sábado, 7 de junio de 2008

Licitación de obras viales para Tres de Febrero y Berazategui


La presidenta Cristina Fernández durante el acto de licitación de obras viales para las localidades de Tres de Febrero y Berazategui


miércoles, 04 de junio de 2008
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN DRA. CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER DURANTE EL ACTO DE LLAMADO A LICITACIÓN PARA OBRAS DE CRUCE BAJO NIVEL DE LOS MUNICIPIOS DE TRES DE FEBRERO Y BERAZATEGUI, EN CASA DE GOBIERNO

Gracias, muchas gracias, buenas tardes a todos y a todas: como recién decía Daniel a poquitas horas de arribados de Roma de la Conferencia sobre Seguridad Alimentaria, a nivel mundial, estamos aquí anunciando dos obras muy importantes, dos pasos a nivel; uno para Berazategui, está acá, Juan José Musid, su Intendente; otro para Tres de Febrero, donde también está acá su Intendente, Hugo Curto. Ambos, como recién decía Daniel, dos Intendentes activos, ejecutivos, hacedores, en definitiva, que es lo que la gente reclama de sus representantes, el hacer cosas.

Y estos dos pasos a nivel, que vienen a hacer los 9, que se han comenzado a hacer en el marco del plan del Banco Mundial, y que ya participamos en muchas inauguraciones, durante la gestión del Presidente Kirchner, en San Fernando; el histórico de San Isidro, que lo venía reclamando desde hacía 40 ò 50 años, e inclusive habíamos pagado intereses y nunca se había hecho. Estos dos y además recién mencionaba el Intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, que todavía quedan 14 pasos a nivel, pero tambièn tenemos que aclarar que con las obras del San Martín, del Sarmiento y del Roca, van a quedar absolutamente cubiertos todos los pasos a nivel y ya no van a haber más pasos a nivel, lo que hace a la calidad de vida de todos los bonaerenses, y obviamente de los argentinos.

Tambièn en el día de hoy hubo otro récord, que no es del Gobierno, ni de un sector, ni de un partido, ni de los argentinos, hace unos instantes el señor director general de la AFIP ha anunciado la recaudación récord histórica, de más de 24 mil millones de recaudación, para el mes de mayo, lo que realmente no solamente marca un crecimiento de más del 20 por ciento, respecto de la tasa interanual, de lo que se hizo el año pasado, sino que es récord histórico. Pero venía acompañado de otro dato, que tal vez es muy importante, tal vez si se quiere más importante que el aumento de la recaudación, pues hemos crecido también interanualmente en un 7,1 por ciento en el trabajo registrado, recaudación por trabajadores registrados. Esto significa que más argentinos no solamente tienen trabajo, sino que más argentinos tienen mejor calidad de trabajo, como todos sabemos que es el trabajo registrado.

Y también, decirles que bueno no lo pudimos hacer, porque enseguida viajamos este fin de semana, pero el viernes pasado se firmó un acuerdo con Brasil, nuestro principal socio del MERCOSUR, un nuevo acuerdo automotriz. Ustedes saben que el acuerdo automotriz vencía este 30 de junio y por primera vez hemos logrado un acuerdo entre ambos socios de tener un flex convergente ¿ustedes dirán, qué es eso de un flex convergente? Ustedes saben que el tamaño de la economía de Brasil es diferente, es mayor que el tamaño de la economía argentina y entonces a los efectos de compensar las diferencias de economía logramos un flex convergente de 1,95 para la Argentina, en materia automotriz y 2,50 para Brasil. Esto unido al proyecto de ley, que hemos enviado al Parlamento argentino, para un mejor financiamiento, para promover a las industrias autopartistas. Ustedes saben que el principal destino de nuestras exportaciones totales es el MERCOSUR, pero dentro de esas exportaciones una parte muy importante es la industria automotriz y autopartista, sino que les cuente aquí el Intendente Hugo Curto, de 3 de Febrero, que a mayo del 2003, Peugeot, que está localizada en su distrito, tenía 700 operarios, y hoy está operando con 4.700 operarios, en tres turnos completos.

