta de tres importantísimos bancos que representan a tenedores de bonos que no ingresaron al canje del año 2005, y que además proponen hacerlo en condiciones más favorables para mi país, la Argentina, que aquel canje.
No solamente creemos que entonces ha sido correcta la estrategia, sino que esencialmente se hace imprescindible la revisación por parte de todos nosotros, con mucho ejercicio de humildad intelectual, de lo que está pasando fundamentalmente hoy en los mercados, y cuáles son las soluciones para superar esta situación. Contamos con una gran ventaja, con la que no contamos los países emergentes, no va a venir ninguna calificadora de riesgos, tampoco va a venir el Fondo Monetario Internacional a decir lo que tiene que hacer este gran país que ha crecido históricamente a raíz de la economía real, y que realmente hoy tiene problemas a partir de una economía de casino o de ficción, donde se ha creído que el capitalismo solamente puede producir dinero. Yo siempre digo que el capitalismo, señoras y señores, ha sido imaginado para ganar dinero, pero a partir de la producción de bienes, de servicios y de conocimientos, el dinero solo no produce más dinero, necesariamente tiene que pasar por el circuito de la producción, del trabajo, del conocimiento, de los servicios, de los bienes, para que entonces en un círculo virtuoso pueda además generar bienestar a toda la sociedad.
Finalmente, señoras y señores, quiero hacer mención a una cuestión que atañe no sólo a mi país, más allá de su ubicación puntual geográfica, sino que atañe a esta Asamblea y también a la necesidad de encarar el siglo XXI sin enclaves coloniales. Me refiero puntualmente a la cuestión de nuestras Islas Malvinas, donde a pesar de las resoluciones de este honorable cuerpo, donde a pesar de todas las instancias que se han tomado en este ámbito para que el Reino Unido acceda, en virtud de lo que dispone el artículo 33 de la Carta Orgánica de las Naciones Unidas, a negociar en paz entre las partes, se niega terminantemente a abordar con la República Argentina la discusión sobre el tema Islas Malvinas. Yo creo señoras y señores que quien integra el Consejo de Seguridad, quien es una de las principales naciones del mundo en la defensa de la libertad, de los derechos humanos y de la democracia, debe dar testimonio concreto de que no solamente es un discurso sino que está convencido de que es necesario terminar con esta vergüenza que significa, en pleno siglo XXI, un enclave colonial. Yo quiero pedir una vez más, como lo han hecho los distintos presidentes que me precedieron, porque Malvinas es para los argentinos también una política de Estado, la colaboración, como siempre lo ha hecho este honorable cuerpo, para instar una vez más al Reino Unido a que acceda a cumplir con las normativas del derecho internacional y esencialmente a dar testimonio de que en serio se quiere construir un mundo y una ciudadanía diferente.
Finalmente quiero dirigirme a todos los hombres y mujeres que tienen responsabilidades institucionales gubernamentales, en cualquiera de los poderes del Estado de sus respectivos países, para abogar una vez más por la transformación de una política a nivel internacional que tenga en esta casa su expresión más cabal. La reforma de los instrumentos que solicitamos no es solamente una cuestión de maquillaje o de fórmulas y cambios apenas para disimular que todo siga igual, la situación actual, la complejidad del mundo que viene en materia de alimentos, en materia de energía, exige por parte de todos revisar comportamientos, revisar paradigmas y aceptar con humildad que es necesario construir un mundo diferente al que hemos tenido hasta ahora, donde el respeto a los derechos humanos, a la voluntad de los pueblos, el respeto a los que son diferentes, a los que no piensan igual que nosotros o que rezan a otro Dios, no solamente es un catalogo de buenas intenciones en la carta de Naciones Unidas sino una realidad que puede comenzar a vivirse un poco más todos los días.
Muchas gracias y muy buenos días.

Palabras de la Presidenta de la Nación en Council of Foreing Relations


Palabras de la Presidenta de la Nación en Council of Foreing Relations !


lunes, 22 de septiembre de 2008

DISERTACIÓN Y RESPUESTAS DE LA PRESIDENTA CRISTINA FERNANDEZ EN EL COUNCIL OF FOREING RELATIONS

Buenas tardes a todos y a todas. Quiero agradecer esta gentil invitación que se me formulara para hablar en esta prestigiosa institución que, como todos sabemos, es el foro por excelencia de las relaciones exteriores de Estados Unidos, con lo cual constituye para mí un gran honor poder compartir con ustedes algunas reflexiones acerca de lo que me parece debe ser abordado en esta tarde y que son las reflexiones que como presidenta de la República Argentina y como dirigente política latinoamericana tengo acerca del rol que cumple Estados Unidos en el marco internacional; pasar también revista a la región, a la América del Sur a la cual pertenezco, y por supuesto como presidenta de todos los argentinos por supuesto al rol de mi país, la República Argentina.
