domingo, 19 de octubre de 2008

Palabras de la Presidenta en presentación del sistema de pago en moneda local entre Argentina y Brasil


Palabras de la Presidenta en presentación del sistema de pago en moneda local entre Argentina y Brasil !
jueves, 02 de octubre de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ, DURANTE EL ACTO DE PRESENTACIÓN DE UN NUEVO SISTEMA DE PAGO EN MONEDA LOCAL, ENTRE ARGENTINA Y BRASIL, EN EL BANCO CENTRAL.

Muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor presidente del Banco Central de la República Federativa de Brasil; señor presidente del Banco Central de nuestro país, la República Argentina; señor embajador del Brasil, amigos y amigas: realmente no puedo menos que coincidir con las expresiones del señor presidente del Banco Central del Brasil en cuanto a que estamos realmente viviendo un momento histórico, hoy, con la presencia de las autoridades monetarias máximas de ambos países cumpliendo un sueño que trae algo más, creo que ventajas muy fuertes, en el marco económico y que han relatado muy bien, tanto Martín Redrado como el señor Meirelles, en cuanto a lo que significa, en términos de simplificación y abaratamiento de las operaciones, por ejemplo, para las Pymes, el hecho de que las operaciones se realicen en nuestras monedas nacionales. Esto es un hecho histórico realmente, pero que transciende, yo no soy autoridad monetaria, soy autoridad política, y creo que trasciende el marco de lo económico y financiero, es un hecho profundamente político y cultural, sobre todo - y esto a modo de autocrítica de los argentinos- para nosotros que toda la vida la hemos pensado en dólares, a diferencia de Brasil, donde piensa más en términos de reales y en termino real también.

Tal vez esto explique, muchas veces, los distintos desarrollos que han tenido las economías de ambos países. Nada es casualidad, la economía no es una ciencia exacta, es profundamente una ciencia social y de carácter político y está muy vinculada a comportamientos sociales y fundamentalmente, también, a comportamientos culturales.

Por eso creo que más allá de las ventajas claras, concretas, que significan para todos nuestros operadores este tipo de intercambio con moneda propia, creo sinceramente que estamos ante un hecho muy importante y definitorio de una integración, que no solamente es binacional o MERCOSUR, sino que también tiene un fuerte contenido regional. Se inscribe también en el marco de la profundización inédita de nuestras relaciones, que además en lo que corre de este año 2008, hemos ido inclusive apostando cada vez más a profundizar el vínculo: firmamos, por primera vez, el Proyecto Binacional Hidroeléctrico "Garabí", que significa la primera experiencia, en materia de producción energética de estas características, entre ambos países.

Y pudimos, también, en Olivos, con la presencia del Presidente Lula y el Presidente Evo Morales, de Bolivia, este año, tambièn, encontrar un diseño de cooperación, en materia energética, que fue francamente fructífero y que sirvió a todos los países, en lo que ya sabemos muchas veces es un recurso demandado por todos, y que también tiene signos de escasez.

Así que creo que la muy buena noticia que tenemos hoy como argentinos, como hombres y mujeres de la América del sur, me gustaría más ya no tanto como argentinos, es precisamente dar una señal muy fuerte, que se suma a otras señales que viene dando la región de presencia, de articulación y de unificación.

Cierto es que el mundo, en el cual firmamos esto, el Presidente Lula y yo, no es el mundo que tenemos hoy, está un poquito más movidito, digamos, en términos de mercados financieros internacionales, lo cual lejos de asustarnos o lejos de mortificarnos debe ayudarnos a todos los actores regionales, y fundamentalmente también a los actores económicos dentro de cada país, a actuar con mucha inteligencia y mucha responsabilidad. Siempre hay que tener responsabilidad, cuando uno ocupa lugares institucionales o es actor económico, no solamente cuando hay una crisis. Pero cuando hay una crisis, de las características de las que estamos atravesando, requiere un esfuerzo adicional de responsabilidad de todos los actores políticos, económicos, sociales en articular canales de discusión, de diálogo, que permitan superar la etapa difícil, que seguramente está viviendo y vivirá el mundo, y que exige de todos nosotros una actitud diferente: la primera, entender que ningún sector puede prevalecer sobre el otro o salvarse a costa de cómo le vaya a los demás; si eso no funciona en tiempos de normalidad, en tiempos de crisis se profundiza aún más esa necesidad de diálogo, de articular intereses, de poder combinar muchas veces las contradicciones que existen en todo el proceso económico entre los distintos actores porque es natural, es parte de la conflictividad y los distintos intereses que se conjugan en una sociedad.

