domingo, 21 de septiembre de 2008

Palabras de la Presidenta de la Nación acto visita a localidad Florencio Varela


Palabras de la Presidenta de la Nación acto visita a localidad Florencio Varela !


lunes, 01 de septiembre de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, DRA. CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL MARCO DE SU VISITA A LA LOCALIDAD DE FLORENCIO VARELA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES.


Gracias, yo tambièn los quiero mucho, muchas gracias, buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador, querido Daniel; señor Intendente de Florencio Varela, querido Julio, que tanto acompañó este proyecto político, que un 25 de mayo, del año 2003, le presentamos a todos los argentinos y que lo habíamos soñado durante mucho tiempo.
Quiero contarles algo, antes, porque si no me voy a olvidar, venir a este lugar, a esta escuela me trajo recuerdos de mi juventud, me hizo acordar mucho al Colegio Nuestra Señora Misericordia, de La Plata, de la cual yo soy egresada, ver a las hermanas, ver la prolijidad, la limpieza del colegio, el cuidado, el amor, que se ponen en todas las cosas, y que uno lo advierte, no porque haya lujos, no, no, sino porque cada cosa está en su lugar y está pulcra y reluciente. Gracias al afecto con que me recibieron las hermanas, los docentes y los chicos, que cantaron una canción, Julieta; los mellizos, Gonzalo y Rodrigo. Gracias por esa demostración de afecto. ¿Por qué vos, por qué te señalás vos? ¡Ah, son tus hijos! ¿Rodrigo y Gonzalo? Ah, bueno, ellos cantaron, con Julieta y otros pibes, una canción muy linda, de Diego Torres, a la que la maestra, la profe de música le había cambiado la letra, una letra espectacular de trabajo, de unidad, de avanzar y trabajar todos juntos como hormigas, decía la canción para que la Argentina pueda festejar. Me regalaron la letra de la canción y me la llevo porque realmente es una letra de la otra Argentina, de la que tal vez no se ve reflejada en letras de moldes o en imágenes, pero que todos los días se levanta con esa fe y ese optimismo para seguir trabajando por la casa, por hijos, por la escuela de los chicos, por el barrio, por la comunidad. Es ese espíritu solidario, armonioso, que uno puede percibir en todos y cada uno de los lugares que recorre de la Argentina profunda, como a mi me gusta llamarla.
Cuando recién Julio decía que cuando termine su mandato, y yo el mío y el de Daniel no habrá una sola escuela, aquí en Florencio Varela, en la cual los chicos tengan que chapalear barro para recibir educación, cuando hablamos estas cuadras de pavimento, que se van a sumar a las que ya se están construyendo, a las viviendas, a todo lo que constituye mejorar la calidad de vida de todos y cada uno de nosotros, creo que estamos haciendo - como decía esa canción, que cantaban Gonzalo, Rodrigo y Julieta - trabajar juntos, como las hormigas para seguir avanzando.
Yo de Florencio Varela tengo el recuerdo de mi juventud, para los platenses, Florencio Varela era el cruce, era la imagen del cruce, el cruce de Florencio Varela, como uno decía cuando partía de La Plata para Buenos Aires. Son imágenes que uno tiene desde muy joven y que cuando las vuelve a recorrer, no ya como ciudadana de a pie, sino como Presidenta de todos los argentinos, vuelve a revivir todo eso y siente que la vida le da una oportunidad muy grande a una persona como yo, de poder ayudar a transformar la vida de todos ustedes, eso es trascender, ir más allá de la vida de todos nosotros. Y yo creo que esa es la verdadera vocación que uno siente cuando abraza la política, porque, a ver, cuando siendo muy joven decidí, como tantísimos otros incorporarme a la política, todos lo hicimos con esa vocación de trascendencia, pero no de esa trascendencia a la que hoy estamos acostumbrados que es una trascendencia muy efímera, sino la otra trascendencia, la que puede percibirse en las obras.
Yo siempre le decía a mis hijos cuando su padre empezó siendo intendente de Río Gallegos y luego gobernador de Santa Cruz, que lo más importante que le íbamos a dejar era que cuando recorrieran una calle, un barrio pudieran decir "esto lo hizo tu padre" y ellos contarles a sus hijos "esto lo hizo tu abuelo".
A ustedes les debe pasar exactamente lo mismo, que la casa que hacen la vivan los hijos y en el día de mañana sus hijos se acuerden de ustedes por todo lo que les dieron, educación, una casa, amor.
Esta creo que es la función de la condición humana, la trascendencia, el pensar en algo más que nosotros mismos, el pensar en el otro. Y cada uno puede hacerlo, no hace falta ser un gran funcionario, el presidente de una república o un gobernador o un intendente, cada uno puede hacerlo en su barrio, en su casa, en su escuela, en su comunidad brindando no solamente para él y su familia, sino también para el otro que a lo mejor no está tan bien como su hijo, que a lo mejor no tiene una casa o que a lo mejor ni siquiera tiene papá o mamá y si los tiene tampoco todavía consiguieron trabajo.
Por eso, en esta casa y con la imagen de la Virgen, quiero decirles a todos ustedes varelenses, que siempre vamos a trabajar junto a ustedes en todo, desde un pavimento, en una calle, en un barrio o en esa obra que quiere hacer el Intendente y que sería la obra -junto a ese hospital regional- más grande que es la ampliación de la Ruta 53. Y vamos a trabajar fuertemente en hacerla porque sabemos que son 20 kilómetros y 150 millones de pesos; las obras siempre cuestan plata y hay que administrar los recursos para poder hacerlas, no se hacen solamente con amor, vocación y voluntad, se hacen con recursos. (APLAUSOS)
La vamos a hacer y para ello vamos a trabajar con los funcionarios de Obras Públicas en función a la carpeta que me acaban de entregar para poder hacerla porque sabemos que es una vinculación muy importante para toda la nueva zona industrial y esencialmente también para mejorar la seguridad vial en unas rutas que, bueno, que estallan, porque claro, cada vez hay más camiones, cada vez hay más automóviles porque hemos vuelto a tener trabajo, porque hemos vuelto a producir, porque hemos vuelto a tener empresa y comercio y eso es bueno.
Estas son las cosas que tenemos que festejar como dice la canción de Julieta, Rodrigo y Gonzalo, trabajando como hormigas para que Argentina, la provincia de Buenos Aires y Florencio Varela, puedan festejar.
Muchas gracias, disculpen la voz que está un poco tomada porque estoy con una gripe muy fuerte pero no quería faltar hoy aquí a Varela por todo el afecto que siempre nos dieron, al ex presidente, a mí y a todos. Muchas gracias, los queremos en el corazón.
Muchas gracias. (APLAUSOS)