Me parece que hay una fecha que es emblemática en el mundo, en la región, para Estados Unidos y para la Argentina, el año 2001. Por esa suerte de precisión quirúrgica que muchas veces se toma la historia, en el año número uno del siglo XXI sucedieron muchas cosas en el mundo, aquí la caída de las Torres Gemelas, que marca sin lugar a dudas, a mi criterio, el inicio de una nueva etapa en el mundo, no solamente en materia de relaciones exteriores sino en general en todos los ámbitos. Nosotros habíamos sufrido dos atentados terroristas, en el año 1992 la Embajada de Israel en Buenos Aires, dos años más tarde la Amia. Pero es sin lugar a dudas por el carácter profundamente simbólico y casi cinematográficamente simbólico de la caída de las Torres Gemelas, que significa un hito que va a disputar tal vez con la caía del Muro de Berlín, los historiadores dirán dentro de 50 años cuál fuel el hito que marcó más profundamente el inicio de una nueva etapa en el mundo. Personalmente creo que fue la caía de las Torres Gemelas lo que marca un hito, y en esto tenemos una fuerte identificación en materia de política exterior con los Estados Unidos de Norteamérica, que es el combate contra el terrorismo internacional.
Pero al mismo tiempo que en el año 2001 se caían las Torres Gemelas aquí, en el corazón de Nueva York, en la región latinoamericana se caía la República Argentina, mi país, alumna dilecta de las políticas conocidas como el consenso de Washington en materia económico-social, producto de la escuela monetarista, se derrumbaba la República Argentina con el default soberano más importante del que se tenga memoria. Significó también para la región el comienzo de una nueva etapa, no solamente para la Argentina, creo que para toda la región. Mirándolo hoy desde la perspectiva de este septiembre del 2008, casi ya finalizando la primera década del siglo XXI, podemos observar y dar cuenta de qué cosas sucedieron desde ese 2001, desde aquí, desde Estados Unidos como primera potencia mundial indiscutible, y qué sucedió con nuestra región.
En materia internacional, desde la decisión de multilateralidad, de la invasión a Afganistán producto de aquello que sucedió con las torres, y que finalmente culmina hoy en un multilateralismo quebrado a partir de las decisiones unilaterales que todos ustedes conocen, y que recibió fuertes críticas, no solamente en el seno de Naciones Unidas sino de naturales aliados de los Estados Unidos de Norteamérica. La ruptura de la multilateralidad es a nuestro juicio una decisión que ha tornado el mundo más inseguro, y es necesario para legitimar profundamente la lucha contra el terrorismo que estas decisiones sean de carácter universal y multilateral, reconociendo a Naciones Unidas como instrumento capaz de sintetizar nuestras diferencias, capaz de representarnos y por lo tanto tener una autoridad no solamente basada en el ejercicio de la fuerza sino esencialmente en el derecho internacional
¿Por qué es tan importante reafirmar la idea de derecho internacional y de civilización democrática? Porque es precisamente el corazón de la batalla en la lucha contra el terrorismo. Si uno utiliza similares instrumentos a los que utiliza el terrorismo en cuanto a no validamiento dentro del ordenamiento jurídico internacional, corremos el riesgo de que la fuerza no alcance para una lucha que además es profundamente cultural y política, y que debemos darla desde el mundo democrático, donde creemos y estamos absolutamente convencidos que es el respeto a las normas jurídicas internacionales, el acatamiento al derecho internacional, lo que nos constituye en legitimantes frente al otro.
¿Qué pasó mientras tanto en la región? Comienzan a surgir, como digo yo, gobiernos donde sus gobernantes se parecen cada vez más a sus pueblos, la cara del presidente Evo Morales es la cara de la mayoría absoluta del pueblo boliviano, la cara del presidente Lula, el primer dirigente sindical que llega a presidente de la primera economía de Latinoamérica, también representa a ese Brasil, y así podríamos seguir recorriendo cada uno de los gobernantes de nuestras región para advertir la profunda transformación que se produce en la región a partir de los fracasos de lo que constituyeron los ensayos neoliberales en la región, o políticas monetaristas.