Esto significa en definitiva, este acuerdo que se ha firmado el pasado día viernes, la profundización de nuestra alianza estratégica con la República Federativa del Brasil; la posibilidad también de remontar aquella devastadora etapa de los años '90 donde nuestra industria autopartista se vio prácticamente desaparecida, como tantos argentinos que eran desaparecidos sociales. Y entonces lograr un mayor valor agregado a nuestros productos y una mejor promoción de la industria autopartista que tanto trabajo de buena calidad genera.

Por eso creo que conjuntamente con estas dos obras que hoy anunciamos para municipios tan importantes del conurbano bonaerense como son Berazategui y 3 de Febrero; más el acuerdo que hemos logrado el viernes también en materia de industria automotriz con el Brasil.

Quiero contarles que este viaje a Roma también para tener una muy buena reunión con el presidente Ignacio Lula Da Silva, con quien además tenemos una gran amistad, y que anunció su venida al país para fines de julio, con una importantísima delegación de empresarios brasileros, con lo que vamos a lograr articular y profundizar aún más lo que es una alianza estratégica como es el MERCOSUR.

Recién decía Daniel, con mucho optimismo, con mucha fuerza, con mucho trabajo, por la Argentina y en definitiva por todos nosotros, los ciudadanos y las ciudadanas. Muchas gracias y buenas tardes a todos y a todas.


martes, 3 de junio de 2008

Palabras de la Presidenta Cristina de Kirchner en la FAO

En el marco de la Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria, Cristina Fernández destacó en su discurso que el problema alimentario no es solamente un problema de producción, sino de distribución.

martes, 03 de junio de 2008

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN LA CUMBRE MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN, EN ROMA, ITALIA

Señor Presidente; señores jefes y jefas de Estado; señores jefes de Delegaciones; señoras y señores: creo que en esta Conferencia de la FAO sobre seguridad alimentaria, todos tenemos un mismo análisis en cuanto al cuadro de situación: más de mil millones de habitantes en el mundo con severos problemas en materia alimentaria y también, países desarrollados y países emergentes inclusive como el mío, la República Argentina, exportador neto agrícola, con un fuerte impacto en las alzas de los precios y, por lo tanto, con fenómeno inflacionario en todo el mundo.

Pero me parece que solamente hasta aquí llegan las coincidencias, porque de las distintas exposiciones podemos extraer visiones diferentes acerca de cual es el corazón del problema, cuáles son las causas y como diferimos en cuántas son las causas, también seguramente tendremos algunas diferencias en cuanto a las soluciones a implementar en este problema.
La caracterización que nosotros tenemos acerca del problema alimentario no es solamente un problema de producción de alimentos, sino también de distribución de alimentos. De hecho, hoy estamos produciendo un 14 por ciento más de calorías que hace 30 años y ha aumentado el 70 por ciento de la población.

Creemos entonces que el principal problema no radica solamente en la producción, sino también en un problema de distribución y de acceso en las distintas comunidades precisamente a precios sustentables de los alimentos.

Cuáles son a nuestro criterio las causas estructurales de vieja data en este problema. Lo vemos de países productores agrícolas, de países en vías de desarrollo, y creemos por ejemplo que la política proteccionista llevada a cabo por los países centrales desde los años ´70 en adelante, ha causado un desapoderamiento por parte de los países emergentes, de recursos que les son propios.

Para que ustedes tengan una idea, desde 1970 al año 2006 los países centrales pasaron a ser importadores netos de alimentos de aproximadamente el 16,9 a apenas el 1,4. Y nosotros, los países emergentes pasamos de ser exportadores netos de casi el 15 ó 16 por ciento a 1,4 por ciento. Esto significa desapoderamiento de recursos en el orden de los 130.000 millones de dólares, y para el África por ejemplo, de 60.000 millones de dólares.