Palabras de la Presidenta en Expoindustrial 2008, Avellaneda


Palabras de la Presidenta en Expoindustrial 2008, Avellaneda !


viernes, 29 de agosto de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, DRA CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE LA EXPOSICIÓN INDUSTRIAL 2008, DE AVELLANEDA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES.


Gracias, muchas gracias, buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor presidente provisional del Senado; señor Intendente, querido "Cacho" Álvarez; amigos y amigas, que hoy nos acompañan; empresarios: yo cuando recién lo escuchaba a Higinio relatar su vida, su experiencia de vida, alguien que vivió una guerra, alguien que pasó sufrimientos y que hoy con increíbles 80 años sigue al frente de la empresa y queriendo expandirse y creciendo aún más, creo que demuestra eso que él mencionaba como el motor no solamente de los empresarios, sino lo que yo también llamo el motor de la historia: la voluntad, la voluntad de querer transformar, de querer ser mejores, de querer más. Porque en el querer más y en la sana ambición del querer más está la posibilidad de transformación y de crecimiento, que tienen todas las sociedades.
La verdad, que estar aquí, en esta vieja estación de Avellaneda, con los principales empresarios de esta pujante ciudad industrial me ha provocado, hoy, muchas ilusiones. La primera debo reconocerlo, cuando pasé por el stand - lo voy a decir, aunque parezca propaganda, pero yo lo voy a decir - de Durax, la cristalería Durax, una fábrica recuperada que había sido cerrada en diciembre del 2000, fábrica recuperada por sus trabajadores - claro- y puesta en marcha. Me acordé porque los Durax fueron los primeros platos que tuvimos Kirchner y yo cuando nos casamos, me acordé y me hizo emocionar porque esos eran los platos que compramos cuando nos casamos, no se rompían, ¡salvo cuando se los tiraba por la cabeza yo! No, no, juro que nunca le tiré platos, sino en los titulares de mañana sale "la presidenta le tiró platos al ex Presidente". Realmente el esfuerzo de los trabajadores de las fábricas recuperadas, algunos de ellos me pidieron audiencia, ahí están, aquí lo tengo al Secretario de Industria que los va a recibir seguramente la semana que viene, como me pidieron ustedes que los reciban, porque tenemos que ayudar fundamentalmente a seguir incorporando industria, seguir incorporando trabajo a todos los argentinos.
Luego pasé también por una fábrica de sanitarios muy importante, no la voy a decir porque van a decir que estoy haciendo propaganda, pero me contaba su Presidente que en el año 2003 tenían 800 trabajadores, y hoy tienen 1550 trabajadores, casi el doble. Me contaba de cómo han recuperado producción de cómo han incorporado gente.
Higinio, que recién hablaba, y me mostraba con orgullo, cuando pasé por su stand, sus instrumentos de precisión, que exporta a 35 países y que da trabajo ,aquí en la Argentina, a más de 300, y que él con todas sus plantas tiene más de 600 trabajadores, 80 años y quiere seguir trabajando. Estos son los argentinos que necesitamos, estos son los hombres y mujeres que necesita la Patria, para seguir poniendo voluntad, seguir poniendo trabajo.
Hoy también quiero anunciar, aquí en Avellaneda, el crecimiento, seguimos con el crecimiento industrial. Las últimas mediciones del mes de julio nos indican un crecimiento del 9.4 por ciento de la industria, respecto del mismo mes del año anterior, empujados por el crecimiento de todas las industrias, pero fundamentalmente de las metálicas, que son madre de tantas industrias y también de la industria automotriz. (APLAUSOS)