República Argentina, ¿cómo estamos por casa? Por casa, a partir de aquella debacle formidable que se da en el 2001, comienza en el año 2003 una lenta recuperación que tiene por objeto recomponer una fuerte deuda social que nos había llevado a tener una desocupación en el año 2003 del 25 por ciento. El ex presidente Kirchner, que hoy me acompaña, asumió con el 22 por ciento de los votos, en mi país había más desocupados que los votos que él obtuvo para llegar a presidente, parece una paradoja, pero revela claramente la situación en la cual estaba nuestro país. El endeudamiento de la República Argentina llegaba al 160 de su PBI, los niveles de pobreza y de indigencia superaban, la pobreza el 54, 56 por ciento, y la indigencia era superior al 30 por ciento. Las reservas en el Banco Central no llegaban a los 10 mil millones de dólares. Al cabo de 5 años y medio de gestión en nuestro país, de seguir creciendo a las mimas tasas que crecíamos en el año 2003 en adelante, estaríamos cumpliendo en este sexto año el crecimiento económico más importante de los 200 años de historia que estamos a punto de cumplir en el año 2010, en el año 2010 la Argentina cumple su Bicentenario. Ya en el año 2007 los argentinos cumplimos el crecimiento económico más importante de los últimos cien años en la República Argentina, de tener un crecimiento a tasas similares este año, nada indica que no vayamos a tenerlo, estaríamos cumplimentando nuestro ciclo económico más virtuoso en toda nuestra historia como país.
¿Qué pasó en la región? En la región, de la que Argentina se había retirado porque por efecto de la convertibilidad, de la ficción de creer que la unidad monetaria de la Argentina tenía el mismo valor que la unidad monetaria de Estados Unidos, creyó que con esta sola ficción de carácter legislativo podría ingresar decididamente en el primer mundo. Argentina en esa debacle del 2001 también retorna a la región y vuelve a apostar esencialmente a la integración y al MERCOSUR, y a sentirse parte de esa región. ¿Cómo está esta región? Creo que más allá de las dificultades podemos hablar hoy de un comportamiento de la región en materia de manejo de crisis y de relaciones internacionales, de carácter excepcional, vuelve a reconstruirse en América Latina el multilateralismo. Esto no significa que en los países que conformamos la región de América del Sur, los gobiernos sean exactamente iguales y piensen exactamente igual, pero hoy podemos exhibir una calidad de que con nuestras diferencias, de experiencias históricas, políticas e ideológicas, podemos administrarnos en forma multilateral, abordar conflictos graves que en otro momento hubieran sido de carácter insoluble, y darles una respuesta adecuada en términos de resolución y de derecho internacional. Ejemplos: tuvimos dos episodios sumamente graves, uno el episodio entre Colombia y Ecuador, cuando el ejército colombiano ingresa en territorio ecuatoriano persiguiendo a un jefe de las FARC y lo mata, fue público y notorio, no requiere mayores detalles. Lo cierto es que la región se puso al rojo vivo, se retiraron embajadores y sonaron casi tambores de guerra otra vez en la región, como tantas otras veces y que terminaban indefectiblemente en un conflicto, en una región que siempre fue muy caliente. Nos reunimos los países de la región en el Grupo de Río, en República Dominicana, y en un verdadero ejercicio de política multilateral y de articulación de conflictos, pudimos reencauzar ese episodio que parecía salido de madre y culminar en una solución en materia de derecho internacional con intervención de la OEA.
Y últimamente la situación de Bolivia, en la cual también un ejercicio de multilateralidad de la UNASUR, la totalidad de los presidentes de la América del Sur, con excepción del presidente Alan García que envió a su canciller porque no podía asistir, en un lugar emblemático para la política de la región como es el Palacio de la Moneda en Santiago de Chile, pudimos también los distintos presidentes, con distintas orientaciones y con distintas visiones, pero con una unidad de concepto para lograr la paz en la región y la no secesión de la República de Bolivia, reencauzar el conflicto.
Primera gran conclusión entonces en la evolución de la región de aquel año 2001 a la fecha. Hemos podido construir crecimiento como países emergentes, hemos podido mejorar calidad de vida de nuestros representados, y hemos podido construir diplomacia, hemos podido construir miltilateralidad, que encaucen los conflictos.
