domingo, 31 de agosto de 2008

Palabras de la presidenta Cristina Fernández en el acto de firma de acuerdo para dar solución definitiva a las deudas de productores agropecuarios


Palabras de la presidenta Cristina Fernández en el acto de firma de acuerdo para dar solución definitiva a las deudas de productores agropecuarios !

miércoles, 23 de julio de 2008

Palabras de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el acto de firma de acuerdo entre la provincia de Entre Ríos y el Banco de la Nación Argentina para dar solución definitiva a las deudas de productores agropecuarios
Muy buenas tardes a todos y a todas, vamos a empezar por los productores, hoy, que son los protagonistas; señor Gobernador de la provincia de Entre Ríos; amigos, amigas; querido "Pemo", que te veo desde aquí también: realmente es muy importante esto que estamos llevando hoy a cabo, aquí, y que ya es el segundo caso, porque Chaco, primero, y ahora Entre Ríos, donde abordamos la situación de más de 420 pequeños productores.
Recién "el Pato", me decía Hugo que tenías vos 30, 35 hectáreas, sos un pequeño productor en serio Hugo y realmente la articulación entre la Nación y la provincia, en este caso para abordar el problema del endeudamiento, que venía desde el año 2001, 2002. No voy a contar las penurias de los argentinos porque ya las conocemos y las hemos sufrido todos. Pero de aquellos 1.493 deudores habían quedado 420, 425, que no podían hacer frente a la situación y que como decía Hugo recién tenían la Espada de Damocles sobre sus cabezas, pero fundamentalmente la terrible desesperanza que significa perder la tierra, perderlo uno que está vinculado íntimamente, digo yo siempre, a la condición humana.Y también es muy simbólico porque, hoy, acaba de asumir todo el nuevo equipo de la Secretaría de Agricultura, que los tenemos allí sentados, jóvenes talentosos, experimentados profesionales, que aman, que tienen una vocación muy fuerte, pero que además también tienen una vocación política. Yo siempre digo que cuando se aborda la gestión de Gobierno hay que tener capacitación técnica para determinadas áreas, casi para todas, pero una gran convicción política porque está directa e íntimamente vinculada.
Y casualmente charlábamos sobre la necesidad de regionalizar y federalizar las políticas agropecuarias y articular el esfuerzo entre la Nación, las provincias y los municipios, que yo creo que es clave, primero por una suerte de diversidad geográfica que hasta se da en una misma actividad, puede ser una provincia tealera o yerbatera y dentro de la misma provincia tener distintas realidades, distintos problemas climáticos, distintos tamaños de productores y así podríamos recorrer todas las actividades: el algodón, el tabaco, la yerba mate, frutihortícola, lo hortícola. La necesidad, entonces - y lo charlábamos con todo el equipo - de abordar desde una práctica de economías regionales, de prácticas federales y de articulación de esfuerzos entre la Nación, las provincias y los municipios para poder ejecutar eficazmente las políticas que necesitamos, en un mundo - que como todos sabemos - está demandando alimentos, pero que es necesario también articularlo con nuestro mercado interno para seguir aportando a un modelo de crecimiento y desarrollo, donde el crecimiento finalmente les pueda llegar a todos para sentirse todos protagonistas. Porque, recién decía Hugo que se sentían dejados de la mano de Dios como productores, lo que sentía Hugo seguramente también lo siente alguien que no tiene también ni la tierra ni trabajo por ahí para poder hacerlo.
Por eso es necesario comprender cada uno en su universo, cada uno en su pequeña realidad la necesidad de poder articular esfuerzos entre todos los argentinos, entre todos sus niveles institucionales, entre todos sus niveles productivos para poder seguir construyendo una Argentina, que considerábamos impensable, hace apenas cinco años atrás, donde muchos habían bajados los brazos y solamente estaban esperando que le vinieran a rematar el campo y a ver cómo se llevaban no solamente la tierra, sino los enseres que habían tenido para labrarla, para cultivarla toda la vida. Era llevarse no solamente la tierra o los enseres era seguramente también casi llevarse la vida de cada uno de ustedes, ¿no?, además de la de los hijos. Pero los hijos eran jóvenes, el tema era Hugo, que era digamos el prototipo del que se le llevan la vida, ya no tiene si le sacan la tierra la oportunidad de ir a otra parte y empezar de nuevo, porque empezar de nuevo requiere muchas veces juventud- ¿lo estoy tratando de viejo? ¡Mal educada!- Lo cierto es eso, que uno lo vive de esa manera.
Entonces creo que esta tarea que se comenzó hacer desde el Banco Nación de examinar caso por caso las provincias, y, fundamentalmente, con la ayuda de los gobernadores poder articular esto que pasa en la provincia, no para regalar el crédito, al contrario, sino para tornarlo pagable, para tornarlo viable y que al mismo tiempo no sucumba en la explotación que va a ser la que en definitiva va a permitir pagar. Esto siempre lo decíamos nosotros cuando renegociábamos nuestra deuda como país, nuestra deuda soberana, es necesario que nos dejen producir y generar para poder pagar las deudas, porque a los muertos nadie les puede cobrar deudas, en el cementerio no se cobran las deudas, eso está claro.
Yo creo que hoy hemos dado, como hicimos con el Chaco, un paso fundamental para que la provincia de Entre Ríos pueda abordar, con todo sus pequeños productores, la necesidad de profundizar el proceso agrícola-ganadero en la provincia, en este caso también de cítricos. Necesitamos esfuerzo de todos para seguir produciendo, construyendo una Argentina que tengo grandes esperanzas pueda seguir agregando valor, generando trabajo y fundamentalmente esperanzas e ilusiones, no solamente en un futuro lejano. Siempre a los argentinos nos hablaban del futuro, casi teníamos que morirnos en el presente para que existiera el futuro, hemos aprendido que no hay futuro si no tenemos presente, y este es un presente que estamos construyendo entre todos.
Gracias Hugo, gracias a todos los productores que nos acompañan, gracias señor Gobernador, gracias Mercedes. Y al flamante equipo de Agricultura y Ganadería con toda la fuerza, con toda la capacidad y con toda la convicción que ustedes tienen. Muchas gracias.