Este es un proyecto de país, un proyecto de país que se jugó a la voluntad de los argentinos de transformar un país que nos gustaba como estaba, porque nos había traído demasiado sufrimiento y demasiada tragedia. Y para terminar el día, no podía ser de otra manera, en ese viejo vagón, que ustedes ven allí -yo no sabía que estaba acá- Perón y Eva Perón recorrían el país sembrando futuro y sembrando patria. La verdad, Cacho, que como final de recorrida no está nada mal. (APLAUSOS)
Me pone contenta ver empresarios con sus trabajadores, ver hombres y mujeres de acá, de Avellaneda, esta ciudad que nació con la industria, con la patria, con los saladeros, con los frigoríficos, que tuvo luchas históricas como las de Lisandro de la Torre por seguir sosteniendo un modelo de país, un modelo de vida que es, precisamente, crear valor a través del trabajo para poder generar riqueza.
Porque además, está la otra parte, la que está atrás de la industria y que son los trabajadores, los hombres y mujeres que recuperaron el trabajo en la República Argentina, que recuperaron las ilusiones, que pueden volver a pensar en el futuro, saber que sus hijos tienen estudio y que vuelva a ser esa Argentina de la movilidad social ascendente.
Ayer, cuando me reunía con el señor Secretario General de la Confederación General del Trabajo y discutíamos, como siempre, el querido compañero Hugo Moyano, que un peso más, que un peso menos con el piso de Ganancias, me dijo algo que me quedó grabado: "Nosotros en el 2003 -decía- no sabíamos lo que era la "tablita" de Machinea" La "tablita" de Machinea es un sistema por el cual pasado determinado piso de salario, el trabajador paga Impuesto a las Ganancias como sucede en todos los países del mundo donde hay un determinado nivel salarial alto. "Ni sabíamos que existía la tablita de Machinea -decía- porque nadie pensaba en aquel momento que un trabajador podía tener un salario que pagara Ganancias".
Esto, más allá de las discusiones que tenemos con los muchachos por el piso, bajarlo o subirlo, revela a las claras la transformación de un país y en qué país diferente estamos. Los trabajadores discutiendo de Impuesto a las Ganancias. Estamos es un país diferente. (APLAUSOS)
Allá en 2003 discutíamos qué hacíamos con el 25 por ciento de argentinos que no tenía trabajo, con los Planes Trabajar, con los que cortaban puentes aquí, en Avellaneda, porque no tenían trabajo y hoy tenemos que discutir otras cosas, porque estas son las cosas buenas de las sociedades democráticas.
Siempre todos queremos más y eso es bueno, porque significa que tenemos expectativas, que somos una sociedad con vitalidad. Pero qué bueno poder estar discutiendo cosas diferentes a las de aquellos tiempos. Esto revela que hemos crecido, que el país ha mejorado y que todos estamos un poco mejor.
Falta todavía velar por aquellos que no han conseguido trabajo o que tal vez no están con un trabajo registrado o que a lo mejor tienen un salario que tampoco es bueno todavía. Pero lo importante es que todos asumamos lo que recién decía Higinio, la voluntad para seguir trabajando, modificando, mejorando las cosas y sabiendo que siempre hay que ir por más, porque esa es la regla de la condición humana y esas son las muestras de las sociedades que están vivas, que son vitales. Estoy muy orgullosa de ser la Presidenta de un país que tiene esa vitalidad y esa voluntad para seguir transformando su historia.
Muchas gracias por el día de hoy porque ha sido de mucho afecto, de mucho cariño y les agradezco a todos y cada uno de los hombres y mujeres que se acercaron a darme un beso, un aliento. A los pibes, a los grandes, a los chicos, gracias, es la fuerza que necesitamos para seguir adelante todos y juntos.
Muchas gracias. (APLAUSOS)