Finalmente mi país, la República Argentina, parte de esa región, activo integrante y con problemas de relacionamiento con el mundo que nos circunda, vinculados a aquel default del año 2001. Yo les decía al principio la fuerte mancomunión con la política de Estados Unidos por ejemplo en materia de lucha contra el terrorismo, en materia de lucha contra el narcotráfico, en la cual no hay ningún tipo de diferencias. Pero lo cierto es que Argentina a partir del default del año 2001 tiene problemas de vinculación en sus relaciones con el mundo producto de lo que pasó. ¿Cómo abordamos el problema de aquel default los argentinos? Lo abordamos en un primer momento proponiendo durante el 2004 una reestructuración de la deuda que terminó siendo aceptada por una mayoría más que importante de tenedores de deuda argentina, y que culminó exitosamente en aquella reestructuración del año 2005. Luego vino la cancelación, juntamente con la Republica Federativa del Brasil, de la deuda que manteníamos estructuralmente desde el año 1957 con el Fondo Monetario Internacional, un salto cualitativo en un país que venía permanentemente ejerciendo lo que se conoce como bicicleta financiera, retardando sus compromisos en un marco, antes del 2003, de constante endeudamiento y de administración permanente con déficit gemelos, tanto en su balance comercial como en el aspecto fiscal. La administración que comienza en el año 2003 hace del desendeudamiento y de la política de superávit gemelos, políticas de Estado. Por eso comienza una tarea muy pormenorizada, muy detallada en cuanto a lo que es desendeudamiento, porque sabíamos que este era un problema muy importante, no solamente porque quien debe tiene que pagar sus deudas, como un principio general, independientemente del lugar que ocupe, sino esencialmente porque es también una manera de vincularse a partir de la credibilidad y de la confianza hacia el resto del mundo.
La tercera etapa se dio hace unos días en la ciudad de Buenos Aires, cuando me tocó anunciar como presidenta de la República el abordaje con la intención de pago de la duda con el Club de París. Una deuda, señoras y señores, cuya fecha de corte data del 10 de diciembre de 1983; el 45 por ciento de la deuda del Club de París es anterior a esa fecha de corte. La primera reestructuración se hace en el año 1991/92 y es defaulteada junto con el resto de la deuda en el año 2001.
Y hoy aquí van a tener ustedes la primicia en esta visita al Consejo de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos de Norteamérica, debo decirles con mucho entusiasmo y optimismo que acabamos de recibir en la ciudad de Buenos Aires la propuesta de tres importantísimos bancos internacionales que contemplan dos cuestiones básicas, la primera es la situación de los bonistas que no ingresaron en el canje del año 2005 y donde estos bancos nos han hecho una más que inteligente propuesta precisamente para el tratamiento de esta cuestión en condiciones, para la República Argentina, mucho más favorables que las condiciones del canje del 2005. Lo cual revela una primera cuestión, el éxito de aquel diseño, que tal vez no fue comprendido en su momento porque la Argentina tenía fama de incumplidora y mentirosa, pero que hoy a la luz de los acontecimientos y a la luz de esta presentación que han hecho estos tres importantes bancos nos da mucho optimismo en cuanto al tratamiento de esta cuestión, que reconoce, como todos ustedes saben, tres pasos fundamentales.
El primero es la oferta, la presentación, la propuesta que hacen estos tres bancos en nombre de aquellos tenedores de bonos que no aceptaron las condiciones del canje del 2005, y la propuesta que ahora hacen es mucho más favorable para la Argentina que aquella del 2005. La segunda parte de la propuesta de estos tres bancos es en relación a la refinanciación de los PGS, que son los que se negoció en el año 2001 durante aquella gestión, préstamos garantizados que negoció la administración política y económica del 2001 y que aseguran cómodamente el financiamiento de la Argentina para los ejercicios fiscales 2009 y 2010.
¿A qué apuntan estas dos cuestiones esenciales? La primera a la normalización definitiva de la República Argentina con el mundo. Esto tiene tres pasos, como les decía al principio, el primero es la presentación, la propuesta concreta que han hecho estos tres importantes bancos; segundo el análisis que deberá hacer obviamente quien les habla en su carácter de titular del Poder Ejecutivo, asistida por sus ministros, y la tercera parte, de considerarla viable y aceptable el gobierno, remitirla al Parlamento argentino, porque como ustedes saben la Ley de Deuda Pública que se sancionó en el año 2005 exige la participación del Parlamento para este tipo de tratamiento. Esto referido a los tenedores de bonos que no ingresaron al canje del año 2005.
