domingo, 21 de septiembre de 2008

Anuncio de obras de saneamiento en Dock Sud.


Anuncio de obras de saneamiento en Dock Sud. !

viernes, 19 de septiembre de 2008


PALABRAS DE LA PRESIDENTA CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER EN EL ACTO DE ANUNCIO DE OBRAS DE DESAGÛE EN DOCK SUD, PARTIDO DE AVELLANEDA.


Gracias, muy buenos días a todos y a todas. No insistan con eso de "no afloje" porque no voy a aflojar, gracias. (Aplausos)
Señor gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor intendente de la ciudad de Avellaneda, querido Cacho; señoras y señores de las distintas organizaciones no gubernamentales de Avellaneda: tres cosas quiero señalar, la primera por qué estamos hoy aquí. Estamos aquí para dar cumplimiento a una planificación que tiene que ver con el saneamiento de la cuenca del río Matanza y fundamentalmente el cumplimiento de la obligación que todos los gobernantes tenemos, cualquiera sea el nivel, municipal, provincial, de la ciudad de Buenos Aires o la Nación, para garantizar la salud de la población.
Estas obras que hoy estamos preadjudicando, como el caso de Berazategui y Paraná de las Palmas, las que estamos también tratando hoy aquí en Avellaneda, la planta de tratamiento y la del borde, constituyen un complejo de obras que las podemos encarar también a partir de la constitución de la Cuenca Riachuelo-Río Matanza, que fue una construcción jurídica institucional -yo era senadora cuando aprobé esa ley- porque ustedes saben que tenemos que articular todos los niveles ya que son distintas las jurisdicciones que tenemos el problema, nacional, provincial, los distintos municipios del Gran Buenos Aires, en el norte, en el sur. Entonces era necesario primero tener un instrumento institucional que pudiera articular en un mismo ámbito todos esos distintos gobiernos para poder abordar el problema. Lo hicimos y lo estamos haciendo.
La segunda cuestión tiene que ver con el planteo que hacían el señor Gobernador y el señor Intendente en cuanto a la ausencia de la Ciudad de Buenos Aires, que yo creo sinceramente que van a tener que estar porque hay responsabilidad social, hay responsabilidad institucional que cumplir y eso es pro también, cumplir forma parte de una actitud propositiva hacia toda la sociedad. (Aplausos)
Cuando las anteriores autoridades firmaron el acuerdo el 21 de setiembre del año pasado, como una de las patas de esto, ustedes habrán visto que esta acta compromiso la acaba de firmar el titular del Fideicomiso Banco Nación, la titular del Banco Nación, el titular de la Anses, también hay financiamiento del Banco Mundial porque hay un financiamiento múltiple para poder abordar todas estas obras, que por supuesto las hacen los contribuyentes en definitiva, en los distintos estamentos, había también -y hay- un compromiso presupuestario por parte de la Ciudad de Buenos Aires de 1.000 millones de pesos a cumplimentarse entre el presupuesto del año 2008 y el presupuesto del año 2012, esto ya está en el presupuesto. Los gobiernos cambian pero hay una continuidad jurídica del que sigue, se imaginan que no podría funcionar ningún país, ninguna sociedad, si los que siguen porque no participaron en lo anterior no continúan con la gestión. Pero lo más importante además de esta responsabilidad institucional que estoy segura va a ser cumplida -estoy absolutamente convencida- es que está la responsabilidad social también, porque todos estos desagües además de venir de la zona norte vienen fundamentalmente de la Capital Federal que incluso es la jurisdicción con mayor ingreso per cápita de la República Argentina, frente a los municipios del sur que tienen grandes niveles de desigualdad, grandes niveles de inequidad por migraciones históricas que han venido. Entonces creo que hace también a la responsabilidad social de aquellos que evacuan sus efluentes hacia el sur de la provincia de Buenos Aires, o depositan la basura, como dice Daniel. Hay también una responsabilidad social de hacerse cargo no solamente de los problemas sino de las cosas que producen en la jurisdicción de Capital. Así que estoy convencida de que más allá de esta ausencia de hoy finalmente van a cumplir con esa responsabilidad institucional y social que implica hacerse cargo de sus propios deshechos y de sus propios compromisos con el resto de los ciudadanos argentinos. (Aplausos)
La otra cuestión que me parece importante es por qué podemos estar haciendo esto hoy, porque estas no son obras que se nos ocurrieron, o se le ocurrieron al intendente de Berazategui o al señor intendente de Tigre con licencia para la Jefatura de Gabinete. ¿Sabés Cacho? Una digresión si me permiten. Vos te quejabas de que siempre andan todos mirando para el norte, es una costumbre cultural acá, todos miran para el norte, inclusive hasta más allá de las fronteras del país. Es hora de que empecemos a mirar al sur, porque somos el sur, yo me siento del sur, ciudadana del sur. (Aplausos) Doblemente del sur, del sur del continente y del sur de mi país que es la Patagonia.