Otra de las causas estructurales también de vieja data, son las condicionalidades que los organismos multilaterales de crédito particularmente el Fondo Monetario Internacional, ha impuesto a distintos países. Hace unos instantes, en este mismo estrado, el señor Presidente de la República Federativa del Brasil, se acordaba del ejemplo de las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional a la República de Haití para que abandonara la producción de arroz.

Hoy Haití ni siquiera puede ser tratado como país emergente. Es apenas un país de sobre vivencia.

Y lo decimos desde la Republica Argentina con conocimiento de causa, porque integramos la comisión, la misión de la MINUSTA (Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití) no solamente en lo que hace a la parte de asistencia militar, también estamos desarrollando un plan muy importante en materia de huertas familiares que ya llevamos en el número de 2.800, que dan de comer a más de 20.000 personas y acabamos de firmar un acuerdo con el Canadá para incrementar el número de huertas y llevar alimentos a más de 200.000 personas.

Pero lo cierto es que toda esta ayuda que es de carácter meramente paliativo, es insuficiente y si no se hacen otras cosas en Haití y en repúblicas y lugares semejantes, me atrevo a calificar que de insuficientes, las gestiones y las misiones van a pasar a ser inútiles.

La tercera causa concurrente también a esta situación, la tenemos en cierta forma de organización del mercado internacional de carácter oligopólico muchas veces en lo que hace a los canales de distribución de los alimentos, a patentes, a tecnología, a innovación, lo que contribuye a agravar y profundizar el problema.

Lo que algunos aquí han mencionado como una causa también que es la mayor demanda a partir de la aparición de nuevos actores en la escena internacional como China e India, en realidad no puede verse como causa del problema, porque sería paradojal que nosotros creyéramos que el problema es que se incorpora más cantidad de gente a una mejor calidad de vida.

En realidad, me parece que uno de los elementos más distorsivos también de carácter coyuntural pero con componentes estructurales hoy en el mundo de los commodities, es precisamente la irrupción de los capitales financieros.

La crisis de las hipotecas ha trasladado fuertes movimientos especulativos al mundo de los commodities, no solamente del mundo agrícola sino también del petróleo. Y esto causa una acción absolutamente distorsiva en los precios de los mismos.

Les voy a dar un ejemplo: en mi país, en la República Argentina, un pequeño ahorrista de 16.000 dólares que los coloca en un pool de siembra obtiene una renta en 6 meses del 30 por ciento en dólares, una renta inusitada en el mundo actual.

Vemos entonces como estos movimientos de capitales especulativos se trasladan ante la incertidumbre de los bancos y de no saber cómo están calzados esos bancos en las crisis hipotecarios, a activos más fijos, más tangibles como pueden ser los productos agrícolas o tal vez el precio del petróleo.

Creo que también tenemos que abordar cuáles serían entonces las soluciones si tenemos esta caracterización acerca de cuáles son los problemas. Uno sería en principio abordar con verdadero realismo las discusiones en las negociaciones y el debate en la Ronda de DOHA.
Porque hay como un doble estándar, es como que de los países centrales se emiten mensajes acerca del libre comercio, de no proteccionismo, pero en los casos concretos y en las políticas concretas desde hace décadas, los países en proceso de desarrollo tenemos fuertes dificultades para poder acceder a los mercados.

La segunda cuestión que me parece es reorientar a través de los organismos multilaterales de crédito, las inversiones hacia aquellos países que podemos ser y somos de hecho grandes productores de alimentos pero que también hemos incorporado en la producción de alimentos, en la producción agrícola, fuerte tecnología.

La idea sería entonces, no ya hacer un plan de asistencia en el cual se reconozca una cifra a tal o cual país, o tal o cual cantidad de alimentos, sino dar instrumentos de cooperación entre los países que poseemos tecnología, maquinaria, know how en materia agrícola, para que aquellos que no lo tienen puedan también comenzar a producir sus propios alimentos.