Por eso optimismo y entusiasmo, porque hemos podido reconstruir un país que estuvo institucional, económica y socialmente casi a punto de desaparecer. Las escenas de aquel 2001 en Buenos Aires, con gente golpeando en los bancos, con banqueros que no podían caminar por la calle, empresarios y políticos que tampoco podían andar por la calle; con aquella Argentina que cuando salía del país se le reclamaba por el Club de París o por los tenedores que no habían entrado en el canje, en fin, todos tenían algo que reclamarle a la República Argentina, algo que gritarle, algo por lo cual estar enojado, creo que de culminar exitosamente esta propuesta va a ser una etapa definitivamente superada.
Creo que esto contribuye no solamente al bienestar de mi país, la República Argentina, sino también a corroborar entre todos y a revisar dogmas y paradigmas que se creían verdades reveladas en el mundo contemporáneo y que a la luz de los acontecimientos, no sólo de las políticas aplicadas en la República Argentina sino también de lo que está sucediendo aquí en el corazón de la economía mundial, como lo constituye Nueva York, nos obliga a todos primero a ejercicios de humildad intelectual, como me gusta calificarlos, y fundamentalmente a comprender la necesidad de reelaborar conceptos. Yo recién hablaba durante el almuerzo acerca de mi visión de lo que está sucediendo en los mercados, fundamentalmente aquí, en lo que podríamos denominar el corazón del capitalismo mundial, Wall Street. Yo decía que el capitalismo ha sido imaginado para ganar dinero a través de la producción de bienes, de servicios y de conocimientos, pero que el dinero, sólo el dinero, no produce dinero, el dinero se gana produciendo bienes, servicios o conocimientos que sean demandados por la sociedad. Creo que la distorsión -esta es una opinión que por supuesto me involucra en términos de dirigente política- del sistema financiero ha sido precisamente pensar que sin intervención de producción, servicios y conocimientos, solamente mediante la adopción de sofisticados instrumentos, podía hacer reproducir el dinero. Esa no es la lógica del capitalismo, la lógica del capitalismo es ganar dinero produciendo bienes, servicios y conocimientos que sean demandados por la sociedad, con innovación tecnológica, con lo que fuere.
Lógica que además hizo grande a este país, los Estados Unidos de Norteamérica, lo decía recién en el almuerzo. Este país no se construyó con economía casino, la grandeza de este país, su preeminencia en el mundo, no fue construida a partir de lo que nosotros en Buenos Aires denominamos "timba financiera", un neologismo si se me permite absolutamente regional, argentino, este país, inclusive por convicciones religiosas, siempre apostó a la necesidad de la producción, a generar trabajo genuino. Creo que sin intentar desarrollar una teoría al respecto, simplemente he dado una mirada y una opinión o una reflexión, acerca de cuáles son algunas de las cuestiones que hoy nos ocupan.
Y también la falta de regulación. Un sistema financiero paralelo a través de fondos de inversión sin ningún tipo de control, porque fíjense ustedes qué curioso, los bancos centrales de todo el mundo con un riguroso control acerca de su funcionamiento, normas de Basilea, etcétera, lo que todos conocemos, sin embargo paralelamente se desarrollan fondos de inversión que entran y salen no solamente de actividades financieras sino también de actividades como commodities o energía, generando distorsiones en los precios fundamentales de la economía, y lo que puede llegar a ser en materia de energía y alimentos una tragedia más que importante. Por eso creo que es muy importante que todos coincidamos en dos ejes fundamentales en las discusiones y en la forma de relacionarnos, que son el ejercicio de la multilareralidad, como una de las bases de construcción de un mundo más seguro, y por el otro lado una reformulación o un repensar diseños o instrumentos de la economía que nos permitan retornar a una economía más real, donde el trabajo y la producción vuelvan a ser los ejes centrales de acumulación de riqueza. No debemos ni asustarnos ni dramatizar, pero sí seguramente repensar, al menos reflexionar sobre estas cuestiones.
Argentina -para terminar y permitir un intercambio en la charla- ha recorrido un largo camino de aquel 2001 hasta aquí, se ha reconocido como parte de una región que ha reconstruido la multilateralidad, que puede abordar con instrumentos propios la salida de conflictos que parecían insolubles, y al mismo tiempo, a partir de una política de administración de sus recursos y de fijación de políticas, apuesta a la recuperación de la credibilidad y de la confianza como país, a partir de un desendeudamiento logrado con acumulación de recursos genuinos y conductas transparentes. Gracias y buenas tardes.