Estas obras deberían haber sido ejecutadas en la década de los 90 y tal vez antes. Yo recuerdo otro paso fundamental que dio el anterior gobierno, además de la constitución de la autoridad de saneamiento de la Cuenca Riachuelo-Matanza, y fue recuperar un instrumento como AYSA, la empresa de agua, para contribuir al saneamiento de los argentinos.
¿Estaba mal el tema del agua privatizada o no privatizada? Convengamos en que un país como el nuestro, en una región como la que cubría la antigua Obras Sanitarias de la Nación, que era Capital Federal y fundamentalmente los 14 municipios que constituyen la región metropolitana, la privatización del agua constituyó un retraso pero no por la privatización en sí, sino porque el escenario social de esa privatización la hacía inviable. Los que más necesitan el desagüe cloacal, los que más necesitan el agua potable, son los que menos pueden pagarla y por lo tanto al no haber rentabilidad empresaria tiene que estar el Estado con ese rol indelegable e insustituible en un elemento tan vital, como señalaba recién Daniel, pero que los estamentos de la sociedad con mayor poder adquisitivo siempre tienen y tal vez pueden pagar, pero precisamente los que más necesitan son los que menos pueden pagarlo. Y son finalmente los que luego lo pagan con su salud y también el Estado lo termina pagando doblemente, por la salud de sus ciudadanos y por la contaminación que esto implica en todo el medio ambiente.
Creo que también es bueno saber que podemos estar haciendo estas cosas porque hemos recuperado un instrumento muy importante como es AYSA, para constituirla precisamente en el pivote sobre el cual podemos desarrollar todo este tipo de obras.
Y la cuarta o la tercera, ya me olvidé la numeración pero no importa, que creo es la que da sustento a todo el resto, es la forma en que hemos administrado los recursos del Estado, que nos ha permitido abordar obras de infraestructura, obra pública de saneamiento, y en general obra pública de carácter social o económico, que no solamente han constituido un reactivador formidable de la economía, sino que han contribuido a dar respuestas como esta en materia de saneamiento o en infraestructura social y económica. Y lo hemos podido hacer porque hemos administrado como no administraron los que siempre nos dan recetas de todo. es curioso, quienes nos hablan del superávit fiscal y del superávit comercial desde el norte tienen el más formidable déficit comercial y fiscal del que se tenga noticias. Por eso digo que es importante resaltar el porqué se pueden hacer las cosas, que no se pueden hacer las cosas, que no se pueden hacer mágicamente tampoco si no se cuenta con recursos y con administración.
Hoy, unos instantes antes de venir aquí, reunida con el señor ministro de Economía y con el señor secretario de Hacienda, me anunciaban el superávit del último mes, que es un 36 por ciento superior al mismo mes del año anterior, 3.703 millones de pesos. (Aplausos) Y el acumulado hasta agosto ya representa 28 mil millones de pesos, un 43 por ciento más alto que el mismo acumulado hasta agosto del 2007. Esto es lo que permite dar sustentabilidad a nuestras cuentas fiscales, al modelo macroeconómico, y permite que podamos abordar la construcción de obras de infraestructura, estructurales, porque cambian, modifican regiones, zonas y calidad de vida de nuestra sociedad, y permiten seguir desarrollando este modelo que tan cuestionado ha sido por quienes no fueron capaces de prever en sus propias instituciones, o tal vez en sus propios países, crisis como las que hoy estamos viendo, y que no nos alegran, al contrario, no queremos que nadie tenga problemas, sabemos que si en los grandes centros hay problemas de algún modo o de otro siempre llegan, pero es la primera vez que la más formidable crisis de la que se tenga memoria no parte de los países emergentes, sí de los fondos de inversión tal vez pero no de los países emergentes hacia el centro, sino al revés, del centro hacia fuera.
La solidez de nuestras cuentas, nuestro propio modelo de acumulación real, basado en la producción y el trabajo nos permiten hoy estar un poco más tranquilos de lo que hubiéramos estado si esto hubiera sucedido algunos años antes.
Así que a seguir trabajando, pero por sobre todas las cosas a seguir confiando en nuestras propias ideas, en nuestro propio proyecto, que es confiar en nuestro propio país, la República Argentina.
Muchas gracias y buenos días Avellaneda.

No hay comentarios: