viernes, 18 de julio de 2008

Palabras de la Presidenta en el acto de apertura de licitación de construcción de nuevas escuelas


La presidenta Cristina Fernández y el ministro Julio De Vido en el acto de licitación para la construcción de nuevos establecimientos educativos.


martes, 08 de julio de 2008

Palabras de la Presidenta en el acto del llamado a licitación para la construcción de nuevas escuelas

Buenas tardes. Realmente estoy muy contenta en el día de hoy porque poder anunciar la puesta en marcha de lo que es el nuevo plan de mil escuela más, que se suman al plan de 700 escuelas iniciado el 25 de mayo del 2003, nos hace sentir que estamos comenzando a saldar parte de la deuda que los argentinos tenemos con volver a poner en el lugar que alguna vez tuvo, a la escuela pública.
Ustedes saben que las primeras 150 escuelas del plan de mil, de las cuales ya 50 están licitadas, y hoy comienza el proceso licitatorio de otras 100 más, va a contribuir fuertemente a volver a reposicionar a esa escuela pública.
Es cierto lo que decía recién Juan Carlos, que no basta únicamente con una infraestructura para poder determinar el mejoramiento de la calidad de la educación pública, pero contribuye fuertemente a revalorizar frente a la sociedad, y a dar uno de los instrumentos, que es la infraestructura, para poder mejorar esa calidad educativa.
El compromiso del financiamiento que ha tenido el Estado, desde el primer momento cuando obtuvimos la sanción de aquello que parecía un sueño en la Argentina, y que era destinar seis puntos de nuestro Producto Bruto Interno precisamente a todo el sector educativo, la reformulación o la puesta en marcha nuevamente de las escuelas técnicas, en las cuales tenemos que insistir fuertemente porque son las que van a capacitar a nuestros jóvenes para su primer empleo. Uno de los principales problemas que hoy tenemos ante el crecimiento económico, ante la instalación de nuevas inversiones, de nuevas fábricas, es precisamente lograr personal joven y capacitado técnicamente para ocupar los puestos de trabajo.
Son los dramas del crecimiento, los prefiero sinceramente a los otros, adonde no había trabajo ni lugares que ocupar. Pero lo cierto es que el otro día estaba reunida con importantes empresarios de autopartes y del sector de las terminales automotrices, que nos planteaban la necesidad de profundizar el tema de las escuelas técnicas para lograr mayor ingreso, porque muchas veces falta personal calificado. Y no estamos hablando de un altísimo grado de calificación, sino de mediana calificación, como puede dar una escuela técnica a un tornero, un matricero, etcétera, para poder dar cuenta del avance que estamos teniendo en sectores muy importantes y de alto valor agregado, como por ejemplo es el sector de autopartes, al cual también hemos dado una ley de promoción, pero que necesitamos acompañar con el recurso humano, el recurso financiero y recurso humano altamente capacitado.
También sabemos, como decía Juan Carlos, que esta capacitación no se logra de un día para el otro. Cuando uno ha tenido décadas de abandono en la escuela, cuando uno ha tenido décadas de pérdida de instrucción de las fuentes de trabajo, destruye algo o se cierra algo más que un negocio o una fábrica, se destruye una cultura que es, en definitiva, la cultura que nos prepara mentalmente para el trabajo.
Yo siempre digo que nosotros formamos parte de una generación en la cual veíamos a nuestros padres que se iban a tal hora a trabajar y que volvían a tal hora del trabajo; que entonces nosotros teníamos la obligación de ir al colegio donde estudiábamos, volvíamos y hacíamos los deberes. Este ejercicio, esta educación, hace al funcionamiento de una familia y de una sociedad que también va preparando y estructurando las cabezas en una cultura diferente y en un funcionamiento social diferente, el de las obligaciones, el de los derechos a la educación y al de la obligación de estudiar, el derecho a tener una escuela muy digna y bien equipada, pero también la obligación del maestro de estar capacitado para estar frente del grado y del alumno de respetar a ese maestro, respetarlo como dador de saberes, como dador de conocimiento y, al mismo tiempo, el esfuerzo de la familia para comprometer a ese alumno en el proceso del conocimiento.
Siempre es muy complejo el funcionamiento de una sociedad y la educación no podía estar ajena a esa complejidad.
Estamos hoy dando uno de los instrumentos, pero sabemos que todavía tenemos que trabajar mucho sobre los restantes factores que componen la educación: el conocimiento, el proceso de aprender, de saber.
También estamos trabajando fuertemente en un sistema de becas para poder mejorar, reasignar y, sobre todo, ver cómo va desarrollándose ese sistema de becas que, primero, empezó para fortalecer a los sectores más vulnerables pero que luego, con la generación de trabajo y de mejores salarios, necesitamos por allí reformularlo para entonces comenzar a dar especificidades diferentes también en el sistema becario.
En fin, sobre todas estas cuestiones que tienen que ver con la gestión de todos los días, hoy estamos dando cumplimiento a una que es importantísima: la infraestructura y comenzando con el proceso de 1.000 escuelas nuevas más para los argentinos que se suman a las otras 700. En definitiva, construyendo y trabajando por una Argentina mejor.
Muchas gracias y tengan ustedes muy buenas tardes. (APLAUSOS)

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