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CONFERENCIA
PREGUNTA.- (en inglés)
PRESIDENTA.- Seguramente, en lo que hace a mi región, esto no significa -quiero aclarar- inmiscuirme en la vida política de los Estados Unidos, sobre todo a pocos días, el 4 de noviembre, que Estados Unidos elige presidente. Debo confesarles que nunca seguí con tanta pasión, tanto las internas del partido demócrata como las internas del Republicano y finalmente las dos convenciones, que tuvieron lugar. Y no es por mi carácter hoy de Presidenta de la República Argentina, sino porque como ciudadana del mundo advierto la importancia que tendrá el próximo Presidente de los Estados Unidos, en un mundo como las que tenemos.
¿Qué esperamos a nivel universal del próximo Gobierno de los Estados Unidos? Esperamos reconstrucción de la multilateralidad. No solamente por una cuestión que tenga que ver con nuestras convicciones, que por cierto tiene que ver, por el hecho que creemos que puede darse mayor legitimidad a la lucha que contra el terrorismo y el narcotráfico debemos desarrollar todas las sociedades democráticas, sino porque también entiendo que la decisión de política unilateral que se instaló durante la administración actual, no solamente ha vulnerado el mundo sino que ha vulnerado los propios intereses de los Estados Unidos.
Creo que la imagen, de acuerdo con los datos estadísticos, de Estados Unidos en el mundo, ha descendido. Esto es un dato objetivo de la realidad, lo charlábamos hoy durante el almuerzo. Y la política es resultado, puede haber habido las mejores intenciones, pero yo siempre digo que la política es resultados.
PREGUNTA.- (en inglés)
PRESIDENTA.- En términos de agresión, de guerra no, seguramente que no. Nosotros creemos que el respeto al derecho internacional en materia de aceptar las reglas que se han suscripto, que se han firmado, no nos permitiría hacer esto. De hecho hemos contribuido fuertemente para que ningún país de la región tomara ese tipo de actitudes. Fíjese usted por ejemplo, si yo pensara de esa manera podría haber justificado que, entonces, Ecuador respondiera con agresión a Colombia por el hecho de que Colombia había invadido su territorio, sin embargo, mi actitud, la actitud de la República Argentina, fue la de en todo momento desandar este camino, evitar que hubiera adopción de medidas unilaterales de Ecuador hacia Colombia, porque había un interés superior en la región, que era precisamente el preservar la paz.
La acción preventiva, o la guerra preventiva no la compartimos como medida y mucho menos fuera del marco del derecho internacional. Por eso yo creo que el tema de la unilateralidad ha sido malo para Estados Unidos.
Y si no fíjense la diferencia de un Estados Unidos que invade a Afganistán con el consenso de todas las naciones y con el apoyo de todas las naciones, a un Estados Unidos, cuando se produce la situación de Iraq, donde es también abandonado por algunos de sus aliados. No hablo de intenciones, hablo exactamente de resultados. En la política uno puede tener las mejores intenciones, pero si los resultados no son buenos y queda aislado es que la política no ha sido la acertada. En esto trato de ser lo más objetiva posible.
¿Qué esperamos de Estados Unidos hacia la región, no ya hacia el mundo? Esperamos una mirada diferente, por lo pronto una presencia diferente. Estados Unidos se ha desentendido en cierta manera de la región, y creemos que debe haber una mirada diferente y una posición diferente hacia América del Sur. Alguna vez lo planteamos en una reunión de las Américas, si mal no recuerdo en Monterrey, en aquel momento donde la situación de los países emergentes no era la que tenemos hoy en materia de economía o de crecimiento, donde hablábamos, inclusive, de ayuda de los Estados Unidos. Me tocó hablar con algún representante, que hoy es Senador, del partido demócrata. Él fue uno de los que impulsó, también, una ayuda, un fondo. ¿Se puede decir el nombre o esto significa que uno...? Sí, bueno Bob Menéndez, me acuerdo que estuve con él siendo representante, él es hoy Senador y me acuerdo que impulsaba la conformación de un fondo latinoamericano para asistir precisamente a la región con una presencia diferente.
Una mirada, además, donde los gobiernos de la región, hoy, responden a las identidades de sus pueblos. Yo siempre digo que nunca como ahora en América del Sur se parecieron tanto los gobernantes con los gobernados, y una mirada diferente. Me parece que actitud, presencia y mirada diferente, esto es lo que esperaríamos nosotros del nuevo presidente de los Estados Unidos.
PREGUNTA.- (en inglés)
PRESIDENTA.- El tema de la reformulación de los organismos multilaterales, sean de crédito o en este caso de Naciones Unidas, ha sido un tema recurrente de la República Argentina en todos los mensajes, que hemos tenido con motivo de la Asamblea Anual de Naciones Unidas, del año 2003, a la fecha.