Pero cuanto más necesidad de diálogo más necesidad de responsabilidad tenemos todos que poner para lograr, que esta situación que envuelve hoy al mundo, en la Argentina podamos morigerarla, sortearla o superarla.

Yo tengo mucha confianza en el sentido de que podemos en la región, articulando y profundizando los mecanismos de integración, encontrar entre todos los actores regionales, como de hecho lo hemos venido haciendo en esta integración, el círculo virtuoso que nos permita seguir creciendo como lo hemos venido haciendo.

¿Por qué? Porque creo que, además, la región tiene, tal vez, una oportunidad histórica como no ha tenido en otros momentos. Dicen -y en cualquier lugar podemos casi escucharlo- que toda crisis también implica una gran oportunidad para poder remontarla y aprovechar algo de ella para poder diseñar un modelo funcional, operativo, social, cultural, político y económico diferente.

Yo creo, sinceramente, que la región tiene esta increíble oportunidad: primero, por sus recursos naturales; segundo, por sus recursos humanos y, tercero, creo sinceramente que esto que estamos haciendo hoy aquí -que es un punto más, un camino más, pero el más importante de todos los que hemos venido haciendo- es algo trascendente precisamente para profundizar esta integración regional que entiendo nos está haciendo crecer, nos favorece y nos va a seguir favoreciendo.

Por eso, pienso que en la próxima reunión que tengamos -tal vez el mundo esté un poco más tranquilo, esperemos que sí- vamos a hacer todo lo posible para que cada uno, desde el lugar que nos toca ocupar, contribuyamos a un mundo mejor, donde también va a ser necesario revisar algunas cuestiones. Yo sé que decir esto delante de los presidentes de los bancos Central que siempre nos hablan de la autonomía y de todas esas cosas es casi un pecadillo, pero lo cierto es que la necesidad de intervención del Estado en el mercado, la necesidad de regulaciones, ya no es un dogma o algo que proviene de un mundo nostálgico ideológicamente, significa, ante el mundo que vivimos, la necesidad de que el Estado cumpla ese rol indelegable que siempre ha tenido, no solamente para cuidar la moneda, sino además para cuidar a los ciudadanos, para cuidar a las industrias, para cuidar al comercio, para cuidar a los hombres y mujeres concretos que viven adentro de cada país y que por un momento, tal vez, alguien pensó que otras cosas eran más importantes.

Creo sinceramente que llega un poco la etapa de la economía real, tal vez con dolor y tal vez con algunos problemas, pero me parece que es interesante advertir de la necesidad de revisar algunos dogmas, algunos paradigmas que tal vez se habían instalado en cuanto a la no intervención del Estado, a la no regulación del Estado y a la no presencia del Estado.

Cero que en ese sentido, con el presidente Lula he charlado en infinidad de oportunidades, no solamente en ámbitos institucionales, sino también en ámbitos políticos ya que ambos somos militantes políticos, venimos los dos de la política, y desde hace mucho tiempo sobre situaciones como las que hoy podemos estar viendo se está desarrollando en el mundo y de la necesidad también, por qué no, de articular políticas propias, con categorías y pensamientos propios en la región que nos revaloricen como región, no para aislarnos, sino para saber que la integración es un mecanismo indispensable para una mejor globalización, pero siempre con la convicción de que la caridad bien entendida, como decimos los argentinos en un viejo refrán -no sé si tendrá un correlato en Brasil- empieza por casa. Y casa es América del Sur, casa es la integración, casa es MERCOSUR, casa es la profundización de la relación bilateral entre las dos economía más importantes de la región para también, además, en un rasgo, no solamente de solidaridad, sino también de comprensión, incorporar más economías de región para fortalecernos más. Así que, estoy muy contenta.

Creo sí, como decía el señor presidente del Banco Central del Brasil, que es un día histórico en el que argentinos y brasileros, hombres y mujeres de la América del Sur, comenzamos a comerciar con nuestras propias monedas. No es solamente un hecho económico, es un hecho político y cultural de los más importantes y significativos que hemos vivido en los últimos tiempos. Hay razones, entonces, para estar hoy, a pesar de las cosas que pasan, un poco más contentos.

Gracias y muy buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS)

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