Inauguración suministro gasífero en Berazategui


Inauguración suministro gasífero en Berazategui !


martes, 22 de julio de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACION, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DEL SISTEMA DE SUMINISTRO GASÍFERO GENERADOR POR TGS, EN BERAZATEGUI, PROVINCIA DE BUENOS AIRES


Muy buenos días a todos y a todas. Señor gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor Intendente de Berazategui; señores empresarios de TGS y de la constructora que ha llevado a cabo esta importantísima obra: quiero contarles que cuando recién accioné la válvula que permite incorporar 1.700.000 metros cúbicos diarios de gas a la red para todos los hogares de la Capital Federal y del Gran Buenos Aires, me sentí un poquito propietaria como patagónica de toda esa fuerza energética que viene desde el fondo, desde allá, desde muy lejos del país. Aquí veo a otro patagónico cerca, de Fabricaciones Militares. Y realmente uno siente la necesidad de contarles a todos ustedes el esfuerzo que significa para una gestión, pero fundamentalmente para toda una sociedad, llevar adelante obras de infraestructura de esta magnitud, porque son obras que demandan una gran inversión.
Toda la obra energética, ustedes saben, es de capital intensivo, requiere tiempo, planificación y requiere esencialmente la voluntad de aportar a un modelo de crecimiento que ha venido cambiando la vida de todos los argentinos.
Recién Daniel contaba que desde hace 4 años se han incorporado 258 nuevas industrias aquí en Berazategui, y esto se repite en todos los grandes partidos del Conurbano, se repite en todo el país en distintas actividades, tal vez aquí de carácter más industrial, otras de carácter productivo en distintas regiones del país. Pero lo cierto es que este año en la Argentina, de seguir creciendo como lo estamos haciendo -hemos tenido un crecimiento de la actividad económica en el mes de mayo del 8 por ciento- vamos a cumplir el período de crecimiento más importante en los casi 200 años de historia que estamos a punto de cumplimentar.
Eso nos obliga creo que a todos, no solamente a los que tenemos responsabilidades institucionales por el voto popular, sino a toda la sociedad, a los empresarios, a los trabajadores, a los comerciantes, a los dirigentes sociales, a todos aquellos que hoy tienen la suerte de poder contar con una actividad a redoblar esfuerzos por lo que todavía nos falta. Porque todavía nos falta gente que pueda tener un trabajo o que pueda tener un mejor trabajo.
Todavía hay pibes que necesitan mucha ayuda, mucho hogar, mucha familia, mucho Estado para poder también seguir teniendo un proceso de educación. Necesitamos hospitales, escuelas, viviendas, en fin, todo lo que una sociedad que durante tantos años -décadas diría yo- fue devastada, requiere para reparar todo su tejido social. Obras como esta, importantísimas, que van a dar energía a familias e industrias, en un momento donde el mundo, no solamente la República Argentina, la región, el mundo está demandando esencialmente dos cuestiones: energía y alimentos. Las que además, por esas cosas que suceden en el mundo contemporáneo, también ven complicado un poco su precio por la actividad de capitales que se trasladan de la especulación financiera tanto al sector energético como al sector de los alimentos, complicando todos los procesos productivos y en general los procesos políticos, porque obviamente el inmenso aumento de un commodity como es la energía va impactando negativamente en el crecimiento, en la producción.
Por eso necesitamos mucha apertura mental, necesitamos mucho esfuerzo, mucho compromiso para seguir trabajando en la matriz energética, para seguir diversificando, para seguir construyendo y agregando más de lo que todavía tenemos, pero por sobre todas las cosas para entender que se requiere mucha inteligencia, mucha capacitación para abordar un tiempo que es difícil en todas partes.
Pero precisamente estos son los desafíos mejores, los que más gustan en definitiva. Creo que si las cosas fueran demasiado fáciles hasta no nos gustaría tener que llevarlas a cabo, es el gran desafío que tenemos todos los argentinos porque tenemos el temple y porque hemos podido vencer cosas que parecían imposibles de recuperar o de remontar, de hecho lo han demostrado estos últimos años que hemos vivido una Argentina cuando se han derribado tabúes que había en cuanto a cómo se debía gestionar el Estado o cómo se debían defender los intereses de los argentinos, lo que nos tiene que dar a todos la fuerza, la confianza, la voluntad y el compromiso de trabajar más que nunca para seguir profundizando este espacio, este modelo que ha vuelto a dar trabajo, producción, industrias, esperanza e ilusiones a todos los argentinos.
Muchas gracias y muy buenos días para todos y todas. (APLAUSOS)