Yo creo que es necesario reformular el núcleo, el corazón del Consejo de Seguridad; primero, porque ese Consejo de Seguridad fue creado a la luz de la Carta de San Francisco, en un mundo de post-guerra, donde había lo que se denominó la bipolaridad. Esta tensión de la bipolaridad, entre Estados Unidos y Rusia, que signó toda la segunda mitad del siglo XX, hasta la caída del Muro de Berlín, fue lo que constituyó en apropiado el Consejo de Seguridad porque había una tensión permanente ante la amenaza nuclear que vivía el mundo, donde si alguien hacía algo por afuera podía sobrevenir una suerte de Holocausto nuclear universal.
Esta tensión, que se desarrollaba siempre en el seno del Consejo de Seguridad, con el derecho a veto, permitió el funcionamiento - más o menos aceptable -durante la segunda mitad del Siglo XX.
¿Cuál es el problema? Cuando cae el Muro de Berlín y termina la bipolaridad y entonces surge claramente por sobre el resto de las naciones Estados Unidos, con una preeminencia en materia económica, científica, armamentística, tecnológica, muy por encima del resto, que lo coloca en primera potencia absoluta en el mundo, crea un desequilibrio que ya no puede ser procesado dentro del Consejo de Seguridad. Y por eso surge, también, la política unilateral. Usted puede ejercer la fuerza en forma unilateral, cuando no hay ninguna otra fuerza que pueda oponerle la suficiente resistencia; eso es un principio de física, pero que también se debe aplicar a la política.
En realidad, la unilateralidad de Estados Unidos es consecuencia de su propio reposicionamiento como primera y única potencia del mundo. Pero también allí anida el problema de lo que puede constituir un debilitamiento de quien es demasiado fuerte, aunque parezca un contrasentido. Por eso, a mi criterio, es necesario la reformulación de Naciones Unidas y esencialmente del Consejo de Seguridad.
Si tengo la fórmula para cuál sería ese Consejo de Seguridad que garantizara el equilibrio, por ahí era yo la Presidenta de los Estados Unidos y no los que se están presentando, porque sería encontrar la formula de equilibrio del siglo XXI como fue el Consejo de Seguridad la fórmula de equilibrio de un mundo muy conflictivo, luego de la Segunda Guerra Mundial. Pero que hay que abordar la reforma del Consejo, que hay que darles participación a los nuevos actores regionales, que han surgido, sin lugar a dudas. Pero tengamos en cuenta que fue, precisamente la ruptura de la bipolaridad y el surgimiento de una fuerza indiscutible, la que torna no demasiado usable o utilizable ese Consejo de Seguridad. Tener en claro que este es el problema, no significa tener la solución, pero significa, sin lugar a dudas, un paso muy importante para poder encontrarlo una discusión y un debate abierto, que se deben dar todos los países.
PREGUNTA.- (en inglés)
PRESIDENTA.- Bueno, ustedes saben que la política de respeto irrestricto a los derechos humanos constituye uno de los pilares básicos y es para nosotros una política de Estado. La Argentina, como todos ustedes saben, atravesó una de las dictaduras más terribles de la que se tenga memoria, con un saldo de 30.000 desaparecidos y 500 menores, que aún no han sido recuperados. Solamente llevamos recuperados 94 hijos de desaparecidos, por esa tarea maravillosa que han hecho las Abuelas de Plaza de Mayo y que mañana van a recibir un homenaje en Naciones Unidas, encabezado por el propio Secretario General, Ban Ki-Moon.
Nosotros firmamos, junto a otros 73 países, el Tratado Contra la Desaparición Forzosa de Personas, en las cuales somos uno de sus impulsores, conformamos el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, pero solamente cuatro países han ratificado, hoy hasta la fecha, ese tratado: Albania, Argentina, Honduras y México; creo que también, en estos días, lo va a ratificar la República de Francia, pero lo cierto es que el compromiso de Argentina con el respeto a los derechos humanos es irrestricto e inclaudicable.
Y creo que hemos avanzado bastante, durante el año pasado mantuve una entrevista con Louise Harbour, en Ginebra, donde precisamente me decía que a partir de una iniciativa argentina, como fue el derecho a la verdad, que fue aprobado en el seno de Naciones Unidas, en muchísimos países, que no han podido avanzar como nosotros en la derogación de leyes, como Obediencia Debida y Punto Final, que eran la amnistía (salto)
En materia de derechos humanos en la adopción y creación de instrumentos, como el derecho a la verdad, como el Tratado a la Desaparición Forzada de Personas, que por lo menos herramientas para luchar en un mundo donde los derechos humanos son violados todos los días.