La cooperación internacional entonces, sería a tres puntas: por una parte los países que hoy carecen de aptitud para producir sus alimentos y que por lo tanto son importadores netos de alimentos y que por su carácter de emergentes o de absoluta falta de desarrollo, no están en condiciones de hacer frente a esta situación.
La segunda, aquellos países que como el mío son grandes productores de alimentos no solamente convertirlos en productores de materia prima.
Quiero decirles, señoras y señores, a todos ustedes, que mi país hace 100 años fue "el granero del mundo", era la séptima economía del mundo, pero era solamente un exportador de materia prima sin valor agregado, y los cambios de los ciclos económicos finalmente nos llevaron a una situación muy mala.
Porque la otra gran clave que nosotros tenemos que abordar cuando hablamos del problema de la alimentación, es también las altísimas tasas de desocupación que tienen que ver con los problemas del hambre. Entonces es clave no solamente producir materia prima, sino agregar valor para que los trabajadores, los ciudadanos y las ciudadanas de nuestras comunidades puedan tener trabajo. Esta es la clave.

Lo pude ver hace muy poco tiempo cuando estuve en Haití visitando precisamente la Misión Argentina, como miles y miles de personas carecen de ocupación y que entonces deviene inevitablemente en lo que termina siendo una disputa, no ya por la distribución del ingreso como puede suceder en países en desarrollo o tal vez en sociedades más desarrolladas, sino simplemente una disputa para ver quien llega primero a una bolsa de pan o a una bolsa de arroz.

Vamos entonces a vivir en este siglo XXI que se caracteriza por un gran desarrollo tecnológico, escenas muy terribles, porque paralelamente a ese desarrollo de la ciencia casi inimaginable hace 30 ó 40 años atrás, vamos a ver escenas del medioevo donde tal vez en la puerta de una panadería en Magreb o en cualquier lugar lejano de África la gente se agolpe y se muera en busca de un plato de comida.

Creo que el abordaje debe ser con mucha sinceridad, con mucha franqueza, evitando el doble estándar, evitando lo que nosotros decimos en nuestro país "el doble discurso" y una práctica de cooperación a tres puntas, en un plan de facilidades alimentarias donde los países desarrollados que poseen y han acumulado gran cantidad de capital puedan invertir, para que aquellos países que estamos en condiciones de producir no solamente materia prima agrícola sino también tecnología, para que otros países que hoy carecen de ella puedan hacerlo, accedan a esa tecnología, accedan a esas semillas, accedan a esos fertilizantes para poder también ellos mismos proveerse de los alimentos.

La clave está entonces en un sinceramiento de qué es el orden vigente y cómo ha venido funcionando estructuralmente, que tal vez ha constituido no queriéndolo, porque después de todo en política las buenas o malas intenciones no cuentan, lo que cuentan son los resultados concretos que se obtienen de la aplicación de tal o cual política, un sinceramiento absoluto por parte de los países centrales con gran capacidad de inversión, con gran capacidad de decisión, de nosotros, países también productores de materia prima, de alimentos, países en vías de desarrollo con grandes extensiones y gran capacidad en materia de recursos naturales, para que finalmente aquellos que todavía no han podido acceder a una mínima tecnología que les provea su propio sustento, puedan hacerlo. Creo que esta es la clave.

Nosotros, en nuestro país hemos llegado a los 97 casi a los 100 millones de toneladas en materia agrícola; podemos llegar a 150 millones, pero además, queremos agregarle valor también a nuestras materias primas, porque tenemos la experiencia que hemos acumulado desde hace un siglo y sabemos que solamente el agregar valor a nuestros productos, es a lo que hace al desarrollo de nuestros pueblos.

Por eso, con esta visión que tal vez pueda ser compartida y no, pero que es la expresión sincera de cómo vemos desde un lugar de Latinoamérica, como país emergente, como país en vías de desarrollo, la problemática del hambre hoy en el mundo, abordarla con esta caracterización, que vuelvo a repetir, no solamente es de producción sino también y esencialmente de distribución, que en definitiva no es ni más ni menos que la distribución del ingreso, lo que verdaderamente define la calidad de vida de cada uno de los hombres y mujeres que habitamos este planeta.

Muchas gracias. (APLAUSOS)