El compromiso de nosotros, y creo que en esto también constituimos un ejemplo, uno debe también dar cuenta de los propios actos. Y hasta la administración del ex presidente Kirchner, en la Argentina, había impunidad, había cuestión predemocrática, como digo yo. Porque cualquier persona que cometa un delito puede eludir por distintas causas a la Justicia, al Derecho y a la sanción. Pero en la República Argentina, quienes habían cometido un genocidio eludían a la Justicia, no porque se escapaban, sino porque uno de los poderes del Estado, en este caso el Legislativo, había sancionado leyes de impunidad. Lo cual, como yo digo siempre, nos retrotraían a una sociedad predemocrática. Cuando el Estado es el que instituye, sanciona y legisla la impunidad estamos en una sociedad de carácter predemocrático.
Por eso creo que los avances en materia de derechos humanos que se han hecho en la Argentina reconocidos en todo el mundo y los instrumentos que le señaló y todo lo que podamos hacer, ahora tal vez le de un adelanto, estamos trabajando sobre la construcción mundial de un Banco Genético de Datos para Víctimas de la Desaparición Forzada que creemos que es muy importante y que vamos a apoyar como una iniciativa también de carácter universal. También pensamos que debería ser adoptado por todos los países del mundo. Todos los días creo debemos acompañar con una acción, con una política concreta esta lucha inclaudicable por la vigencia de los derechos humanos.
Gracias por haberme hecho esa pregunta porque me permite abordar un tema que para mi país, por su experiencia histórica, y para mí en lo personal y también en mis convicciones políticas, es un tema que constituye política de Estadios. Muchas gracias.
PREGUNTA.- (en inglés).
PRESIDENTA.- En 1961, cuando usted visitó la Argentina yo era muy chiquita, no me acuerdo de su visita, pero las universidades argentinas han mejorado sustancialmente como ha mejorado toda la educación a partir de que hoy obtiene mejor financiamiento. Uno de los logros, también, del Gobierno, que encabezó el presidente Kirchner y que me tocó votar a mí como Senadora de la Nación fue la Ley de Financiamiento Educativo, donde por primera vez vamos a destinar 6 puntos del Producto Bruto Interno a la educación, de un Producto Bruto Interno, que por supuesto es sustancialmente más grande que el que teníamos al momento en que se sancionó la ley, y que nos permite hoy abordar la cuestión de la educación en la Argentina de una manera absolutamente diferente.
Las universidades hoy reciben mayor presupuesto, las universidad y sus profesores hoy reciben mejores salarios y también estamos desarrollando un sistema becario, que tiene que ver con la selección de carreras que son imprescindibles en la Argentina para el desarrollo del modelo productivo que se está llevando a cabo.
La Argentina era un país con fuerte inclinación, últimamente también solamente a las Ciencias Sociales y fue dejando de lado las carreras de Ciencias Duras, que son imprescindibles para el desarrollo tecnológico. Por eso estamos desarrollando un programa de becas muy fuerte para que nuestros estudiantes secundarios puedan, precisamente, adoptar carreras que la Argentina necesita para su modelo productivo y ser sostenidos. El programa está dirigido a familias de bajos ingresos. Estamos haciendo una política, en ese sentido, muy pero muy importante porque además una de las actividades económicas que más ha crecido, la que más ha crecido en realidad en la Argentina, en estos últimos cinco años, es el surgimiento de las empresas tecnológicas en software e información y telecomunicaciones. Son las que más tasa de natalidad han tenido y las que más desarrollo exponencial han tenido. ¿Por qué? Porque nuestro país se caracteriza, en toda la América latina por una alta calificación de sus recursos humanos. Somos el único país latinoamericano que tiene tres Premios Nobel, en materia de ciencias. Busquen en cualquier otro país latinoamericano y encontrarán Premios Nobel de Literatura, pero no van a encontrar Premios Nobel, que tengan que ver con la Medicina, con la Biología, en realidad con lo que denominamos el mundo estrictamente científico.
Las características de una instrucción pública, universal y gratuita desde fines del siglo XIX y la movilidad social ascendente - típica de una frondosa y numerosa clase media - nos coloca, en América latina, en un lugar más que interesante en lo que hace a la calificación de recursos humanos.
COORDINADOR. - Muchas gracias, señora Presidenta de la República Argentina, doctora Cristina Fernández de Kirchner, muchas gracias. (APLAUSOS).